La Guardia Civil pone controles para cazar a los conductores que repostan diésel barato: multas de entre 600 y 12.000 euros

El litro de combustible bonificado cuesta entre 1 y 1,20 euros, y los conductores aprovechan la oportunidad para ahorrar al llenar el depósito, pero la Guardia Civil advierte.
La guerra de Irán y el aumento del precio del combustible ha llevado a algunos conductores a tomar decisiones desesperadas para ahorrar algo de dinero. La Guardia Civil advierte que repostar diésel barato a menudo puede salir muy caro con multas de hasta 12.000 euros.
Los agentes han empezado a perseguir a empresas fantasmas encargadas de distribuir combustibles. Estas compañías desaparecen a los pocos meses sin dejar ningún rastro, lo que les permite escapar de pagar el IVA, pero el objetivo de la Guardia Civil es otro.
Cuidado con el combustible demasiado barato
Las distribuidoras de combustible fantasmas son solo la punta del iceberg. La Guardia Civil está empezando a aumentar los controles a los conductores que tienen acceso a gasóleo bonificado destinado a vehículos de transporte y profesionales.
Los conductores consiguen rellenar el depósito de su coche con un diésel de calidad prácticamente idéntica, pero mucho más barato. El litro de este combustible bonificado cuesta entre 1 y 1,20 euros en función de la estación de servicio.
Este viejo truco que se creía olvidado ha regresado con fuerza tras la guerra de Irán y la posterior subida de los precios de los carburantes. Conforme el combustible roza los 2 euros el litro, los conductores buscan alternativas poco legales.
Multa de hasta 12.000 euros

La Guardia Civil advierte que están aumentando los controles en los entornos rurales para verificar que los conductores utilizan el carburante correcto. Los agentes de Tráfico solo deben sacar una pequeña muestra del depósito del vehículo.
El gasóleo agrícola tiene un color rojizo que le diferencia a simple vista del combustible de uso convencional. Incluso si has repostado unas semanas atrás y has vuelto a llenar el depósito con diésel convencional, puede que siga siendo algo rojo.
Las distribuidoras de combustible añaden un colorante rojo al carburante que puede crear sedimentos que se acumulan hasta meses después de repostar. Si los agentes sospechan que puede ser combustible agrícola, manda la muestra a analizar a los laboratorios oficiales.
Si se confirma que es combustible bonificado de uso agrícola, las multas pueden ir desde los 600 euros para turismos pequeños, hasta 1.200 para los mediados y más de 12.000 euros para vehículos comerciales e industriales.
