Varapalo para la DGT: la Asamblea General de la ONU aprueba una nueva declaración de seguridad vial

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La ONU pide cambiar la estrategia de seguridad vial y señala a las carreteras como responsables de los accidentes, en un enfoque que choca con la DGT.
Naciones Unidas se ha puesto como objetivo reducir en un 50% las muertes y lesiones graves en la carretera. Para lograrlo, quieren imponer una estrategia que choca con los planes que tiene la Dirección General de Tráfico en España. La medida no es otra que tener en cuenta que el estado de las carreteras es otro responsable de los accidentes.
El pasado 20 de julio, la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó la Declaración de Progreso sobre la Mejora de la Seguridad Vial Mundial.
En ella, se recogen una serie de medidas necesarias para cumplir el objetivo internacional de reducir a la mitad los fallecimientos y lesiones provocadas por accidentes de tráfico para el año 2030.
El texto, que contó con 162 votos a favor en la sede de Nueva York, pretende que los Estados miembros construyan sus carreteras pensando primero en las personas y no solo en los vehículos motorizados, basándose en la premisa de que todas las muertes en carretera son prevenibles.
Las carreteras, motivo de disputa entre la ONU y la DGT
Uno de los principales cambios es sobre la responsabilidad en caso de siniestro vial. Para la ONU, la culpa se reparte entre el conductor, el vehículo y la propia infraestructura, y lo llama "Sistema Seguro". Sin embargo, esta idea choca frontalmente con la opinión que tiene Pere Navarro, director de la DGT, ya que rompe parcialmente con la visión tradicional de la seguridad vial.
Para el directivo español, la formación y el comportamiento individual siguen siendo las herramientas más eficaces contra la siniestralidad. Por ello, la línea de actuación en España está centrada en la vigilancia, el control de la velocidad y las campañas de concienciación.
A su criterio, poner parte de la responsabilidad de un accidente a las carreteras sería diluir el mensaje de autorresponsabilidad de cada conductor.
Por el contrario, las Naciones Unidas sostienen que no vale solo con responsabilizar al usuario; el sistema debe ser capaz de minimizar las consecuencias cuando una persona comete un error.
En este plan de la ONU, los motoristas ocupan un lugar más relevante, ya que es este colectivo el que aglutina un tercio de las víctimas mortales en todo el mundo. Es por eso que la estrategia va muy orientada a ellos.
No hay que olvidar que para ellos, el asfalto deteriorado, una curva mal diseñada, una barrera metálica sin protección específica o una intersección peligrosa tienen consecuencias mucho más graves que para un conductor que va protegido dentro de su coche.
Según señala la organización, este "Sistema Seguro" parte de la base de que los seres humanos cometen errores, pero estos no deberían costarles la vida.
Ante esta nueva filosofía aplicada a la seguridad vial, Naciones Unidas exige que las administraciones actúen sobre los elementos que pueden agravar un accidente, centrándose en el diseño y el estado de las carreteras y sus sistemas de contención.
En este sentido, piden a todas las administraciones que mejoren las intersecciones y creen arcenes seguros; que creen firmes con mejor adherencia y elimines los deteriorados; y, por último, que instalen barreras de protección diseñadas específicamente para vehículos de dos ruedas para evitar lesiones graves.


