VÍDEO: Mercedes GLE 2026, ya lo hemos podido ver en persona y llega con más lujo, más pantallas y motores grandes de seis cilindros. ¿Qué puede salir mal?
El Mercedes GLE 2026 elimina los cuatro cilindros y estrena la pantalla Superscreen de serie con tres pantallas de 12,3 pulgadas.
El Mercedes GLE 2026 no llega para pedir permiso. Llega para recordarnos que Mercedes inventó su propio camino SUV en 1997 con el Clase M y que, casi tres décadas después, ya no basta con ser grande.
El nuevo GLE recibe un lavado de cara que tiene más miga de la que aparenta. Cambia por fuera, mejora por dentro y, sobre todo, corrige una cuestión importante: desaparecen los motores de cuatro cilindros.

Por fuera, el nuevo Mercedes GLE adopta el nuevo lenguaje de diseño de la marca, que se podría resumir en una palabra: estrellas. Muchas. La parrilla es más grande y lleva un patrón estrellado muy reconocible.
Los faros también estrenan firma luminosa con estrellas y pueden montar tecnología Digital Light con microLED, aunque como extra. De serie son LED, suficiente para marcar distancia con el anterior GLE sin convertirlo en una feria.
El lateral de este Mercedes cambia menos, y eso tiene lógica. Mantiene esa silueta de SUV de lujo musculoso, con 4,92 metros de largo, 2,01 metros de ancho, 1,80 metros de alto y 2,99 metros de batalla.
Hay llantas de 20 pulgadas, opciones AMG de 21 pulgadas, retrovisores con cámaras integradas y tiradores que ya no exigen contacto. Te acercas y abre. Te alejas y cierra. Cómodo, mucho.

La zaga gana más de lo que parece. Los pilotos estrenan gráficos de estrella y la estrella central baja de posición, integrada en el elemento que une los grupos ópticos. Con paquete Night, el cromado deja paso al negro.
Un interior majestuoso como pocos
Dentro está el cambio que más vende coches en 2026: pantallas. El nuevo Mercedes monta de serie la pantalla Superscreen, con instrumentación, pantalla central y pantalla del acompañante, todas de 12,3 pulgadas.
El salto tecnológico es evidente. El sistema MBUX llega con navegación de Google y una presentación más moderna, pero no todo me convence. Esa franja negra gruesa entre pantallas da presencia, sí, aunque también algo de escaparate.

Me gusta más la mejora de materiales. El salpicadero puede ir revestido en cuero, la madera porosa tiene buen tacto y las salidas de aire rectangulares encajan bien con las circulares clásicas del GLE.
También cambia el volante, con botones táctiles, y aparece un Head-Up Display con navegación en realidad aumentada. No llega al nivel del Clase S, pero aporta una capa tecnológica útil sin parecer ciencia ficción.
Detrás, el Mercedes GLE 2026 juega una carta muy seria: espacio real. Con 1,83 metros, la sensación de piernas es holgada, y la banqueta puede deslizarse eléctricamente hasta 10 centímetros.

Ese ajuste permite jugar entre habitabilidad y maletero en este SUV de lujo. De base cubica 630 litros, sube a 825 litros si avanzamos la segunda fila y alcanza 2.030 litros con los respaldos abatidos. Además, puede tener hasta siete plazas.
La capacidad de remolque también cuenta en un coche así. El GLE puede montar un gancho emergente y tirar de hasta 3,5 toneladas, una cifra clave para quien usa su SUV grande como herramienta familiar y de viaje.
La cosa va de motores
La oferta mecánica europea gana coherencia. Habrá dos diésel, GLE 350 d y GLE 450 d, ambos con seis cilindros. También dos gasolina, el GLE 450 y el GLE 580.
El GLE 450 eleva su par hasta 560 Nm, frente a los 500 Nm anteriores. El GLE 580 monta un V8 M177 Evo con 537 CV y 750 Nm, una receta que suena casi anacrónica, pero muy Mercedes.

La versión enchufable será el GLE 450 e, ahora con seis cilindros como base, 435 CV de potencia de sistema y hasta 106 kilómetros eléctricos. Se cae el diésel híbrido, una decisión comprensible por demanda, pero una pena técnica.
En conducción, este nuevo GLE debería seguir apostando por confort, aplomo y aislamiento, más que por esconder su tamaño. El chasis tiene que sostener mucho peso, especialmente en el híbrido enchufable. Ahí los frenos y la caja automática 9G-Tronic serán decisivos para que el coche no parezca torpe cuando el ritmo aumente.

El precio oficial para España del Mercedes GLE 2026 todavía no está comunicado. Eso obliga a esperar antes de poner una cifra cerrada, aunque el salto de equipamiento y motores apunta claramente hacia arriba.
Frente al BMW X5, Audi Q7 o Porsche Cayenne, el Mercedes GLE 2026 no busca ser el más deportivo. Busca ser el más Mercedes: cómodo, tecnológico, grande, caro y con ese punto de exceso que siempre tiene sentido.

Kike Ruiz
Responsable de VÍDEO y redactor en AUTO BILD
Kike Ruíz es responsable de la sección de Vídeo y prueba todo tipo de coches, desde los más deportivos a los más prácticos para el día a día, tanto en Print, como en web y RRSS.