Un estudio desvela que los coches chinos pierden un 39% del valor en tres años

Imagen promocional del BYD SONG PRO
Imagen promocional del BYD SONG PRO

La investigación, impulsada por GANVAM-DAT, concluye una pérdida del valor considerable de los coches provenientes del gigante asiático en un corto periodo de tiempo.

La acelerada irrupción de las marcas chinas en el mercado español ha redefinido la oferta de vehículos, caracterizándose por una atractiva propuesta de tecnología y equipamiento a precios muy competitivos.

Sin embargo, un reciente análisis del índice GANVAM-DAT, la referencia oficial para el valor residual de vehículos usados, ha puesto de manifiesto un factor clave para el comprador a largo plazo: los coches chinos retienen, en promedio, solo el 60,7% de su valor inicial pasados tres años. 

Esta cifra implica una depreciación del 39,3%. Esta cifra contrasta con el 65,5% de retención de valor que, en el mismo periodo, mantienen las marcas generalistas tradicionales.

Este análisis, presentado en Madrid con motivo de la próxima eXpoGANVAM 2025, subraya una realidad económica crucial para los consumidores: el coste total de propiedad de un vehículo va más allá del precio de compra. El éxito de las marcas chinas en España es innegable. El país se ha convertido en uno de los territorios europeos más receptivos, alcanzando una cuota de mercado del 9,5%.

Fabricantes como MG, BYD, Omoda, Jaecoo, Ebro y Leapmotor concentran más del 94% de las ventas de origen asiático. Su estrategia se basa en ofrecer productos bien equipados a un precio significativamente más bajo que sus equivalentes europeos o japoneses, atrayendo a un comprador particular que se aleja de los precios crecientes del vehículo nuevo de rentas medias.

Los datos del índice GANVAM-DAT reflejan que esta agresiva política de precios inicial, si bien es atractiva, tiene un efecto colateral en el mercado de segunda mano. Una de las razones que explican esta mayor depreciación, según el análisis, es la propia naturaleza de su mix de ventas y el foco en la electrificación.

El estudio revela que las marcas chinas son clave en la transición energética gracias a su oferta asequible. Casi la mitad de sus ventas (44%) corresponden a modelos electrificados, divididos entre híbridos enchufables (27% de sus ventas) y eléctricos puros (17% de sus ventas).

Precisamente, esta alta presencia de modelos electrificados es señalada como un factor clave para la mayor depreciación del 39% en tres años. La tecnología eléctrica evoluciona a un ritmo vertiginoso.

La constante aparición de nuevas baterías con mayor autonomía, mejores arquitecturas (como los 800 voltios) y la progresiva reducción del precio de los coches eléctricos nuevos ejercen una presión a la baja en el valor de los modelos usados.

Un vehículo eléctrico de tres años se enfrenta a un mercado de segunda mano donde los modelos nuevos ofrecen considerablemente más autonomía por un precio solo marginalmente superior, o incluso en descenso, lo que empuja el valor residual a la baja.

A pesar de su papel en la electromovilidad, la penetración de las marcas chinas en España no se limita solo a los vehículos cero emisiones. Los datos indican que su éxito reside en una oferta diversificada que responde a las preferencias del comprador particular español, que sigue mostrando una fuerte inclinación por los motores de combustión e híbridos.

Es interesante notar que en el segmento de híbridos no enchufables, las marcas chinas solo representan el 3,9% de la cuota total del mercado, lo que evidencia el fuerte posicionamiento y la competitividad de las marcas europeas en esta motorización específica.

El índice GANVAM-DAT aclara que su análisis se basa en un grupo de más de 26 marcas chinas que son reconocidas por los consumidores como de origen chino. Esto incluye a fabricantes como MG, BYD, Omoda, Ebro, Jaecoo, Leapmotor, Lynk & Co, Polestar, entre otros.

La metodología no se basa en el lugar de fabricación, sino en la procedencia corporativa (propiedad y estrategia de grupos empresariales con sede en China) y la identidad comercial, factores que determinan el impacto de estas marcas en la estructura competitiva del sector.

En conclusión, mientras que el bajo precio inicial y la tecnología avanzada actúan como un poderoso imán para el comprador de vehículos nuevos, la pérdida media de casi el 39% del valor en tres años para los coches chinos introduce una variable de coste a considerar para quienes buscan minimizar la depreciación, especialmente en el segmento electrificado.

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Alicia Pérez

Colaboradora

Colaboradora redacción motor Auto Bild España