Los coches equipados con ADAS son más caros de arreglar ante un siniestro, pero a la larga te hacen ahorrar dinero, según un estudio del Instituto de Seguros para la Seguridad en las Carreteras

Las reparaciones de los coches con ayudas ADAS son más costosas, pero compensa porque evitan muchos accidentes.
Las reparaciones de los coches con ayudas ADAS son más costosas, pero compensa porque evitan muchos accidentes.
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Los sensores modernos que equipan los vehículos para las ayudas a la conducción elevan notablemente el coste de reparación, pero al mismo tiempo reducen los pequeños golpes.

No cabe duda de que la tecnología moderna ha transformado por completo los automóviles. Hoy, los coches equipan infinidad de sistemas, dispositivos, sensores, radares, etc., con el objetivo de mejorar la seguridad. Pero repararlos cuando reciben un golpe, aunque sea leve, cuesta mucho. Ahora un estudio niega esta afirmación.

Cuando un automóvil sufre un pequeño accidente, hay sensores sónicos, cableado, cámaras, LiDAR, radares y, en definitiva, muchos dispositivos que reparar, lo que incrementa de manera exponencial la factura final en el taller.

Por ejemplo, si tu Seat Ibiza de 2005 recibía un impacto en el paragolpes, ibas a un taller o al clásico chapista de toda la vida y te lo arreglaba. Ahora, tu Ibiza cuenta con sensores de aparcamiento o, dependiendo de la versión, también puede equipar sensores para evitar una colisión. Reparar eso ya no es igual que en 2005.

Sin embargo, nuevos datos del IIHS-HLDI señalan que sólo vemos una parte de la historia. La cifra más importante es cuántos accidentes se llegan a evitar.

No sólo las ayudas ADAS han aumentado los costes de reparación de los coches

Según la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos, los precios de las reparaciones de vehículos han aumentado más del 40% desde 2020. Es tentador señalar directamente el frenado automático de emergencia, el asistente de ángulo muerto y las advertencias de salida de carril, y dar por concluido el problema.

Pero, si bien estos sistemas ciertamente incrementan el costo cuando un automóvil sufre un accidente, las reparaciones de los vehículos modernos se han encarecido por muchas otras razones, según el informe.

Un ejemplo claro son los faros, uno de los elementos que más han evolucionado en las últimas dos o tres décadas, aumentando notablemente su complejidad.

Pero, además, los automóviles ahora incorporan equipamientos que antes sólo se encontraban en vehículos de lujo. A esto hay que añadir el aumento de los SUV, vehículos más grandes y pesados que han reemplazado a las berlinas, monovolúmenes y otros vehículos y tienden a causar mayores daños en caso de accidente.

Casi dos tercios de los vehículos nuevos cuentan ahora con tracción integral o en las cuatro ruedas, mientras que más de la mitad tienen motores turboalimentados o híbridos, o son totalmente eléctricos. Estos sistemas de propulsión más avanzados pueden requerir conocimientos especializados para su reparación.

Todo esto y otros factores han encarecido los costes de reparaciones de los coches modernos, no sólo la incorporación de las famosas ayudas ADAS.

Más caros, sí; pero no se tiene en cuenta los accidentes que evitan

Los datos del IIHS-HLDI confirman que, con algunas salvedades, los costes de reparación de este tipo de coches están aumentando. La gravedad de las reclamaciones por colisión fue aproximadamente un 10% mayor en los vehículos con sistemas de asistencia al conductor que en los que no los tienen.

La comparación abarcó vehículos idénticos de los años modelo 2017-2022, equipados con y sin asistencias a la conducción. La conclusión es que los coches con estas ayudas son más costosos de reparar.

Sin embargo, la factura de la reparación no lo es todo. La frecuencia de las reclamaciones por colisión fue aproximadamente un 10% menor en los vehículos mejor equipados, mientras que las reclamaciones por daños materiales disminuyeron casi un 40%.

Al combinar la frecuencia y la gravedad, las pérdidas totales por colisión se redujeron alrededor de un 5%, mientras que las pérdidas por daños materiales cayeron casi un 30%.

Por lo tanto, los automóviles con sistemas de asistencia al conductor en realidad ahorran dinero a los conductores en general, ya que evitan accidentes desde el principio.

Volviendo al ejemplo anterior con el Ibiza, si te toca reparar el paragolpes, te va a salir caro, pero esos sensores seguramente han evitado otros golpes que, sumados todos ellos, habrían sido más caros.

Lógicamente, esto no significa que pagar una factura de cuatro cifras cuando llega el momento sea una tontería. Los fabricantes aún necesitan que los sensores, las piezas y las calibraciones sean más asequibles de reparar.

Pero la conclusión a la que llega el estudio es que una costosa unidad de radar es más fácil de aceptar cuando ayudó a evitar el choque que habría destrozado el resto del vehículo.

Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España