Los expertos alertan de los efectos que tiene la alergia en la conducción

Un conductor sonándose mientras circula
Un conductor sonándose mientras circula

DEKRA estudia las repercusiones de circular con alergia o síntomas familiares a diferentes velocidades.

La seguridad vial durante los periodos de alta movilidad se enfrenta a un desafío invisible pero determinante, ya que los expertos alertan de forma contundente sobre los graves efectos que tiene la alergia y el consumo de ciertos medicamentos en la conducción profesional y particular.

Con la llegada de la Semana Santa, la combinación de trayectos largos, el estado del vehículo y la sintomatología respiratoria propia de la primavera genera un escenario de riesgo que DEKRA identifica como un factor crítico para la siniestralidad en carretera.

Es más, factores como el lagrimeo, los estornudos constantes o la somnolencia derivada de los tratamientos antihistamínicos pueden mermar la capacidad de reacción del conductor tanto como un fallo mecánico, convirtiendo la prevención sanitaria y la revisión técnica en los dos pilares fundamentales para garantizar un viaje seguro.

La coincidencia de las festividades religiosas con el apogeo de la polinización no es una cuestión menor para la Dirección General de Tráfico ni para las entidades de inspección técnica.

Según advierten los especialistas de DEKRA, un simple estornudo mientras se circula a una velocidad urbana moderada de 50 km/h implica que el conductor debe cerrar los ojos de manera involuntaria, lo que se traduce en recorrer aproximadamente 14 metros sin ninguna visión efectiva de lo que sucede en la calzada.

Este dato, escalado a velocidades de autovía o autopista, revela un peligro silenciado que suele infravalorarse frente a otros riesgos más evidentes como el exceso de velocidad o el consumo de alcohol, pero que resulta igualmente letal si ocurre en un momento crítico de la circulación.

Un hombre sonándose dentro de su vehículo
Un hombre sonándose dentro de su vehículo

A la reacción física inmediata se suma el riesgo químico derivado de la automedicación o del desconocimiento de los efectos secundarios de los fármacos. 

Manuel Sánchez, gerente técnico de DEKRA ITV, señala que muchos conductores inician tratamientos para paliar el picor ocular o la congestión sin ser conscientes de que ciertos antihistamínicos, especialmente los más antiguos, reducen drásticamente los reflejos.

Incluso las fórmulas más modernas pueden generar efectos dispares dependiendo del metabolismo de cada individuo, especialmente cuando se introducen cambios en la dosis justo antes de emprender un viaje de largo recorrido. Por ello, los expertos subrayan la importancia de estar plenamente descansado y de conocer cómo reacciona el organismo ante la medicación antes de ponerse al volante.

Por otro lado, la meteorología de este año en particular añade una capa de complejidad al problema. Las recientes lluvias y los niveles de humedad acumulados han alterado el ciclo natural de la vegetación, lo que podría derivar en un repunte explosivo de los niveles de polen en cuanto las temperaturas se estabilicen durante los días festivos.

Esta inestabilidad climática también favorece la proliferación de ácaros y hongos, elementos que afectan directamente a la calidad del aire dentro del habitáculo. 

En este sentido, la revisión del sistema de climatización y, muy especialmente, la sustitución de los filtros del habitáculo se vuelven tareas imprescindibles antes de salir de casa, ya que un filtro saturado o sucio es incapaz de retener las partículas alérgenas que terminan afectando la salud del conductor.

Sin embargo, el factor humano no es el único que debe preocupar a los viajeros. Las estadísticas más recientes del sector de la inspección técnica revelan una realidad preocupante sobre el mantenimiento del parque móvil español: el 75% de los defectos graves detectados en las estaciones de ITV se concentran en sistemas vitales como el alumbrado, las emisiones, los neumáticos y los frenos.

Muchos de estos fallos pasan desapercibidos en el uso cotidiano de ciudad, pero se manifiestan de forma peligrosa cuando el vehículo se somete a mayores niveles de carga, trayectos prolongados o condiciones de visibilidad cambiantes propias de la primavera. Circular con la inspección caducada no es solo la segunda infracción más multada en España con más de 600.000 sanciones anuales, sino que representa la falta de una garantía mínima de seguridad para todos los usuarios de la vía.

La recomendación final de los expertos es clara: la seguridad es un ejercicio de planificación integral que abarca desde la salud del conductor hasta la integridad mecánica del coche.

En definitiva, la diferencia entre un viaje tranquilo y un accidente puede residir en detalles aparentemente menores, como comprobar la presión de un neumático o saber identificar si los síntomas de una alergia intensa nos inhabilitan temporalmente para manejar un vehículo de forma segura.

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Alicia Pérez

Colaboradora

Colaboradora redacción motor Auto Bild España