Ya me he subido al nuevo Bentley Flying Spur: la superbelina de lujo lleva un sistema de sonido de más de 30.000 euros

Ya me he subido al nuevo Bentley Flying Spur.
Ya me he subido al nuevo Bentley Flying Spur.

Bentley ha presentado su modelo el Flying Spur con una nueva imagen, una versión adicional en la gama y un sistema de sonido que cuesta más que un Volkswagen Golf nuevo. ¡Ya nos hemos subido!

Primero la técnica, después la estética: después de que Bentley introdujera la actual generación de motores durante la tercera generación del Flying Spur, la berlina de lujo recibe ahora una imagen renovada con su cuarta generación.

Difícilmente podría haber un contraste mayor que el que muestra Bentley al presentar el nuevo Flying Spur en Ascari: por un lado, el Flying Spur Azure, elegante, llamativo, pero al mismo tiempo algo más discreto; y por otro, el Flying Spur S en el color "Midnight Emerald", que parece negro, pero en realidad es un verde muy oscuro. Combinado con los detalles en negro (Bentley lo denomina "Blackline Specification"), ofrece una apariencia deportiva, casi agresiva.

A primera vista, el nuevo Flying Spur se reconoce por su frontal revisado, inspirado en el estilo de la familia Continental GT. En realidad es muy fácil recordarlo: dos faros equivalen a la cuarta generación; cuatro faros equivalen a la tercera.

Un "diseño reduccionista"

Solo al compararlo directamente con su predecesor se aprecia que el paragolpes frontal, ahora más rectilíneo, y la opulenta parrilla forman una sola unidad. Además, los guardabarros delanteros han perdido sus característicos respiraderos en forma de B, algo que no me ha gustado.

En Bentley hablan de un "enfoque de diseño reduccionista". En consonancia con ello, la tapa del maletero prescinde ahora de pliegues, algo que, siendo sinceros, probablemente ni habríamos notado si no nos lo hubieran señalado. Por último, también desaparecen los marcos cromados de los pilotos traseros y del hueco de la matrícula, y no solo en el nuevo Flying Spur S.

Nueva versión más deportiva

Y con ello llegamos directamente al siguiente tema, porque en septiembre de 2026 Bentley recuperará el Flying Spur S, la versión claramente orientada a la deportividad. Tras el éxito del Continental GT S, el Flying Spur también se beneficia de la combinación de suspensión activa, diferencial electrónico autoblocante y un sistema híbrido V8 de 680 CV.

Hasta ahora, el sofisticado chasis con amortiguadores de doble cámara, estabilización activa del balanceo mediante sistema de 48 voltios y otros elementos estaba reservado al Flying Spur Speed y al Mulliner. Con la llegada del Flying Spur S, capaz de alcanzar hasta 308 km/h, Bentley amplía la gama hasta un total de cinco versiones diferentes.

Interior (aún más) lujoso

En el interior, la nueva generación apenas presenta cambios, y eso es algo positivo. En cuanto a selección de materiales y calidad de fabricación, pocos fabricantes pueden competir con Bentley. ¿Algunos ejemplos? La parte trasera de los tiradores metálicos de las puertas está perforada: no se ve, pero se percibe al tacto. Cada botón y cada interruptor cuentan con un acabado específico, y el cuero procede exclusivamente de vacas del norte de Europa (donde hay menos insectos).

Para la cuarta generación del Flying Spur, en Crewe han desarrollado nuevas molduras decorativas con un acabado especial y han revisado los pespuntes de los asientos. En una época en la que los habitáculos están cada vez más dominados por enormes pantallas, superficies táctiles y la eliminación de mandos físicos, el interior del Flying Spur parece una reliquia de los buenos viejos tiempos.

Para los clientes especialmente audiófilos, Bentley ofrece la denominada "Virtuoso Collection". Estos modelos Mulliner de edición limitada incorporan un sistema de sonido desarrollado originalmente para el Mulliner Batur, del que solo se fabricaron 18 unidades. El sistema "Naim for Mulliner", con 21 altavoces, promete una claridad incomparable y una brillantez sonora excepcional. Sin embargo, no es precisamente una ganga: el sistema "Naim for Mulliner" cuesta 25.000 libras esterlinas netas. Al cambio, eso equivale a unos 34.000 euros con impuestos incluidos.

Una cantidad por la que la mayoría de las personas compraría un coche nuevo; en Bentley, en cambio, sirve para disfrutar de una experiencia de audio presumiblemente única. Teniendo en cuenta que el Flying Spur parte de casi 250.000 euros y que el Flying Spur S cuesta unos 15.000 más, el exclusivo sistema de sonido tampoco supone una gran diferencia en el precio final. Los primeros afortunados clientes deberían recibir su nuevo Flying Spur a partir del cuarto trimestre de 2026.

Conclusión

El nuevo Bentley Flying Spur está muy logrado desde el punto de vista estético y transmite una imagen más agradable y moderna que su predecesor. Aunque, si soy sincero, me gusta más el clásico frontal de cuatro faros del Flying Spur. El Flying Spur S añade una nueva opción para los fans de Bentley con aspiraciones más deportivas.

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