Todos los coches y precios que vende Santana hoy en España

Santana ha renacido, pero todavía queda un poco para que se comercialice su nuevo vehículo. ¿Qué modelos se pueden encontrar de segunda mano?
Lo retro está de moda, algo que algunos fabricantes están aprovechando para traer de vuelta sus iconos del pasado y que grupos empresariales extranjeros, con mucho capital, han decidido que es su oportunidad para conquistar nuevos mercados reviviendo marcas españolas. Pasó con Ebro y ahora le ha tocado el turno a Santana.
La otrora extinguida firma ya ha anunciado sus planes de futuro, pero, por el momento, no ha lanzado sus nuevas pick-up al mercado. Así, si a día de hoy quieres hacerte con uno de sus coches, no te queda más opción que ir al mercado de ocasión. Pero, ¿qué coches de Santana se pueden encontrar de segunda mano en la actualidad?
Mirando en webs de compraventa de automóviles, la primera conclusión es que apenas hay unidades a la venta. Parece que quienes los compraron en su día están bastante contentos con sus vehículos y los quieren mantener a su lado en la actualidad porque, aunque no fuera una marca de grandes volúmenes de ventas, hay poco más de una veintena a la venta en España.
Su horquilla de precios es bastante variada, algo lógico si se tiene en cuenta que son modelos con una horquilla de edad muy amplia (desde mediados/finales de los años 80 hasta 2010) y con un “tute” y un estado de conservación bastante diverso. Así, van desde los 4.000 hasta los 25.000 euros. Estos son los modelos más habituales.
Santana 2500
El Santana 2500 se fabricó entre 1984 y 1994, después de que tuviera lugar la ruptura de Santana Motor con la licencia de Land Rover en 1983. Estaba destinado a sustituir aquel todoterreno británico-español y mantenía una estructura muy orientada a la conducción off-road y al enfoque laboral. Tenía suspensión de ballestas, tracción integral conectable, frenos de disco delanteros y cajas de cambio de 5 velocidades.
Son los más raros de ver, con unidades muy contadas y que, a menudo están etiquetadas como Land Rover, lo que hace todavía más difícil dar con ellas. Se le puede encontrar tanto en su versión “Corto”, conocida también como “88″ y “Largo”, también llamada “109″.
Santana 300/350
Los modelos Santana 300 (que es como se llama a la versión tres puertas) y 350 (que es la de cinco puertas) se fabricaron entre 2005 y 2009 en la factoría de Linares, así que los ejemplares que hay disponibles rondan los 15 – 20 años de antigüedad.
Derivados del Suzuki Vitara de primera generación y adaptados para el mercado español, empleaban mecánicas más modernas. Por ejemplo, el 1.6 HDi de 90 CV en la versión 300 4x4 o la versión 350 con motor 2.0 diésel de 87 CV, pero también tenían motores de gasolina.
Es un vehículo bastante peculiar porque, aunque la base era la de un Vitara, en un intento por hacerlo más suyo, Santana creó un frontal propio que resulta llamativo, con una forma diagonal hacia adelante y cuatro faros redondos que le dan una imagen de lo más característica.
Santana Aníbal
El Santana Aníbal (también conocido como PS-10 fuera de España) se comercializó entre 2003 y 2011, así que es de los Santana antiguos más modernos que se pueden encontrar y también el modelo más caro de los que hay en el mercado de segunda mano.
Evolución directa del 2500, fue diseñado para aplicaciones profesionales, militares y de trabajo; siendo un todoterreno resistente que se ofrecía en versiones de 3 y 5 puertas, así como ven una variante pickup. Todas ellas eran muy capaces y de darles vida se encargaba un motor diésel Iveco de 2,8 litros con 125 CV de potencia. Así, es posible encontrar unidades que tienen incluso la etiqueta B de la Dirección General de Tráfico (DGT).
Lo que está por venir
Lo que ha devuelto a Santana al candelero es una nueva etapa, con inversión extranjera, en la que va a volver a producir vehículos en la planta que tiene en Linares, Jaén. Ya se han anunciado los dos primeros que venderá, los Santana 400 PHEV y 400D, pero todavía se desconocen sus precios y cuándo empezarán a venderse.
Habrá que esperar para ello, pero ya tenemos bastante información inicial sobre lo que ofrecerán. Ambos son versiones diferentes de un mismo modelo, un pick-up de enfoque todoterreno que sigue la tradición de la compañía y que tiene 5.494 mm de longitud, 1.960 mm de ancho y 1.950 mm de altura.

Entre ellos difieren en motorización, pero comparten muchos elementos comunes. En lo referente a conducción off-road, disfrutan de una altura libre al suelo de 240 mm, lo que no solo les confiere una capacidad de vadeo de hasta 800 mm, si no que, combinado con la forma de su carrocería, hace que tengan un ángulo de ataque de 31°, una salida de 26° y una rampa de 39,5°.
Siendo una pick-up, igual de importante es su caja de carga. Mide 1.520 × 1.600 × 550 mm, lo que resulta en más de 1.100 litros de volumen útil, que pueden suponer hasta 800 kg de carga. A esto añade una capacidad de remolque de hasta 3.200 kg.
Siguiendo con los elementos en común, el equipamiento: pantalla táctil central de 14,6”, cuadro de instrumentos digital configurable y 28 sistemas avanzados de asistencia a la conducción (ADAS) que incluyen la visión panorámica 540°, destacada porque permite ver debajo del paragolpes, algo de ayuda inestimable en la conducción off-road.
La diferencia radica en su sistema de propulsión. El Santana 400 PHEV es híbrido enchufable, que la propia marca señala que es la de “mayor autonomía eléctrica del mercado”. Utiliza una batería de 32 kWh que le permite recorrer hasta 120 km en modo totalmente eléctrico y ofrecer más de 1.000 kilómetros de autonomía combinada. En cuanto al sistema en sí, combina un motor de combustión de 1,5 litros y con un bloque eléctrico para desarrollar una potencia conjunta de 429 CV y 800 Nm de par.
El Santana 400D monta un motor diésel, que es una opción más habitual en este tipo de vehículos. Es un bloque de 2,3 litros que entrega 190 CV de potencia y 500 Nm de par máximo. Podrá elegirse entre una transmisión manual o una automática, con tracción integral y diferencial delantero y central de serie, al que podrá sumarse un bloqueo electrónico del diferencial trasero de manera opcional.

