Otra semana, otro SUV chino: BAIC presenta el X75 y ya lo he conducido: “este llega con sorpresa”

BAIC ha presentado un SUV de 4,75 metros que tiene la peculiaridad de que solo se vende con un motor de gasolina y etiqueta C con el que quieren hacerse un hueco en un segmento que cada vez está más desierto.
De todo el elenco de SUV que empiezan a circular por España procedentes de China, el BAIC X75 es uno de las últimas incorporaciones. Se trata de un modelo que, lejos de ser eléctrico o electrificado, llega con una sorpresa: utiliza un motor 1.5 turbo de gasolina. ¿Sorprendido? También yo, pero tiene una explicación: en la marca me contaron que quieren aprovechar el hueco que están dejando otros fabricantes, que abandonan los modelos de combustión pura para pasarse a lo electrificado.
¿Y qué es exactamente un BAIC X75? Se trata de un SUV de 4,75 metros de largo, 1,89 de alto y 1,71 de alto, con equipamiento bastante completo y una mecánica clásica por un precio al nivel de cualquier modelo compacto.
A primera vista el X75 es llamativo, sobre todo por delante, con un frontal afilado y bastante dinámico. Tiene presencia y detalles curiosos, como la calandra de grandes dimensiones inspirada en las alas del Kylin, una criatura mitológica china que simboliza la buena fortuna. Si lo miras de lado, a su línea de cintura ascendente se le unen unas llantas de 19 pulgadas, aunque seguramente te vas a fijar más en el techo con una suave caída.
Interior del X75: bastante equipamiento

En cuanto al interior, el X75 tiene un habitáculo espacioso y con huecos para dejar todo. Al abrir la puerta, el coche te recibe con un movimiento automático del asiento que facilita el acceso y que te introduce a su generoso equipamiento.
Y es que en cuanto a la dotación de serie cuenta con todo lo habitual como climatizador, espejos eléctricos o techo de cristal practicable. También con elementos útiles como un control de crucero adaptativo, frenada automática de emergencia con detección de peatones, cámara 360 o sistema de aparcamiento automático.
Tras el volante me encuentro con un cuadro de instrumentos de 12,3 pulgadas con información de la conducción. No se ve mal, aunque creo que le falta nitidez y la información podría estar mejor organizada, porque es un poco difícil de encontrar.
También aparece la consabida pantalla central del mismo tamaño. Como con el cuadro de relojes, no se puede decir que el diseño sea la alegría de la huerta ni que tenga un diseño elaborado, pero al menos la lógica de manejo es fácil de entender. Otra cosa es la mala traducción de los menús que te desconecta un poco del coche o que no es compatible con Android Auto (sí con CarPlay), aunque hay una aplicación puente que soluciona este inconveniente.
Algo que me ha gustado por cómo funciona es la tercera pantalla de siete pulgadas para gestión del climatizador y a algunas funciones adicionales como la activación del modo Eco. Sí, es táctil, pero también tiene botones virtuales grandes y fáciles de entender y de manejar.
En cuanto al salpicadero, por diseño es agradable y los materiales escogidos no parecen de mala calidad, aunque sí es cierto que si miras con detenimiento te vas a encontrar detalles que te van a chirriar como algunos ajustes o terminaciones en algún panel.
Antes de iniciar la marcha, me paro a ver las plazas traseras: los asientos no son incómodos y el espacio es bueno para rodillas y cabeza y el suelo es plano, lo que va a facilitar la vida a bordo, sobre todo cuando vayan tres personas (que estarán demasiado juntas).
En marcha: el motor de 177 CV del X75 cumple, pero es glotón
Ya sentado al volante, pienso que los asientos podrían recoger mejor tanto la espalda como las piernas, pero al menos tiene un mullido que me resulta cómodo y calefacción y ventilación. Además, la postura de conducción no es incómoda.
Bajo el capó, el BAIC X75 esconde un bloque de gasolina 1.5 Turbo que entrega 177 CV y 305 Nm de par. Este motor, que en la marca califican de "fiable y duradero" se ha desarrollado junto a ingenieros alemanes y ha recibido el premio China Heart Ten Best Engine.
Está asociado a una caja de cambios automática de doble embrague de siete velocidades que ofrece una respuesta razonablemente suave y rápida y que se ajusta a los tres modos de conducción que tiene (Eco, Confort y Sport), aunque probablemente el que más utilices será el Eco, pues el consumo oficial es de 8,0 litros y en una conducción normal puede llegar a acercarse a los nueve.
En cuanto a su comportamiento dinámico, seguro que no esperas que hable de la estabilidad lineal de un Porsche Cayenne o la agilidad de un Golf GTI Clubsport, pero lo cierto es que no es incómodo de conducir y en general transmite una sensación de solidez que a lo mejor no esperas a priori.
Sí vas a echar de menos algo de precisión en la dirección y equilibrio de suspensiones más conseguido, porque las ondulaciones de la carretera se le pueden atragantar si son muy seguidas.
Tampoco la insonorización es ideal: aunque la rumorosidad del motor no se percibe en el habitáculo, sí creo que el ruido aerodinámico, sobre todo en los retrovisores, es algo elevado.
El BAIC X75 que protagoniza esta prueba llega a España para demostrar que el lujo no tiene por qué ser prohibitivo. Con un precio de salida de 29.995 euros (sujeto a financiación; si no, algo más de 34.000) y una garantía de 5 años o 100.000 km, se posiciona como una buena opción para quienes busquen espacio, diseño y equipamiento sin pagar el sobreprecio de las marcas tradicionales.

Luis Guisado
Webmanager
Luis Guisado es Webmanager en TOPGEAR.es y AUTOBILD.es. Prueba coches desde 2001 y es un apasionado de los clásicos y la historia del automóvil. Tan porschista que hasta el Cayenne diésel o los 718 eléctricos le parecen genial.

