Mete su SUV en la playa de Almonte y la multa es de campeonato: 6.000 euros

Elígenos como tu fuente preferida en Google.
La noche del martes al miércoles, el conductor de un SUV decidió acceder a la arena de la playa de Matalascañas (Huelva), donde quedó varado y tuvo que ser rescatado por la grúa.
No en cualquier lugar se puede acceder con un coche. Las zonas de costa suelen impedir la entrada de vehículos por cuestiones de protección del entorno, prohibición que el conductor de un SUV se saltó la noche del 29 de julio en la playa de Matalascañas, en Almonte (Huelva). Tras el acceso no autorizado, el vehículo, un Hyundai Tucson de color blanco, quedó atrapado en la arena. La Policía Local de Almonte ya ha revelado el importe de la denuncia.
Tal y como ha informado la Policía Local a través de una publicación en las redes sociales, “un vehículo ha accedido hasta la misma orilla de la playa de Matalascañas, una conducta totalmente incompatible con el respeto que merece nuestro entorno natural”. Y han aprovechado para avisar de que esta es “una falta de respeto que, además, puede salir muy cara”, con multas que pueden llegar hasta los 6.000 euros.
Aparece un SUV varado en mitad de una playa de Huelva
Los hechos ocurrieron durante la noche del martes al miércoles, cuando el conductor del todocamino decidió bajar por una de las rampas construidas en la reciente remodelación que ha sufrido el paseo marítimo de la playa de Matalascañas, alcanzando la arena. El vehículo apenas pudo recorrer unos pocos metros antes de quedar varado.
Dos patrullas de la Policía Local de Almonte acudieron hasta el lugar donde había quedado atrapado el conductor del SUV para, más tarde, solicitar la asistencia de una grúa. De este modo, se pudo rescatar el Hyundai Tucson y devolverlo de nuevo a tierra firme. No obstante, la aventura de este conductor tendrá graves consecuencias para su bolsillo.
“La circulación y el estacionamiento de vehículos en la playa están prohibidos por la Ley 22/1988, de Costas”, explica el cuerpo uniformado a través de las redes sociales. “Este tipo de infracciones puede conllevar sanciones de hasta 6.000 euros, especialmente cuando afectan al dominio público marítimo-terrestre o provocan daños al medio natural”.
Si bien la presencia del SUV no causó daños en el espacio natural de la playa de Matalascañas, esto no impedirá que el conductor se enfrente a una cuantiosa multa, a lo que tendrá que añadir los costes del rescate por parte de la empresa que gestiona el servicio de grúa municipal.
“Disfrutar de nuestras playas también significa cuidarlas y respetar las normas. Entre todos podemos conservar Matalascañas como el entorno único que es”, ha recordado la Policía Local de Almonte.
Otros lugares donde no puedes acceder en coche
Más allá de las playas, donde la Ley de Costas prohíbe circular y estacionar con vehículos no autorizados, existen otros muchos lugares en España a los que no se puede acceder con el coche o donde hacerlo puede acabar en sanción. En la mayoría de los casos, la prohibición responde a motivos de seguridad, protección del medio ambiente o prioridad para peatones y ciclistas.
Uno de los ejemplos más comunes son las calles peatonales. Como su propio nombre indica, están reservadas al tránsito de peatones y únicamente pueden acceder los coches autorizados, como residentes, servicios de emergencia, reparto en determinados horarios o vehículos municipales, dependiendo de la ordenanza de cada ayuntamiento. Entrar sin autorización puede suponer una multa económica, además de la posible inmovilización del vehículo en algunos municipios.
También ocurre con muchas plazas históricas, cascos antiguos y centros urbanos que cuentan con sistemas de control mediante cámaras. En estas zonas, el acceso suele estar autorizado a vehículos autorizados, mientras que el resto de conductores debe utilizar los itinerarios habilitados.
A ello se suman las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), espacios velan por proteger la calidad del aire en las ciudades y donde la circulación está limitada en función del distintivo ambiental de la DGT del que disponga el vehículo y de las normas específicas de cada ayuntamiento. En España, los municipios con más de 50.000 habitantes deben contar con una de estas zonas activas.
Otro lugar donde está prohibido circular es, por razones obvias, en las aceras, los paseos y las demás zonas peatonales. El Reglamento General de Circulación (RGC) establece de forma expresa que ningún vehículo puede circular por estos espacios, ya que están reservados para los peatones.
Fuera del entorno urbano también existen limitaciones, como los caminos forestales, pistas de acceso a montes, espacios naturales protegidos o parques nacionales, donde se restringe el paso de vehículos a motor para proteger el entorno y reducir el riesgo de incendios o daños medioambientales.
Algo similar sucede en las vías pecuarias, destinadas al tránsito ganadero. Aunque algunas permiten el paso de vehículos en circunstancias concretas o mediante autorización, su uso general por turismos está limitado y depende de la regulación de cada comunidad autónoma.
