La Guardia Civil da esta serie de consejos si viajas con mascota

Los viajes con mascota cada vez son más comunes, por ello las fuerzas de seguridad del Estado comparten algunos consejos para maximizar su seguridad y la nuestra.
Viajar con perros, gatos u otros animales domésticos se ha convertido en una práctica habitual para millones de ciudadanos que no conciben sus días de descanso sin la presencia de sus compañeros de cuatro patas. Sin embargo, el traslado de estos miembros de la familia no puede dejarse al azar ni realizarse de forma improvisada. Consciente de esta realidad y de los riesgos asociados a una incorrecta planificación, la Guardia Civil ha difundido un mensaje de concienciación y prevención destinado a garantizar que estos desplazamientos se realicen con las máximas garantías de seguridad, tanto para los animales como para el resto de los ocupantes de los vehículos.
La seguridad vial es el pilar fundamental sobre el que pivotan las recomendaciones de la institución armada en el momento de emprender la marcha. El transporte de mascotas dentro del habitáculo de un vehículo está estrictamente regulado y no responde a una mera cuestión de comodidad, sino a una imperiosa necesidad de seguridad física en caso de accidente o frenazo brusco.
Un animal que viaja suelto en el interior del coche se convierte, ante una deceleración repentina, en un proyectil de gran peso que puede causar lesiones mortales tanto a sí mismo como a los pasajeros delanteros. Por este motivo, la Guardia Civil incide en que los animales deben ir perfectamente sujetos mediante sistemas de retención homologados, adaptados siempre al tamaño y características de cada especie.

Para los perros de tamaño pequeño y los gatos, la opción más recomendada por las autoridades es el uso de un transportín adecuado. Este habitáculo debe colocarse preferiblemente en el suelo del vehículo, encajado detrás de los asientos delanteros, ya que esta ubicación es la que ofrece mayor estabilidad y minimiza el impacto de los movimientos bruscos. Si el transportín es demasiado grande para situarse en el suelo, debe ubicarse en el maletero en una posición transversal al sentido de la marcha, asegurando siempre que exista una correcta ventilación en este espacio.
Por su parte, para los perros de mayor envergadura, la alternativa óptima pasa por el uso de arneses con doble enganche de seguridad que se conecten directamente a los anclajes de los cinturones de seguridad del vehículo, o bien la instalación de una rejilla divisoria rígida que separe el maletero del habitáculo de los pasajeros, permitiendo al animal moverse con cierta libertad sin posibilidad de interferir en la conducción.
Más allá de los sistemas de sujeción física, el bienestar físico y emocional del animal durante el trayecto es otro de los aspectos clave señalados por la benemérita. Los viajes largos en automóvil pueden resultar sumamente estresantes para las mascotas, provocando cuadros de ansiedad, mareos o deshidratación.
Para mitigar estos efectos, es imprescindible planificar paradas periódicas a lo largo de la ruta, aproximadamente cada dos horas, coincidiendo con los descansos recomendados para el propio conductor. Durante estas pausas, se debe ofrecer agua fresca al animal en pequeñas cantidades para evitar cortes de digestión, permitirle caminar y estirar las patas, y realizar sus necesidades en un entorno tranquilo y seguro, siempre bajo la supervisión de sus dueños y sujetos con correa para evitar fugas provocadas por el asombro o el ruido del tráfico.
Un peligro recurrente y de extrema gravedad durante los meses de altas temperaturas es el golpe de calor. La Guardia Civil reitera una advertencia crucial que, a pesar de su insistencia, sigue registrando incidentes fatales cada año: bajo ninguna circunstancia se debe dejar a una mascota sola en el interior de un vehículo estacionado, ni siquiera por unos pocos minutos o con las ventanillas parcialmente abiertas. La temperatura dentro de un coche expuesto al sol puede ascender de manera exponencial en cuestión de instantes, alcanzando niveles incompatibles con la vida del animal y convirtiendo el habitáculo en una trampa mortal.
Finalmente, la preparación del viaje con mascotas también exige una rigurosa atención a la documentación sanitaria y legal correspondiente. Antes de iniciar la marcha, es responsabilidad del propietario asegurarse de que el animal cuenta con el microchip de identificación obligatorio debidamente registrado, la cartilla de vacunación al día con todas las dosis requeridas por la normativa de la comunidad autónoma de destino o del país que se vaya a visitar, y el pasaporte para animales de compañía si el viaje cruza fronteras internacionales.
Con estas pautas de prevención, seguridad y bienestar, las autoridades buscan que el trayecto por carretera sea una experiencia segura y placentera para todos los integrantes del vehículo, promoviendo una cultura de tenencia responsable que proteja tanto la vida humana como la animal.

