Si quieres evitar multas de hasta 500 euros, así debes transportar a tu perro en el coche

Al viajar con tu perro en el coche, es importante que te asegures de que lo haces de la forma correcta y segura pare evitar multas de hasta 500 euros.
La forma en la que llevamos a nuestros amigos de cuatro patas en el coche es importante, tanto para su seguridad como para evitar una multa. Existe cierta controversia acerca de cuál es la forma correcta de transportar a un perro en el coche y, si bien la Dirección General de Tráfico (DGT) no lo especifica como tal en el Reglamento General de Circulación (RGC), sí que existen normas mediante las cuales te pueden sancionar.
Empecemos por el hecho que los perros están expuestos, igual que otros ocupantes del vehículo, a sufrir lesiones en caso de un accidente de tráfico. Lo primero a tener en cuenta es que deben estar protegidos en todo momento para evitar estas lesiones, las cuales pueden ser mortales en determinadas circunstancias, por lo que la lógica nos dice que lo mejor es que viajen atados en todo momento.
El desconocimiento no justifica que estemos cometiendo una ilegalidad si viajamos con una mascota a bordo del vehículo y no está debidamente atada. De hecho, este tipo de infracción es bastante común. Hace dos años, la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil emitió más de 700 multas por transportar incorrectamente a un animal en el coche.
¿Qué dice la ley al respecto?
En el Artículo 18.1 del RGC se especifica que “el conductor está obligado a mantener su propia liberta de movimientos, el campo necesario de visión la atención permanente a la conducción”, además de que será responsable de “cuidar especialmente de mantener la adecuada colocación de los objetos o animales transportados, de forma que no haya interferencias entre el conductor y cualquiera de ellos”.
De este modo, la normativa de circulación ya nos está indicado que hay una norma por la cual nos pueden multar si llevamos una mascota suelta en el interior del coche mientras conducimos. El importe de la denuncia variará en función de la gravedad, llegando a los 500 euros en los casos más extremos e, incluso, a la pérdida de puntos del carné de conducir.
Si un agente de tráfico considera que el animal, que evidente viaja suelto en el interior del coche, está interfiriendo en el libre movimiento del conductor, emitirá una multa. Si, además, el hecho de que la mascota haya sido la razón por la cual se ha producido un accidente o ha impedido una maniobra del conductor, será considerado una falta muy grave que acarrea una importante denuncia.
¿Cuál es la multa por transportar mal a tu perro en el coche?
Por tanto, las multas que te pueden poner por llevar el perro sin atar en el interior del coche son:
- 80 euros cuando el perro viaje suelto y no haya interferido en la conducción
- 200 euros cuando sí que haya interferido o haya causado una distracción en el conductor
- 500 euros y 6 puntos cuando se considera que el transporte inadecuado del perro ha supuesto un riesgo para la seguridad, llegado el caso de provocar incluso un accidente de tráfico
¿Cómo llevar correctamente a tu mascota en el coche?
La forma adecuada de llevar a tu perro en el coche, evitar una de las multas anteriormente citadas y garantizar su seguridad en caso de accidente de tráfico es recurrir a alguno de los tres métodos homologados y recomendados por expertos.
El primero es el arnés con doble anclaje, un sistema que emplea un arnés especial para perros que incluye dos anclajes que se sujetan al cinturón del coche. Está diseñado para usarse en el asiento trasero, evitando los movimientos bruscos y que interfiera en el libre movimiento del conductor.
Una alternativa también muy común es usar un transportín. Este tipo de cubículos están más pensados para razas de perros pequeños. Se debe colocar en el suelo, entre el respaldo del asiento delantero y el asiento trasero, por lo que el animal viajará seguro en su interior. Si se coloca sobre el asiento, se debe asegurar con el cinturón del coche.
Mientras tanto, la rejilla divisoria es la alternativa si no encuentras solución en los casos anteriores. Se trata de una rejilla que separa la zona del maletero de la del habitáculo, por lo que solo es apta en aquellos coches que el maletero está conectado con la cabina. Se ha diseñado para perros más grandes, aunque no es la forma más segura de viajar si el perro no está atado en el maletero.
Por tanto, la próxima vez que vayas a viajar con tu perro en el coche, asegúrate de que lo haces de forma legal y, sobre todo, segura tanto para el animal como para el resto de ocupantes del vehículo.

