En este vídeo se ve a unos ladrones robar un coche en segundos con un sencillo truco

La Policía de Los Ángeles alerta sobre las nuevas tácticas de hurto de los vehículos keyless
La difusión de un impactante vídeo de seguridad ha puesto en evidencia la escalofriante vulnerabilidad que amenaza a la seguridad de los vehículos más modernos. Lo que antes requería habilidad mecánica y herramientas de cerrajería, hoy se reduce a un "truco sencillo" que permite a los criminales llevarse su coche en cuestión de segundos.
El vídeo muestra un nuevo frente en la lucha contra el robo de vehículos: la ciberseguridad. El método, conocido como "ataque de retransmisión" (o relay attack), explota la conveniencia del sistema de entrada sin llave, utilizando un simple amplificador de señal.
Este sistema, diseñado para hacer nuestra vida más fácil, se ha convertido, irónicamente, en el punto débil más crítico de la tecnología automotriz actual. La sofisticación de estos asaltos digitales exige una respuesta inmediata tanto de conductores como de fabricantes.
El incidente, que tuvo lugar en zonas residenciales de alta gama en California, ha servido como advertencia global. La secuencia captada por la cámara es breve pero aterradora: un ladrón se acerca a la puerta principal de una casa o a una ventana, sosteniendo un dispositivo que, a simple vista, parece ser una antena rudimentaria.
Este aparato, en realidad, actúa como un receptor y amplificador que busca la débil señal de baja frecuencia emitida por el llavero keyless guardado en el interior de la vivienda. Simultáneamente, un segundo cómplice se sitúa junto al vehículo, en la entrada o el garaje.
El truco, o "ataque de retransmisión", funciona engañando al vehículo para que "crea" que la llave se encuentra a su lado. Una vez que la antena capta y amplifica el código de la llave, lo retransmite al cómplice que está cerca del coche. El segundo dispositivo receptor hace de puente virtual, simulando la proximidad del mando original.

La rapidez es clave: la operación completa puede llevarse a cabo en menos de un minuto, sin forzar cerraduras, romper cristales ni levantar sospechas, demostrando una aterradora eficacia en el robo.
Junto a ello, las autoridades han identificado una segunda táctica, igual de silenciosa y sofisticada, dirigida a vehículos que no son vulnerables al ataque de retransmisión o donde los propietarios han tomado medidas preventivas con sus llaves.
Esta segunda banda utiliza una herramienta de diagnóstico, a menudo una tableta de "cerrajería" pirata, conectada al puerto de diagnóstico a bordo. Tras un acceso rápido (a menudo rompiendo discretamente una ventanilla trasera o lateral), el ladrón conecta la tableta al puerto OBD y utiliza el software para reprogramar la unidad de control del motor del vehículo.
La creciente ola de robo se dirige principalmente a vehículos de alta gama y modelos de lujo, que suelen estar equipados con los sistemas keyless más avanzados. Este fenómeno ha obligado a la policía a emitir alertas públicas y a ofrecer consejos de seguridad que combinan la tecnología de vanguardia con soluciones de bajo costo.
De hecho, los expertos instan a los conductores a ser extremadamente cuidadosos con dónde guardan sus llaveros. La primera línea de defensa es la distancia: las llaves nunca deben dejarse cerca de puertas o ventanas exteriores.
No obstante, la solución más recomendada para bloquear el ataque de amplificador es el uso de una bolsa Faraday. Este sencillo artilugio, o incluso envolver la llave en varias capas de papel de aluminio, crea una "jaula" que impide que la señal de baja potencia de la llave sea interceptada y retransmitida al exterior, neutralizando completamente el riesgo de robo por retransmisión.
Una de las precauciones más sencillas y eficaces es volver a los métodos tradicionales de seguridad, como el uso de una barra de bloqueo del volante o del pedal.
Estas medidas disuasorias no dependen de la tecnología interna del coche y añaden tiempo y ruido a la operación de los ladrones, factores que estos evitan a toda costa.
En última instancia, el vídeo y los incidentes asociados sirven como una llamada de atención urgente a los fabricantes de vehículos. Es imperativo que se implementen mejoras en la ciberseguridad de los sistemas keyless, incluyendo la integración de sensores de movimiento en los llaveros si la llave permanece inmóvil durante un periodo prolongado. De esta manera, se previene que el amplificador pueda capturar una señal activa.


