Europa se pone seria: prohibido viajar con mascotas si no eres el dueño salvo que éste viaje en los siguientes cinco días

viajar con mascotas
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La normativa de para viajar con mascotas se ha endurecido: es importante quién acompaña o no al animal para poder hacer los desplazamientos.

La Unión Europea ha comenzado a aplicar de forma más estricta una normativa ya existente que regula el viaje con mascotas dentro del territorio comunitario, especialmente en lo relativo a perros, gatos y hurones. Aunque en algunos medios se ha presentado como una “nueva prohibición”, en realidad la base legal proviene de reglamentos europeos anteriores sobre el transporte de animales de compañía, que ya establecían condiciones claras en los viajes, para conseguir objetivos como evitar el uso fraudulento de estos desplazamientos y reforzar el control sanitario y de seguridad.

Según la normativa comunitaria recogida en el portal oficial de la UE, las mascotas pueden viajar entre países miembros siempre que cumplan una serie de requisitos como identificación mediante microchip, vacunación contra la rabia y documentación sanitaria válida, que normalmente es el pasaporte europeo para animales de compañía. Sin embargo, lo que ha generado más revuelo es qué ocurre en los casos en los que el animal no viaja con su propietario.

Según el portal: “Como norma, los animales de compañía deben viajar con sus dueños, pero, si no puedes viajar con tu animal de compañía, puedes autorizar por escrito a otra persona para que lo haga por ti”.

De esta manera, existe una excepción, pero para la que también hay que cumplir otro requisito: “Sin embargo, esto solo se permite si tú viajas en un plazo de cinco días respecto al viaje del animal de compañía junto con la persona autorizada”.

¿A qué se debe esto? Este requisito tiene una lógica concreta dentro del marco legal europeo y ya se expone el motivo en la puntualización que aparece a continuación en la propia página web: “Si tu animal de compañía viaja sin acompañante, tendrá que cumplir las normas zoosanitarias aplicables a la importación o el comercio de perros, gatos o hurones en la UE”.

Es decir, cuando el animal no viaja acompañado de su propietario dentro de ese margen temporal, el desplazamiento deja de considerarse “no comercial” y pasa a estar sujeto a normas mucho más estrictas, similares a las que se aplican en el transporte o comercio de animales. Esto implica controles veterinarios adicionales, documentación reforzada y supervisión más rigurosa en los puntos de entrada o salida de cada país.

La medida no es completamente nueva, pero sí ha cobrado mayor relevancia debido al endurecimiento de la aplicación de las normas dentro de la Unión Europea que ha tenido este año y que comenzará a aplicarse a partir de del 22 de abril..

Según distintas actualizaciones recientes de la regulación comunitaria, el objetivo principal es cerrar posibles vacíos legales que permitían el traslado de animales bajo apariencia de viajes personales, cuando en realidad podían estar relacionados con compraventa irregular o tráfico ilegal de mascotas.

Además del control sobre quién acompaña al animal, la UE mantiene otros requisitos esenciales.

El primero es relativo al pasaporte para animales de compañía, del que se expone que “solo se expide para perros, gatos y hurones. Si viajas a otro país de la UE con otros animales de compañía, como aves, animales acuáticos ornamentales, reptiles, roedores o conejos, consulta la normativa nacional del país que tienes previsto visitar para informarte sobre las condiciones de admisión”.

Así, quienes tengan mascotas más exóticas tendrán que estar pendientes de eso también, además de cumplir el resto de regulaciones, como es lo relativo al viaje, que los animales estén correctamente identificados con microchip y vacunados contra la rabia.

El segundo tiene que ver con la cantidad de animales que se pueden trasladar. La normativa establece límites claros sobre la cantidad de animales que pueden viajar como “no comerciales”, que es de hasta cinco por persona, salvo excepciones específicas como concursos, exposiciones o eventos deportivos. Superar ese número implica automáticamente que el transporte se considere de carácter comercial, con todas las obligaciones que ello conlleva.

La reacción de los ciudadanos ante el endurecimiento de la norma ha sido variada. Mientras algunos propietarios de mascotas consideran que estas medidas suponen un aumento de la burocracia y la complejidad de los viajes, otros valoran de manera positiva el refuerzo del control sanitario, además de que creen que esto ayuda en la lucha contra el tráfico ilegal de animales.

En cualquier caso, las autoridades europeas insisten en que el objetivo no es restringir la movilidad, sino garantizar que los desplazamientos se realicen de forma segura, controlada y transparente.

Aunque a simple vista puede parecer que a la normativa está pensada para desplazamientos en avión, tren o barco, también lo es para los viajes en coche.

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España