VW T-Roc o Fiat 600, ¿cuál es mejor?

SUV compactos y SUV pequeños ya se enfrentan directamente entre sí y las propuestas de Volkswagen y Fiat tienen sus ventajas e inconvenientes.
Los SUV siguen siendo los grandes protagonistas del mercado, pero bajo esa denominación conviven modelos con planteamientos muy diferentes. Mientras que los C SUV han dominado en España durante los últimos años, ahora son los todocaminos pequeños los que no dejan de ganar popularidad. Es por eso que muchos potenciales compradores abren sus miras y pueden llegar a plantearse alternativas que no son rivales directas, como es el caso de los Volkswagen T-Roc y Fiat 600.
A simple vista comparten carrocería elevada y una imagen bastante moderna (ambos son modelos relativamente recientes), pero en realidad están dirigidos a públicos distintos. Mientras el modelo alemán juega en el segmento de los SUV compactos y apuesta por ofrecer más espacio y un enfoque más familiar, el italiano se sitúa un escalón por debajo en tamaño, priorizando la agilidad en ciudad y un precio de acceso mucho más contenido.
Es por eso que, a la hora de elegir entre ambos, hay que fijarse más allá de lo superficial, porque las diferencias afectan prácticamente a todos los apartados importantes: dimensiones, capacidad de carga, oferta mecánica, equipamiento de serie y, por supuesto, el precio, que es uno de los factores que más incide en la compra. Vamos a analizarlos todos para ver cuál es la opción más recomendable.
Dimensiones
Son modelos que pertenecen a dos segmentos distintos, algo que hace que difieran mucho en tamaño. El T-Roc mide 4,37 metros de largo, 1,83 metros de ancho y 1,57 metros de alto; a lo que suma una distancia entre ejes de 2,62 metros. En comparación, el 600 es bastante más compacto: 4,17 metros de longitud, 1,77 metros de anchura y 1,52 mm de altura; además de una batalla de 2,56 metros.
Como es lógico, es algo que se deja ver en el maletero, con la capacidad del Volkswagen alcanzando los 475 litros, mientras que el Fiat tiene que conformarse con 385 litros. Al abatir los asientos traseros la distancia entre uno y otro se mantiene: 1.350 y 1.231 litros, respectivamente.
Motores
De nuevo, otro aspecto en el que no tienen nada que ver el uno con el otro. El Fiat sigue la política vista en otros modelos de Stellantis, con una apuesta triple que incluye un motor de gasolina, dos alternativas microhíbridas y otra eléctrica. El T-Roc, como acaba de estrenar generación, se conforma con dos variantes MHEV.
Empezando por éste, monta un bloque 1.5 eTSI que en la versión de acceso entrega 116 CV y 220 Nm de par máximo, asociándose exclusivamente a un sistema de tracción delantera y a una transmisión automática DSG de siete velocidades. Con esta configuración homologa un consumo medio de 5,5 l/100 km y unas emisiones de CO2 de 125 g/km.
Un escalón por encima se sitúa la versión de 150 CV, cuyo par máximo aumenta hasta los 250 Nm. Mantiene la misma combinación de tracción delantera y cambio DSG de siete relaciones, aunque el incremento de prestaciones se traduce en un ligero aumento del consumo y las emisiones, que se sitúan en 5,6 l/100 km y 128 g/km de CO2, respectivamente.

Pasando al italiano, su oferta arranca con un motor 1.2 gasolina de 100 CV asociado a una caja de cambios manual, combinación con la que homologa un consumo de 5,7 l/100 km y emite 128 g/km de CO2.
El punto intermedio lo representan las dos versiones MHEV, ambas sobre la base del mismo motor gasolina 1.2 con apoyo de un sistema de 48V y transmisión automática, pero con diferente rendimiento. La primera desarrolla 110 CV, gasta 4,8 l/100 km y tiene unas emisiones de 109 g/km. La segunda llega hasta los 145 CV, pero homologa las mismas cifras.
Por último, el Fiat 600e completamente eléctrico. Es el más potente de la gama con 156 CV (115 kW), se asocia a una batería de 54 kWh de capacidad, homologa un consumo de 15,3 kWh/100 km y una autonomía de 406 km.
Precio
Por todas las diferencias comentadas hasta el momento, no es de extrañar que la diferencia de precio entre uno y otro sea abismal. El Fiat 600 es, por mucho, bastante más asequible, ya que está disponible desde 22.450 euros. El Volkswagen T-Roc empieza mucho más arriba, en los 30.570 euros.
Equipamiento
En el caso del alemán, el nivel de acabado de acceso, denominado T-Roc, ya ofrece una dotación muy completa. De serie incorpora llantas de aleación de 16 pulgadas, faros y pilotos traseros con tecnología LED, asientos delanteros Confort, volante multifunción, cuadro de instrumentos digital de 8 pulgadas y climatizador automático Climatronic.
También incluye el sistema App-Connect Wireless compatible con Apple CarPlay y Android Auto, un equipo de sonido con cuatro altavoces, acceso y arranque sin llave, sensores de aparcamiento delanteros y traseros, sensor de lluvia, asistente de mantenimiento de carril y control de crucero, entre otros.

En cuanto al Fiat, el acabado base es el Pop, que incluye: control de crucero, retrovisores exteriores con ajuste eléctrico y sensor de lluvia, sensores de aparcamiento traseros, pilotos traseros con tecnología LED, volante revestido en semipiel, pilar B acabado en negro brillante, asistente automático de luces de carretera, sistema de frenado autónomo de emergencia, sistema de llamada de emergencia eCall, kit reparapinchazos con sellador, cuadro de instrumentos TFT a color de 7 pulgadas, pantalla táctil central de 10 pulgadas, equipo de sonido compuesto por cuatro altavoces y llantas de acero de 16 pulgadas con tapacubos.
¿Cuál es mejor?
La realidad es que son dos modelos muy diferentes entre sí. Sí, son SUV, pero uno es pequeño y el otro ya entra en el segmento compacto. Eso ya constituye una diferencia considerable, hasta el punto de que el Fiat 600 es mucho menos capaz como coche familiar que el Volkswagen.
Sin embargo, es algo que compensa con una gama mecánica más variada, aunque cuando el alemán amplíe su gama habrá menos diferencias en este aspecto. Además, el punto diferencial es el precio. El salto de 8.000 euros es demasiado grande como para no tener peso, pero a la vez es algo lógico porque son vehículos con un enfoque bastante dispar.

