Huawei ha roto esquemas con su berlina de superlujo y ha dejado a todos los fabricantes mal con sus 5.000 unidades vendidas en lo que llevamos de año

El Maextro S800 es profeta en su tierra: lidera el segmento del lujo con solvencia ante rivales europeos con mucha más experiencia.
La industria del automóvil vive un cambio de paradigma provocado por China. Los fabricantes del país asiático ya no solo dominan el mercado de los coches eléctricos asequibles (en el que llevan mucha ventaja a los fabricantes europeos), también están siendo la referencia entre los coches de lujo. Solo hay que mirar las ventas en su mercado doméstico para ver como el Maextro S800 deja atrás a todos sus competidores.
Se trata de una gigantesca berlina de superlujo desarrollada conjuntamente por Huawei y JAC Group, que es relativamente nueva, pero que está poniendo contra las cuerdas a fabricantes históricos como Mercedes, BMW o Porsche.
Según datos recientes, el modelo ya ha superado las 5.000 unidades vendidas en lo que llevamos de 2026, unas cifras más que notables para un vehículo cuyo precio ronda los 90.000 euros.
Lo más llamativo del fenómeno no es únicamente el volumen de ventas, sino el segmento en el que compite. El Maextro S800 juega directamente en el terreno de modelos que llevan décadas a la venta, desde representantes más de lujo, como pueden ser el Mercedes-Maybach Clase S o el Porsche Panamera, a otros de corte más premium como el BMW Serie 7 o el Audi A8.
Hasta hace poco la mentalidad asociaba las marcas chinas a modelos baratos que ganaban en el mercado por su bajo coste, pero poco a poco aparecen representantes que demuestran que la industria china también tiene mucho que decir en el mercado del lujo. El caso del Maexstro es paradigmático.
Durante el pasado mes, el S800 logró convertirse en el coche más vendido de China dentro del segmento de vehículos valorados por encima de los 700.000 yuanes, equivalentes a unos 90.000 euros según el cambio actual.

Las cifras reflejan con claridad el golpe sobre la mesa de Huawei. El Maextro S800 registró 1.142 entregas en un solo mes, mientras que el Mercedes-Maybach Clase S se quedó en 736 unidades. El Porsche Panamera alcanzó 616 coches vendidos, el Mercedes Clase S sumó 521 y el BMW Serie 7, incluyendo el i7 eléctrico, se quedó 436 matriculaciones.
Pero su éxito no es cosa de un solo mes, algo aislado o puntual. En el acumulado del año, el gran dominador del segmento sigue siendo el Maextro S800, que ya suma 5.465 unidades comercializadas entre enero y abril. Muy por detrás aparece el Mercedes-Maybach Clase S, con 3.012 vehículos vendidos, seguido muy de cerca por el BMW Serie 7, que alcanza las 2.976 unidades; y el Mercedes Clase S normal, que ocupa la cuarta posición con 2.596 matriculaciones.
Más abajo se sitúan el Porsche Panamera, con 1.362 unidades, y el Audi A8, que registra 1.309 ventas. Por detrás aparecen propuestas eléctricas chinas como el Nio ET9, con 438 coches vendidos, y el Yangwang U7, que acumula 412 unidades. Muy lejos de todos ellos aparece el Porsche Taycan, que solo ha conseguido 90 matriculaciones en lo que va de año.

El S800 está siendo profeta en su tierra, algo que podría ser un ejemplo de lo que pasaría si la marca decidiera comercializarlo en otros mercados. Es cierto que en regiones como Europa, los prejuicios podrían hacer que no tuviera un impacto inmediato, pero la relación entre lo que ofrece y un precio relativamente contenido para el segmento del que hablamos, le podría permitir hacerse hueco.
Y es que su tarifa ronda lo que sería habitual en una berlina de representación premium, pero lo que pone sobre la mesa es propio de un coche de lujo.
No solo es una berlina lujosa, sino que se trata de un escaparate tecnológico sobre ruedas. Mide 5,48 metros de largo y cuenta con una distancia entre ejes de 3,37 metros, unas dimensiones propias casi de una limusina. Además, incorpora sistemas de conducción avanzada desarrollados por Huawei, incluyendo sensores LiDAR, asistentes de aparcamiento autónomo y tecnologías preparadas para conducción semiautónoma de nivel avanzado.
No solo eso, los sistemas de propulsión con los que se ofrece también son punteros.
Por un lado está la versión totalmente eléctrica, que utiliza una batería de 97 kWh y dos motores eléctricos que desarrollan una potencia conjunta de 523 CV, logrando homologar una autonomía de hasta 669 km, aunque siempre según el laxo ciclo de homologación chino, que es bastante permisivo. Por otro están las dos variantes eléctricas de autonomía extendida, ambas equipadas con una batería de 65 kWh. La primera mantiene la configuración de dos motores y 523 CV de potencia, mientras que la segunda suma un tercer bloque de cero emisiones que eleva el rendimiento hasta los 852 CV.

