Pere Navarro (DGT) contra Grande-Marlaska (Ministro de Interior). Dos opiniones opuestas sobre las multas de la baliza V16 y ninguna respuesta: "Si no colocas la baliza V16, te van a denunciar"

En los últimos días hemos asistido a un cruce de declaraciones contradictorias entre el director de la Dirección General de Tráfico, Pere Navarro, y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
Recientemente, Diego Madrazo, coordinador de la Guardia Civil de AUGC, lamentaba que los agentes tienen que “elegir entre hacer la vista gorda sin respaldo legal o aplicar la norma a rajatabla sancionando a ciudadanos confundidos", refiriéndose a las multas de la baliza V16. El lío es tal que, incluso, Pere Navarro (DGT) y Grande-Marlaska (ministro del Interior) tienen opiniones opuestas.
Con el asunto de la luz V16, podemos estar ante uno de los mayores ridículos de la Dirección General de Tráfico y, en general, de la administración pública que se recuerdan. Y es comprensible que cada vez más ciudadanos crean que, detrás de este invento, lo que hay realmente es un intento de recaudar dinero.
En realidad, se viene hablando de la baliza V16 desde hace años, al menos, en los medios de comunicación especializados en información del motor. Pero el tema no eclosionó hasta los últimos meses del año pasado, cuando se acercaba el momento de su uso obligatorio, desde el 1 de enero.
El mensaje oficial dice que la luz V16 de emergencia es mejor que los triángulos, porque evita que el conductor que sufre una avería tenga que deambular por la carretera para poner los triángulos y preseñalizar el peligro. Además, la luz es visible a un kilómetro y se conecta con la DGT para avisar al resto de conductores.
Sin embargo, ya te hemos hablado de todas las sombras alrededor de la baliza V16, varias cosas que chirrían y, a medida que pasa el tiempo, vamos conociendo nuevas informaciones, como la escasa potencia lumínica en muchos dispositivos, según un estudio, o la retirada de la homologación en algunos aparatos.
Las redes sociales se han llenado de ejemplos en los que se aprecia cómo la V16 de la DGT no funciona como sistema de preseñalización, porque no se ve bien y hasta bomberos y asociaciones de la Guardia Civil, como AUGC, la han cuestionado.
Pere Navarro (DGT) y Grande-Marlaska (ministro de Interior) tienen opiniones opuestas sobre las multas de la baliza V16

Sin embargo, pese a las dudas, el 1 de enero entró en vigor el uso obligatorio de la baliza V16 en caso de emergencia y todos los conductores deben llevarla. Esto ha hecho que mucha gente la haya comprado, aun estando en desacuerdo, por miedo a pagar una multa, que serían de 80 euros, igual que antes si no llevabas los triángulos.
Pero en los últimos días hemos escuchado mensajes contradictorios por parte de la administración pública, en relación con si se va a multar finalmente a quienes no tengan la V16 o no.
En primer lugar, desde la DGT se insistió en que, a partir del 1 de enero, el único instrumento obligatorio para preseñalizar un peligro sería la baliza V16 y ya no se podrían utilizar los triángulos. Quien no la tenga, sanción.

Pero, poco a poco, se fue matizando el mensaje, hasta el punto de que el director Pere Navarro llegó a decir en Informativos Telecinco que, quien quisiera, podría seguir utilizando los triángulos, siempre y cuando también ponga la baliza: “Allá tú”, dijo.
Igualmente, se insistió en que a partir del 1 de enero se iba a sancionar a los conductores sin baliza, no iba a haber ninguna moratoria. Pues bien, además de confirmar que se pueden seguir usando los triángulos junto con la baliza, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, anunció una moratoria.
Concretamente, el pasado 8 de enero, durante la presentación de los datos provisionales de siniestralidad de 2025, Grande-Marlaska afirmó que no habrá multas de la baliza V16.
El problema es que dijo “durante un periodo de tiempo razonable”, sin concretar cuánto tiempo era ese periodo. No se sabe si serán varias semanas, un mes, varios meses… El ministro insistió en que “el enfoque no es recaudatorio ni punitivo, sino preventivo”.
¿Dar marcha atrás sin reconocer que se han equivocado?
Por tanto, las declaraciones de Grande-Marlaska contrastan con las de Pere Navarro. No olvidemos que la Dirección General de Tráfico depende directamente del Ministerio del Interior.
Pero, entonces, tenemos un problema: la norma obliga a usar la V16 desde el 1 de enero y vemos a un ministro pedir a los agentes de tráfico que la incumplan. De ahí la confusión de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), cuando dice que tienen que elegir entre hacer la vista gorda o aplicar la norma a rajatabla. Ellos dejan claro que no han recibido ninguna instrucción para no multar.
Esto crea un escenario de inseguridad jurídica inaudito. Desde fuera, da la impresión de que se han dado cuenta del error de la baliza V16 y van a intentar salvar la papeleta, sin reconocer que se han equivocado.
Y se han equivocado porque la V16 es un disparate, se mire por donde se mire. El hecho en sí de colocar un dispositivo luminoso en caso de emergencia no es mala idea. El problema viene en cómo se ha gestado y se ha impuesto. Y, por supuesto, en obligar que sea geolocalizable y más caro.
Por ejemplo, no ha habido una campaña de información masiva, como sí se hizo en su día con las etiquetas, que enviaron cartas a muchos conductores incluyendo la pegatina que correspondía a su vehículo. En consecuencia, muchas personas todavía no tienen la baliza.
Por otro lado, cuando tanto la DGT como el Ministerio del Interior y padres de la baliza V16 (Jorge Torre y Jorge Costa) explican las ventajas del aparato, siempre recurren al mismo argumento: “no tienes que bajarte del vehículo”.
Pero esto es un error, porque incumple el artículo 130.3 del Reglamento General de Circulación: “En el caso de accidente o avería, como norma general, si el vehículo está inmovilizado sin posibilidad de reemprender la marcha, los ocupantes deberán abandonar el vehículo, siempre que exista un lugar seguro fuera de la plataforma de circulación y, en todo caso, deberán salir del vehículo por el lado contrario al flujo de tráfico sin transitar o permanecer en los carriles y arcenes que conforman dicha plataforma”.
Y añade: “Si las condiciones de circulación no permitieran a los ocupantes abandonar el vehículo con seguridad, permanecerán en el habitáculo con el cinturón abrochado”.
Por tanto, no es verdad que haya que permanecer dentro del coche, salvo en el caso que especifica el último párrafo. Por norma general, siempre hay que abandonar el vehículo.
