Ya he probado el Cadillac Lyriq: un eléctrico con las virtudes típicamente estadounidenses

Cadillac regresa a Europa. Con el Lyriq, un SUV de lujo de cinco metros, 528 CV y una batería de 102 kWh. Ya lo hemos probado
Para nuestros estándares, el Lyriq es bastante grande: cinco metros de largo, 1,98 de ancho y 1,62 de alto. El diseño es anguloso, con líneas rectas y una parrilla imponente. Quien lo desee, podrá reconocer en la línea lateral trasera, a partir del pilar C, ciertas similitudes estilísticas con el inolvidable Jensen Interceptor. En cualquier caso, este Cadillac llama la atención; la gente se vuelve a mirarlo.
Como era de esperar, el estadounidense ofrece mucho espacio, especialmente en la parte delantera, donde todo se siente muy amplio. Aquí esperan grandes y cómodos asientos con un cuero maravillosamente mullido (Nappa Oxford Stone, unos 3.000 euros), calefactados, ventilados, con función de masaje y altavoces integrados en los reposacabezas. Forman parte del sistema de sonido AKG, que ofrece una calidad acústica excelente.
Grande por dentro, pero...
La parte trasera es, en principio, enorme, salvo por la altura interior, que no es especialmente generosa. Las personas de 1,85 m o más deberían sentarse mejor delante. La segunda fila no es incómoda, pero la base del asiento podría ser algo más larga.

El maletero tiene una capacidad de entre 588 y un máximo de 1.687 litros. Para el tamaño del coche, no tanto como esperábamos. A modo de comparación: en el BMW X3, claramente más corto (4,76 m), caben entre 570 y 1.700 litros.
Belleza interior
El interior del Lyriq está diseñado con encanto, personalidad y un toque de elegancia. Cadillac no ha escatimado en materiales: superficies brillantes, cromo, cuero, madera auténtica, materiales suaves, todo instalado con generosidad.
Destaca especialmente la pantalla, que mide nada menos que 33 pulgadas. Una auténtica pantalla panorámica que, a diferencia de otras marcas, no está compuesta por dos o más monitores.
Los gráficos y la presentación del sistema multimedia son atractivos, y los iconos, grandes; sin embargo, la estructura de los menús es bastante compleja. El Lyriq puede manejarse mediante pantalla táctil o con el mando rotativo de la consola central, similar al BMW iDrive. Un detalle agradable: el climatizador automático de tres zonas (de serie) cuenta con una unidad de control adicional.

Hay algunas particularidades más: el consumo se muestra en km/kWh, en referencia al sistema anglosajón de millas por galón (mpg). A los fans les encantará, aunque resulta algo inusual. Además, el nivel de carga de la batería solo se muestra de forma aproximada: 100 %, 50 %, 0 %.
Motor
El Cadillac está propulsado por un motor eléctrico en cada eje, con una potencia total de 528 CV y un par de 610 Nm. En la prueba aceleró de 0 a 100 km/h en 5,5 segundos, con una velocidad máxima de 210 km/h.
El Lyriq arranca con ímpetu cuando se le exige y mantiene una aceleración potente hasta el límite. El sistema de propulsión no es completamente silencioso; bajo carga se percibe un leve silbido. El sistema eléctrico funciona con solvencia y responde muy bien al pedal del acelerador.

La recuperación es ajustable en tres niveles y siempre actúa con fuerza. En el modo “Alto” resulta, a nuestro gusto, algo brusca y no demasiado precisa; recomendamos el modo “Normal” para el uso diario, que sigue siendo bastante potente. Agradable es el modo “One Pedal”, en el que el Cadillac se detiene suavemente y con fiabilidad.
Comportamiento
El vehículo de prueba pesaba unas impresionantes 2,7 toneladas, y se comporta exactamente así: pesado, imponente, sólido. La suspensión es ligeramente oscilante, pero no blanda, ofreciendo una sensación de calma total. Muy americana también la dirección: indirecta, completamente desconectada y sin transmitir sensación del asfalto, lo cual, sin embargo, encaja perfectamente con el coche.

La batería tiene una capacidad de 102 kWh; en la prueba, el Lyriq alcanzó una autonomía de 366 kilómetros. El consumo fue de 31,4 kWh/100 km. En otras palabras: bebe bastante. ¿Alguien esperaba otra cosa?
El Cadillac Lyriq probado, en la versión Sport, parte desde algo más de 80.000 euros. La lista de opciones incluye prácticamente solo cinco elementos; todo lo demás viene de serie. Y, por ahora, mejor no pensar en aranceles ni cosas por el estilo.

Conclusión
¿Un coche eléctrico de Cadillac? Hay que acostumbrarse. Pero el Lyriq transporta las virtudes automovilísticas típicamente estadounidenses —tamaño, potencia, confort— a la era eléctrica. Con estilo, y con encanto.
