He probado el Audi Q5 híbrido enchufable con Etiqueta Cero más barato, 299 caballos de lujo con una sorpresa eléctrica

Con más de 100 kilómetros de autonomía real en eléctrico, se convierte en un coche perfecto para ser el primero de la familia. Por precio supera a sus rivales de Mercedes y BMW.
Si te pones a buscar los mejores coches híbridos enchufables para comprar, el nuevo Audi Q5 que he probado estaría en la mayoría de las listas, precio aparte. Ahora te cuento todas sus novedades, pero de momento es un SUV que impacta por fuera con sus 4,72 metros de largo y que dispone de un arma secreta gracias a la nueva generación de baterías para su parte de propulsión eléctrica.
Sí, porque ahora la marca de los aros se desmarca de la competencia con modelos de Etiqueta Cero híbridos enchufables que se pueden usar para mucho más que un paseo. No son solo una pegatina azul que te deja entrar y aparcar donde quieras si no una alternativa para usar todos los días sin gastar una gota de gasolina.

Es lo que te da su autonomía de 120 kilómetros teórica... y casi práctica, ya que en esta prueba que he realizado en conducción normal haces 105-110 kilómetros. Si tenemos que cuenta que la mayoría de la gente en sus desplazamientos urbanos diarios no pasa de 50 kilómetros... así este coche puede ser el primero de la casa y gasta muy poca gasolina.
Lo hará solo cuando tengamos que afrontar un viaje largo, momento en el que este Audi Q5 se alimenta con combustible su motor de 252 caballos. Un bloque que se ajusta muy bien a lo que cualquier SUV de lujo debe ofrecer, es decir: potencia de sobra, refinamiento y suavidad en la marcha.
Más grande y con dos carrocerías
Nacido en 2008, el Q5 ha ido creciendo generación tras generación y ahora estira su longitud hasta los 4,72 metros, lo que supone un estirón de 10 centímetros respecto al primer modelo. Lo mismo ocurre con la distancia entre ejes, que ya alcanza los 2,8 metros y es fundamental para lograr un buen hueco para las piernas en las plazas traseras.
A nivel estético, los diseñadores de Ingolstadt han mantenido las principales formas, aunque la firma lumínica del frontal cambia ahora de forma notable. El perfil coupé de la carrocería se acentúa al punto de que las diferencias entre las versión SUV y la Sportback apenas se notan (algo que beneficia al primero).

Visto desde el lateral destacan los nuevos juegos de llantas de aleación, que pueden ser de 19 hasta 21 pulgadas y en la trasera los escapes son diferentes según el motor que se esconda en el frontal. Porque este Q5 se puede mover con versiones, gasolina, híbridas o híbridas enchufables.
Es el caso del modelo que tengo entre manos, un híbrido enchufable (en la denominación de Audi ahora son e-hybrid) donde funcionan en equipo un bloque gasolina TFSI de 252 caballos con un propulsor eléctrico de 143 CV, que en conjunto rinden una potencia máxima de 299 CV y con un par máximo de 450 Nm.
Así funciona el sistema híbrido enchufable
Asociado a un cambio automático con modo secuencial que se ajusta bien a la filosofía del coche, este todocamino es un modelo que se distingue en marcha por dos virtudes principales: refinamiento y fuerza. Lo primero viene en forma de un silencio de marcha y aislamiento del exterior muy logrado. Lo segundo se produce gracias a la sensación de plenitud que obtienes al hundir el pie derecho, sobre todo en el modelo 100/100 eléctrico.
En esta circunstancia los 2.255 kilos de peso que declara en báscula y que en teoría son superiores a la media. Aquí el peso de la batería eléctrica (un módulo de ion-litio de 25,9 kWh) se nota, pero el buen funcionamiento de una mecánica que estira desde el principio y hasta pasar las 5.000 vueltas hace que la sensación al volante sea de poderío.

Como era de esperar, el confort de marcha es una de sus grandes ventajas y nadie dentro del coche se podrá quejar de una suspensión seca, de que los baches se filtren o de que se escuche la lluvia en caso de tormenta. En este aspecto el alemán es un coche hecho para viajar... e incluso para disfrutar un rato al volante si dejas a la familia en casa y sales a divertirte con el modo sport y el cambio secuencial. La conocida transmisión s tronic de doble embrague sigue siendo, para mí, una de las más eficientes y más rápidas del mercado.
Como te decía al principio, el crecimiento en las dimensiones del Q5 se hace notar en unas plazas traseras más espaciosas, sobre todo en la distancia que dispones en las piernas. También mejora el hueco para la cabeza, aunque un tercer hipotético pasajero central va a ir algo justo. Y detrás se abre un maletero de formas regulares, con apertura eléctrica y un volumen que oscila entre 590 y 520 kilos, en función de cómo coloques la banqueta trasera con regulación longitudinal. En este sentido, se queda por detrás de un Mercedes GLC, aunque supera al BMW X3.
Frente al volante con mandos multifuncionales se despliega un cuadro de mandos completamente digital, formado por dos pantallas que forman parte del equipamiento de serie. Forman el denominado MMI Panoramic Display y constan de una primera de 11,9 pulgadas frente a la vista y otra de 14,5 pulgadas en el centro desde donde se manejan todas las funciones.
Precio y rivales del Audi Q5
Las dos cuentan con tecnología OLED y la gran novedad llega en el lado del copiloto, donde se despliega una tercera pantalla de 10,9 pulgadas donde el acompañante puede visualizar contenidos de entretenimiento sin que se perturbe la atención del conductor. Además, funciones de uso común como el volumen de la radio siguen contando con un botón manual.
¿Cómo se posiciona el nuevo Audi Q5 en términos de precios frente a sus rivales? Pues es una cuestión importante, aunque quizá sea un punto menos dramático que en otros modelos debido a los importes de los que hablamos. Y es que este Q5 e-hybrid de 299 CV parte de los 71.330 euros, mientras un BMW X3 de la misma potencia sale por 66.800 y un Mercedes GLC equivalente por casi 69.000 euros.

David López
Director de Auto Bild
David López está especializado en pruebas de coches de combustión, híbridos y eléctricos. Comparativas y distintos formatos audiovisuales