Lo de Rolls-Royce no tiene límite. Crea un Ghost para un cliente friki de los videojuegos de 8 bits, y se lo pasa

Rolls Royce ha realizado un encargo muy especial: una versión del Ghost basándose en los videojuegos de los 70 y 80. Esta edición única guarda secretos en su interior.
Normalmente, no solemos tener una sola pasión. Es por eso que Rolls Royce ha querido darle una sorpresa a uno de sus clientes combinando su gusto por los videojuegos y por los coches. De esta manera, la marca ha creado un Ghost inspirado en la cultura de los juegos clásicos.
En los últimos años, Rolls Royce ha dejado de ser esa marca de ostentación discreta para convertirse en todo lo contrario. Y eso se refleja en el último encargo que ha aceptado.
Inspirándose en la edad de oro de los videojuegos de 8 bits, Rolls Royce ha reinventado su Ghost. Aunque, eso sí, creemos que será el primer y último encargo de la marca con esta inspiración.
Este modelo único Black Badge Ghost canaliza el caos visual del arte de las máquinas recreativas y el zumbido fluorescente de las salas de juegos de los años 80, reinventado a través de la meticulosa lente de la división de personalización de Goodwood.
Así es el Rolls Royce Ghost más retro
El fabricante de automóviles afirma que el Ghost Gamer está influenciado por el creciente interés en los objetos de colección de alta gama de los años 70 y 80, y considera que los clientes de Rolls-Royce son posibles creadores de tendencias en este sentido.
Con la base de un Ghost tradicional, Rolls Royce ha querido darle una vuelta a su modelo inspirándose en los videojuegos de finales de los 70 y principios de los 80. Para lanzar este coche, la marca de lujo ha necesitado más de un mes de inspiración e investigación.
Los diseñadores revisaron archivos de las primeras consolas, material promocional y gráficos de bloques de píxeles, detalla Carscoops. El resultado es un coche que no solo rinde homenaje a la cultura de los videojuegos de la época, sino que se convierte en una especie de búsqueda del tesoro.
Este modelo personalizado tiene un acabado en dos tonos, azul Salamanca y cristal sobre un acabado negro diamante, como una referencia directa a las clásicas máquinas recreativas. Igual que ha cambiado su físico, también ha cambiado su nombre. Este coche único se denomina Black Badge Ghost Gamer.
Siguiendo por su exterior, también destaca una línea decorativa pintada a mano que Rolls Royce ha denominado Cheeky Alien, haciendo referencia a un personaje con 89 píxeles representado en bloques de 3 mm. A ambos lados del alienígena aparece un pequeño gráfico de una explosión de 8 bits.
Acorde con el exterior tenía que ir el interior. Aunque no hay material gráfico que lo demuestre, el fabricante afirma que el salpicadero "se ha rediseñado sutilmente para evocar los fondos de Laser Base de muchos de los primeros videojuegos".
En concreto, incluye una nave de combate compuesta por 85 estrellas individuales, mientras que las constelaciones se han ajustado para que la nave parezca surcar el campo estelar, según detalla Rolls Royce.
El resto del habitáculo de este Ghost Gamer también sigue el estilo arcade. Su interior, en negro y Casden Tan, cuenta con bordados de 8 bits Player 1-4 en los asientos, cada uno de ellos cosido en tonos eléctricos y parpadeantes, imitando a los de un monitor. Los reposacabezas también lucen gráficos pixelados de Cheeky Alien.
Aunque, la joya de la corona se encuentra en el salpicadero, donde Rolls-Royce ha dibujado a mano una escena de batalla lunar. En él aparecen dos ovnis de acero inoxidable flotando sobre un paisaje estelar pintado con aerógrafo y esponja.
El techo también se ha modificado por completo para seguir el estilo. En él, el revestimiento Pixel Blaster Starlight Headliner presenta 80 naves de batalla pixeladas colocadas a mano, con la función Shooting Star modificada para simular el fuego láser que atraviesa la cabina.
Además, en los umbrales de las puertas, las placas protectoras muestran mensajes intermitentes como "PRESS START" e "INSERT COIN", haciendo un homenaje claro a las máquinas de recreativos de los años 70 y 80.
No es de sorprender el origen del misterioso dueño. Este Rolls Royce único en su género va a ir a parar a manos de un empresario tecnológico.
Aunque, quién sabe, si se vuelve un modelo muy pedido, Rolls Royce decida sacar una edición limitada para aquellas personas nostálgicas de los videojuegos de los años 80 que ahora tienen el dinero suficiente para darse ese capricho.

Lidia Vega
Redactora
Lidia Vega es Redactora de Autobild. Puedes encontrarla o encerrada escribiendo noticias sobre la actualidad del sector o perdida por el mundo probando coches.