Toyota crea un Camry con dos motores, uno delante y otro detrás; juntos suman 700 CV

prototipo toyota camry

Este prototipo experimental convierte un sencillo Toyota Camry en una bestia con dos motores y 700 CV. Uno de esos motores es un nuevo propulsor turbo 2.0 de 400 CV.

Aunque cada vez menos frecuentemente, los fabricantes de coches de vez en cuando se dejan llevar por la curiosidad y crean vehículos tan raros como el Toyota Camry al que ha dado forma la compañía japonesa, un vehículo equipado con dos motores que suman 700 CV de potencia. Lo interesante aquí es que, además, uno de los dos propulsores que monta es de nuevo desarrollo.

El pasado fin de semana en a Japón tuvo lugar la edición de este año de las 24 Horas de Super Taikyu, un evento que sirvió como escaparate para que varios fabricantes mostraran algunos de los proyectos en los que están trabajando. Subaru aprovechó la cita para adelantar tres futuros modelos equipados con cambio manual, mientras que Toyota presentó dos prototipos muy especiales basados en el Camry que, por supuesto, no está previsto que lleguen a producción.

Estética de carreras y dos motores turbo

El que sin duda destaca sobre el resto está equipado con una carrocería ensanchada y un agresivo paquete aerodinámico, aunque lo realmente interesante se encuentra bajo la carrocería, en su sistema de propulsión compuesto por dos motores sobrealimentados.

Toyota Gazoo Racing es la división encargada de dar vida a este proyecto. En primer lugar, los ingenieros de la compañía decidieron retirar el motor de cuatro cilindros que Camry monta de serie para sustituirlo por un bloque más pequeño de tres cilindros.

Sobre el papel al menos, este cambio podría parecer un paso atrás en términos de rendimiento, pero la realidad es, una vez más, muy diferente. El motor escogido para impulsar al prototipo es el más que conocido G16E-GTS, el propulsor que emplean modelos como el GR Yaris, el GR Corolla o el Lexus LBX Morizo RR, algo menos conocido que los dos anteriores. Este motor desarrolla 306 CV y envía toda su potencia al eje delantero.

Sin embargo, ahí no termina la transformación. Incluso utilizando únicamente este motor de 1.6 litros turboalimentado, este prototipo ya sería la versión más potente de la actual generación de la berlina japonesa. Pero Toyota fue mucho más allá e instaló un segundo propulsor en la parte trasera, ocupando el espacio donde normalmente se encontraría la segunda fila de asientos.

prototipo toyota camry

Este segundo motor es el nuevo bloque turboalimentado de cuatro cilindros desarrollado por Gazoo Racing para futuros modelos deportivos de la marca. Conocido internamente como G20E, tiene una cilindrada de 2.0 litros y entrega unos 400 CV de potencia que, en el caso del Camry que protagoniza este artículo, se transmiten exclusivamente al eje trasero.

Los ingenieros de Gazoo Racing han creado así un Camry con tracción total, escape lateral y una potencia conjunta de unos 700 CV. Evidentemente, se trata de un ejercicio de ingeniería sin intención comercial, siguiendo la misma filosofía de otros proyectos históricos como el Volkswagen Scirocco Bi-Motor o el Mercedes A38 AMG.

Aun así, no es el Camry con mayor número de cilindros jamás construido, a pesar de que este ejemplar tiene siete cilindros si se combinan ambas motorizaciones, ya que ese honor sigue correspondiendo a la versión desarrollada para la NASCAR y que estaba equipada con un motor V8.

Un segundo prototipo con el mismo motor G20E

Junto a este singular Camry blanco de doble motor, Toyota también presentó una segunda interpretación mucho más extravagante inspirada en el estilo Bōsōzoku japonés. En este caso, el elegido fue otra vez el nuevo motor de cuatro cilindros, aunque esta vez se eligió montarlo en posición delantera.

Eso sí, el protagonismo recaía principalmente en una estética extrema y en un habitáculo decorado con elementos tan llamativos como un salpicadero revestido de pelo sintético, un pomo de cristal, puros decorativos e incluso una lámpara de araña. Elementos que recuerdan al tuning barroco de mediados de la década de 2000.

Toyota no ha revelado demasiados detalles técnicos sobre estos dos prototipos, aunque diferentes medios japoneses aseguran que el Camry negro ha sido transformado a propulsión trasera y utiliza una caja de cambios manual. Como ocurre con el modelo de doble motor, se trata de un vehículo construido exclusivamente con fines experimentales.

La esperanza de muchos aficionados es que el nuevo motor G20E de 400 CV termine llegando a algún futuro modelo de producción. Un hipotético GR Camry sería un candidato ideal, aunque todo apunta a que este propulsor debutará antes en el esperado regreso del Toyota Celica.

La marca también ha dejado entrever el desarrollo de una nueva generación del mítico Toyota MR2 y ya ha confirmado que habrá un sucesor para el Supra, por lo que los próximos años prometen ser especialmente interesantes para los seguidores de los deportivos japoneses en general y de los modelos de altas prestaciones de Toyota en particular.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España