Fernando Alonso ante la decisión más difícil, retirarse a tiempo o seguir penando con el Aston Martin

El piloto de Aston Martin puede estar viviendo sus últimas carreras en la Fórmula 1, porque se agotan los motivos para seguir otra temporada
El arranque de Fernando Alonso en el Mundial 2026 de Fórmula 1 ha sido muy frío. Este año el famoso suflé de su antes amigo Antonio Lobato aguantó una semana, porque desde los primeros entrenamientos pudimos comprobar como el nuevo Aston Martin AMR26 iba a ser uno de los peores coches de la parrilla. Ni tener un motorista como Honda para fabricar el propulsor ni tener a un supuesto mago de la aerodinámica como Adrian Newey han servido para que el piloto asturiano tenga un coche competitivo.
De hecho, ni siquiera podía aguantar una carrera entera al comienzo del campeonato. Con esas tuvo que empezar a correr el dos veces campeón del mundo, con esas armas y con el convencimiento de que iba a ser otro año blanco. De la famosa “33”, la victoria en un Gran Premio de F1 que nunca llega, este año ni se ha hablado ni se hacen bromas en redes. Se acabó el “hype” y este año hemos entrado en un realismo que carrera tras carrera se convierte en pesimismo, porque ni los resultados acompañan ni la evolución del coche tienen visos de ser esperanzadora.

Malas sensaciones en Barcelona
Y lo que es pero y más ha cambiado este año, el propio Fernando Alonso parece haber tirado las toalla, como se intuía tras sus declaraciones en el pasado Gran Premio de Barcelona que dijo “que sería la última vez que corría en ese circuito”. Es cierto que al día siguiente matizaba sus palabras diciendo que podría ser verdad o mentira, pero suena a ejercicio de tapar una reflexión verdadera. Y lógica, porque un campeón del mundo, un piloto que probablemente sea el mejor o el segundo mejor de la parrilla por manos no puede estar así cada fin de semana. ¿Merece la pena seguir así, Fernando? Yo creo que no.
El mundo de la competición sobre cuatro ruedas no se acaba en la Fórmula 1, pero el recorrido del español en el Gran Circo está agotado. Más bien se agotó hace años, cuando decidió volver. Desde entonces las decepciones se han ido acumulando y ahora empieza a correr el peligro de ser recordado más por imágenes como la de mítica silla en el circuito tras un abandono que por los títulos de 2005 y 2006. Desde entonces una serie de malas decisiones le impidieron ser campeón, pero al menos en los primeros años por el título. Luego… ni eso. Porque además sus tormentosas salidas de Ferrari y Mercedes le cerraron la puerta de dos equipos punteros y Red Bull nunca se la abrió.

Ya nadie habla de la 33
Así que las opciones de ser campeón o de lograr la 33 no son más que una quimera. En cambio, si Alonso abandona la Fórmula 1 este año como parece empezar a dejar caer podría centrarse en otras competiciones donde correría de igual a igual, por ejemplo convertirse en el primer campeón de Fórmula 1 que gana un rally Dakar.
No soy nadie para darle un consejo, pero la lógica (incluso entre los aficionados más alonsistas que conozco) se impone. Nada mueve más que la Fórmula 1, ninguna competición tiene tanto impacto mundial en el Motorsport y es difícil dejarla. Pero un paso hacia atrás pueden ser en el futuro dos pasos hacia delante en forma de victorias en otras carreras que engrosaran un palmarés que ya va a ser difícil de igual por esos dos entorchados mundiales.
Creo que además Alonso se ha dado cuenta y empieza a disfrutar sin presión en estas carreras, sabedor como es de que el coche no va evolucionar (y el equipo ha reconocido esta semana que es un proyecto a largo plazo). Por eso a disfrutar del año sin presión y a recibir un merecidísimo baño de masas en Madrid, que este año acoge por primera vez a la F1.
