Las marcas europeas empiezan a notar el impacto de las ventas chinas, ¿hasta dónde llega el golpe?

Las marcas de coches chinos están arrasando en Europa y los fabricantes locales están notando el impacto. Así van las ventas de estos vehículos procedentes de China.

Quien todavía piense que las marcas chinas de coches son minoría en el mercado europeo, es que no está observando con atención cómo este tipo de vehículos no para de aumentar su presencia en las carreteras del continente. Todo ello, en apenas unos cinco años desde que los primeros fabricantes procedentes del girante asiático irrumpieran en Europa.

En España hay ya más de una veintena de marcas que tienen su origen en China. Sus vehículos, generalmente coches eléctricos, se venden a precios competitivos y han experimentado un importante cualitativo que lo sitúan muy a la par de los estándares de los compradores europeos. Esto ya se está haciendo de notar en los registros de ventas, con las marcas europeas viéndose afectadas.

Las marcas chinas siguen arrasando en Europa

Y es que hace una década, nadie en su sano juicio podría predecir que las marcas chinas pudieran llegar a Europa, y mucho menos a acaparar tales volúmenes de ventas. Hoy representan una parte importante del total de matriculaciones en muchos de los mercados europeos, entre los que se incluye España como uno de los países con mayor presencia de coches chinos.

Las razones son obvias. Mercados como el de España o el de Italia se han visto más afectados a las constantes subidas de precio que han experimentado los coches en los últimos años. Sus compradores son más sensibles al factor coste de adquisición, buscando alternativas más económicas que les permita estrenar coche.

Una muestra de ello es España y el hecho de que el Dacia Sandero, que se vende desde 13.940 euros, lleva tres años dominando las ventas (fue el más vendido en 2023 y 2024, y está arrasando en un 2025 en el que podría alcanzar las 40.000 unidades matriculadas).

No es casualidad que el Sandero sea el coche más popular en nuestro mercado. A esto se une otro factor: el hecho de que España no cuente con una marca patria que acapare todas las ventas. Podríamos pensar en Seat y Cupra, pero lo cierto es que el fabricante que domina las matriculaciones de turismos nuevos en nuestro país no es español, sino japonés (Toyota).

2025 es ya un mejor año para las marcas chinas de lo que lo fue 2024

Si analizamos con detenimiento los registros de ventas del año pasado en España, descubriremos que en 2024 marcas chinas como BYD, Jaecoo, MG y Omoda experimentaron un importante crecimiento en las matriculaciones. Lidera esta lista MG, con 30.770 unidades vendidas el año pasado, mientras que Omoda alcanzó las 7.786 y BYD, las 5.393 unidades.

Sumando el resto de marcas chinas que venden coches en España, estamos hablando de unas 50.000 unidades matriculadas, o lo que es lo mismo, alrededor de un 5% de cuota de mercado. Estas cifras a mediados de 2025 están mejorando aún más.

Por ejemplo, BYD ya ha vendido más de 10.000 coches entre enero y junio, lo que supone un crecimiento del 755% respecto al mismo período del año pasado, donde solo había vendido 1.192 vehículos. En el caso de Jaecoo ya ha multiplicado por cuatro los registros obtenidos en 2024, mientras que su marca hermana, Omoda, los ha triplicado, con un crecimiento del 158%.

MG, por su parte, ya ha vendido casi 25.500 unidades y está a pocas semanas de superar todas las ventas obtenidas en 2024. Esto supone un incremento en las matriculaciones del 78% respecto a los seis primeros meses del año anterior.

A esta lista se suman nuevos jugadores, como es el caso de Ebro. La resucitada marca española, que nace de nuevo gracias al grupo Chery, matriz de Omoda y Jaecoo, acumula casi 3.700 coches matriculados en la primera mitad de este año. Inició su actividad comercial en las últimas semanas del 2024.

Sumando tan solo las ventas de estas cinco marcas chinas, acumulan casi las 50.000 unidades matriculadas en todo el año anterior por las empresas procedentes del país asiático, por lo que podrían cerrar este 2025 con un volumen de aproximadamente 100.000 coches matriculados tan solo en España.

Las marcas europeas se ven afectadas a pesar de los aranceles

Mientras tanto, fabricantes europeos como Abarth (-89%), Alfa Romeo (-9%), Citroën (-22%), DS (-54%), Fiat (-35%), Land Rover (-4,9%), Maserati (-15%), Opel (-9%), Porsche (-16%) y Volvo (-22%) están viendo descender sus ventas en España en esta primera mitad del año, todo ello a pesar de estar en un contexto de crecimiento donde las matriculaciones están aumentando a un ritmo del 13,9% en el acumulado.

Más importante es el hecho de que hace unos meses la Comisión Europea puso en marcha los conocidos aranceles a las importaciones de coches eléctricos fabricados en China. Esta medida de carácter proteccionista buscaba salvaguardar los intereses de la industria automotriz europea ante la gran amenaza que la oleada de vehículos eléctricos chinos está representando para las ventas.

Estos aranceles, que pueden llegar a ser de hasta el 35% para algunas empresas, se determinan en función de cuán grande sea la aportación que el gobierno chino hace a nivel económico a estas compañías para facilitarles tanto el desarrollo de sus coches eléctricos como la comercialización a precios muy inferiores a los del mercado en Europa.

A estos aranceles hay que añadir el arancel estándar del 10% al que están sometidos todas las empresas que importan coches a los países de la Unión Europea, por lo que algunas marcas pueden estar afectadas por unos impuestos de hasta el 45%.

Esto no ha impedido a estas empresas continuar su expansión en el mercado europeo. La estrategia llevada a cabo se basa en la comercialización de coches híbridos y de gasolina, los cuales no están afectados por los gravámenes a las importaciones, algo que también va en contra de los intereses medioambientales de Bruselas, que lucha por reducir las emisiones contaminantes del tráfico rodado.

Además, varias son las empresas chinas que están actuando con el objetivo de evitar estos aranceles. La forma de conseguirlo es fabricar sus coches en territorio europeo, por lo que muchas de estas marcas están construyendo fábricas en países como Hungría o España.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España