Ivan Espinosa (46 años), CEO de Nissan: "Creo que existe un mercado para coches ultrabaratos"

CEO de Nissan, Ivan Espinosa.
CEO de Nissan, Ivan Espinosa.

El máximo dirigente de la marca japonesa considera que los modelos pequeños todavía tienen cabida, incluso, en mercados como el estadounidense, aunque los aranceles lo ponen difícil.

La industria del automóvil está viviendo un momento de transformación, no ya por la transición a sistemas de propulsión alternativos (la carrera eléctrica no era tan rápida como decían), sino también por los tipos de vehículos que se fabrican. Por ejemplo, los coches pequeños y baratos cada vez tienen menos peso, aunque el CEO de Nissan cree que todavía hay mercado para ellos.

Los compañeros de Motor1.com se han desplazado hasta la sede de Nissan en Yokohama para conversar directamente con el CEO de la marca, Ivan Espinosa, con quien repasaron la situación de la compañía y hablaron de diferentes asuntos, como próximos modelos.

En Estados Unidos, la marca japonesa retiró del mercado el año pasado el Nissan Versa, una especie de Nissan Micra con tres volúmenes con un precio inferior a 20.000 dólares. Un coche pequeño, práctico y económico.

Si bien Nissan todavía ofrece modelos relativamente asequibles al otro lado del Atlántico, como el Kicks y el Sentra, el segmento por debajo de los  20.000 dólares ha desaparecido esencialmente. Dicho esto, Nissan no está dispuesto a abandonar la idea por completo.

Hay demanda de coches baratos y pequeños, el problema es cómo llegar al precio correcto

El CEO de Nissan cree que todavía hay mercado para coches baratos.
El CEO de Nissan cree que todavía hay mercado para coches baratos.

Durante la entrevista, Ivan Espinosa comentó que todavía cree que hay demanda de coches ultrabaratos como el Versa. Según el CEO, el modelo aún podría estar disponible en Estados Unidos hoy en día si no fuera por los aranceles que introdujo el año pasado el Gobierno de Donald Trump. 

Él señala: “Creo que hay [refiriéndose al mercado de modelos asequibles] y todavía vemos demanda. Pero lo que lo hace muy difícil es el contexto; antes hubo una pregunta sobre los aranceles. Hay demanda, la pregunta es cómo llegar al precio correcto”.

Nissan comenzó la producción del Versa 2027 a principios de este año en su planta A1 de Aguascalientes, México.  Sin embargo, el modelo no se dirige a Estados Unidos, en gran parte debido al arancel del 25% sobre vehículos y piezas importadas de México. 

En cambio, ese nuevo modelo se destinará a los mercados hispanoamericanos a finales de este año, donde comenzará en unos 21.000 euros.

Por supuesto, el Versa no es el único sedán en la línea de Nissan. O, al menos, no lo era.  La compañía ya ha cesado la producción del Maxima, una berlina intermedia, y se espera que alrededor de 2027 elimine gradualmente el Altima, la berlina más grande. 

Aun así, Espinosa cree que hay un futuro para los sedanes en la gama: “Creo que todavía hay espacio para los sedanes. Sentra es un muy buen producto y también ha subido. Así que está jugando en la parte baja de lo que solía ser el Altima”.

“Por el momento, seguimos observando el mercado para ver cómo evoluciona...  Tal vez algo por debajo o al precio de un Kicks tendría sentido. Pero mirando el contexto actual, como dijimos antes, los aranceles, tal como están, hacen que sea un poco difícil ejecutar un programa así”.

Fabricar modelos pequeños y baratos cada vez es más difícil

Lo cierto es que, en el contexto actual del sector automotriz, la producción de automóviles pequeños y baratos no es fácil para las marcas. Las palabras del CEO de Nissan ponen de manifiesto un problema en Estados Unidos: todavía hay potencial para los sedanes asequibles, particularmente, en el extremo inferior del mercado.

Sin embargo, los aranceles sobre los vehículos fabricados en México dificultan seguir ofreciendo este tipo de coches, porque no sale rentable para la compañía. Al subir el tipo arancelario, tiene que incrementar también el precio de venta, lo cual hace que sea menos atractivo para el consumidor.

En Europa hay un escenario similar, aunque no con los aranceles. Los modelos de segmentos A y B cada vez son más difíciles de lanzar, porque son más caros y, por tanto, menos interesantes de comprar.

En este caso, el aumento del ticket se debe a la subida de los costes de producción, como consecuencia de la normativa de seguridad europea, que obliga a instalar en todos los modelos una serie de sistemas ADAS y eso, lógicamente, encarece el producto. Un Dacia Sandero ya no es tan sencillo como antes, sino que incluye un equipamiento abundante, sobre todo, tecnológico.

Por supuesto, influyen otros factores en el aumento de las tarifas de los coches, como la logística, el precio de algunas materias primas, los semiconductores, etc., pero el aumento de la carga tecnológica y de seguridad es clave.

Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España