El Toyota Celica Sport podría equipar un motor 2.0 que rendiría hasta 600 CV

Fuentes cercanas a la marca japonesa ilusionan con la vuelta del famoso Celica Sport con mayor potencia y una configuración única.
El Toyota Celica Sport podría equipar un motor 2.0 que rendiría hasta 600 CV para revivir uno de los nombres más emblemáticos de la firma japonesa en la era moderna. Este ambicioso proyecto, que según fuentes cercanas a la marca se encuentra en una fase avanzada de desarrollo, situaría al nuevo deportivo en la cima del rendimiento tecnológico de Toyota, superando las prestaciones de sus actuales estandartes bajo el sello Gazoo Racing.
El retorno del Celica no es solo un rumor alimentado por la nostalgia, sino un movimiento estratégico que Toyota está orquestando para redefinir su división de altas prestaciones. Y para ello, tienen como pieza central de esta revolución un nuevo motor de cuatro cilindros y 2.0 litros turboalimentado que la compañía está diseñando desde cero.
Según informaciones técnicas, este propulsor ha sido sometido a pruebas extremas de resistencia en prototipos de competición, demostrando una capacidad de entrega de potencia que podría alcanzar los 600 CV en sus configuraciones más radicales orientadas al uso en pista o ediciones especiales.
La decisión de optar por una cilindrada de 2.0 litros responde a las cada vez más estrictas normativas de emisiones globales, que están poniendo en jaque a motores más pequeños y altamente exprimidos, como el tricilíndrico de 1.6 litros que monta el exitoso GR Yaris.
"Estamos considerando varios tamaños, pero aún no podemos precisar cuál será. Todavía no se ha decidido si será un híbrido convencional o un híbrido enchufable. Tampoco podemos precisar un plazo, pero podemos afirmar que estamos progresando a buen ritmo ", explicaba recientemente el director de marketing de Gazoo Racing, Mikio Hayash, para el medio de comunicación británico Autocar.
Al aumentar la cilindrada y añadir asistencia eléctrica, Toyota logra un equilibrio entre la eficiencia necesaria para cumplir con la legislación y el rendimiento bruto que exigen los entusiastas.
Es más, la hibridación, que podría manifestarse tanto en sistemas de hibridación convencional como en configuraciones enchufables, permitirá al Celica Sport ofrecer un par motor instantáneo y una curva de potencia mucho más lineal, eliminando prácticamente el retraso del turbo mediante el uso de tecnologías derivadas directamente de la experiencia de la marca en el Campeonato Mundial de Resistencia.
Para gestionar semejante despliegue de energía, el Toyota Celica Sport contará con un sistema de tracción a las cuatro ruedas. Esta configuración de tracción total es fundamental para asegurar que los 600 CV teóricos puedan transmitirse al asfalto de manera eficaz, garantizando una estabilidad y una capacidad de aceleración que lo posicionarían directamente en el territorio de los superdeportivos.
Aunque el nombre "Celica" siempre ha estado asociado a diversas configuraciones mecánicas a lo largo de sus siete generaciones previas, el regreso con tracción total evoca inevitablemente al legendario Celica GT-Four, el dominador de los rallyes en los años noventa, cerrando un círculo histórico que los seguidores de la marca llevan años esperando.
Por otro lado, el diseño del nuevo motor también tiene implicaciones directas en la arquitectura del vehículo. Al ser más pequeño y ligero que los motores 2.0 tradicionales, permite una ubicación más baja y retrasada en el vano motor, lo que mejora significativamente el centro de gravedad y el reparto de pesos.
Es por ello por lo que esta ventaja dinámica es clave para que el Celica Sport no sea solo una máquina de aceleración en línea recta, sino un deportivo ágil y preciso en tramos virados. Los ingenieros de Gazoo Racing están trabajando para que el tacto de conducción mantenga esa conexión analógica que define a sus últimos lanzamientos, a pesar de la alta carga tecnológica y los sistemas de asistencia eléctrica que integrará el tren motor.
No obstante, este modelo no llegaría para reemplazar al GR Supra o al GR86, sino para complementar la gama como una opción tecnológica de vanguardia que demuestra que el motor de combustión interna, apoyado por la electricidad, todavía tiene un futuro emocionante.
La posibilidad de ver un Celica de 600 CV circulando por las carreteras representa el compromiso final de Akio Toyoda, CEO de la firma japonesa, con los vehículos apasionantes, asegurando que el legado deportivo de la marca no solo sobreviva a la transición energética, sino que prospere con niveles de potencia y eficiencia nunca antes vistos en un coche de su categoría.

