Subidón del precio de la gasolina a pesar de que el petróleo no lo ha hecho. "Desde el día 1 de enero han subido los impuestos y la mitad del litro de gasolina son impuestos"

Sube el precio de la gasolina y el diésel, pero no el del petróleo.
Sube el precio de la gasolina y el diésel, pero no el del petróleo.

Se ha roto la tendencia a la baja de los últimos dos meses y el litro medio de gasolina escala un 0,28% de media con respecto a la semana pasada y el diésel un 0,29%.

Llevábamos más de dos meses con una tendencia bajista en el precio de los combustibles que hizo que el IPC bajase hasta el 2,9%. Un total de siete semanas de descensos consecutivos que ahora se ha terminado. Por primera vez en lo que llevamos de 2026, sube el precio de la gasolina y el diésel, pese a que el petróleo no lo ha hecho.

De hecho, el precio del crudo lleva tiempo estancado en el entorno de los 60 dólares el barril de Brent, que es el índice de referencia para fijar los precios en Europa. En el momento de escribir estas líneas, se sitúa en 65 dólares.

Sin embargo, los surtidores en España marcan precios más altos desde esta semana. El litro de gasolina ha subido de media un 0,28% con respecto a la pasada semana, hasta alcanzar los 1,44 euros, después de acumular un descenso de casi el 3,5% desde noviembre, según datos del Boletín Petrolero de la UE recogidos por Europa Press.

En cuanto al diésel, el precio medio del litro se ha incrementado un 0,29% en comparación con la semana anterior, situándose en los 1,387 euros, tras haber caído más del 5% en los últimos dos meses.

Se rompe la tendencia bajista

Reduce los humos de tu coche de gasolina
Reduce los humos de tu coche de gasolinaGetty

La tendencia bajista desde noviembre llevó al precio de la gasolina hasta niveles anteriores al inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania, a finales de febrero de 2022, hace casi cuatro años, cuando era de 1,591 euros el litro (sin contar con los meses en los que el Gobierno incentivó los carburantes con aquel descuento de 20 céntimos).  

Por su parte, el gasóleo cayó hasta su nivel más bajo desde mediados de junio del año pasado y, actualmente, se mantiene por debajo de los niveles anteriores a la guerra ucraniana, cuando era de 1,479 euros el litro.

No obstante, pese a este aumento en el precio de los carburantes, llenar un depósito medio hoy sale más barato que hace justo un año. En un coche de gasolina, un tanque de 55 litros cuesta 79,20 euros, unos 7,26 euros menos que en estas fechas en 2024, cuando superaba los 86,46 euros, según El periódico de la energía.

Por su parte, llenar un depósito de 55 litros de gasóleo sale por 76,28 euros de media, que son 6,10 euros menos que hace un año (entonces costaba unos 82,44 euros de media).

Por otro lado, el precio del diésel se mantiene por debajo de la gasolina, como ha sido siempre habitual, excepto el verano posterior al inicio de la guerra, cuando se disparó y llegó a superar a la gasolina 95 y continuó así hasta febrero de 2023. Acumula ya 151 semanas por debajo.

Recordemos que hay varios factores que influyen en el precio de los carburantes más allá del coste del petróleo en cada momento, como es la logística, los márgenes brutos y su cotización específica, además de los impuestos.

Pero también incide sobremanera el contexto geopolítico mundial y los diferentes conflictos que se producen en determinadas regiones del planeta, como Oriente Próximo, o la propia guerra de Ucrania, como hemos señalado más arriba.

La subida de los impuestos, la razón del incremento del precio de los combustibles

Gasolinera.
Gasolinera.

¿Qué es lo que ha provocado el cambio de tendencia y la subida de la gasolina y el diésel? La clave está en los impuestos.

Como acabamos de apuntar, el precio de los carburantes depende, en buena parte, de los impuestos que se aplican. En el caso de España, aproximadamente la mitad de lo que refleja el surtidor de una gasolinera son impuestos.

Según explica Pilar García en el programa La Linterna de COPE, el alza no se corresponde con una subida en el precio del petróleo, sino de los impuestos: "Desde el día 1 de enero, en este país todo sube menos tu salario y, por supuesto, han subido los impuestos".

Por tanto, el aumento de la carga fiscal sobre los combustibles se traduce en un aumento del precio de la gasolina y el diésel. Un incremento que se traslada al consumidor.

Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España