España y Francia pierden la guerra por el coche de combustión, Europa desoye la petición por carta de Sánchez

Europa alarga el veto más allá de 2035, a pesar de que haya países que solicitasen mantener la prohibición.
Todos los países de la Unión Europea tenían el año 2035 señalado en rojo en sus calendarios. Esta era la fecha marcada para la prohibición de la venta de coches de combustión, finalmente esto ha cambiado y se seguirán vendiendo coches de gasolina y diésel más allá de ese año. Esto va a favor de las peticiones de algunos países como Alemania, pero totalmente en contra de las de otros como España y Francia.
La decisión estaba tomada desde hace cuatro años, pero la Unión Europea ha decidido cambiar su hoja de ruta a falta de diez años para que llegue el 2035. Muchos países han celebrado esta decisión, pues preferían una suavización de la prohibición, pero tanto nuestro país como nuestro vecino estaban a favor de mantener todo como estaba. Pues aseguran que este cambio puede poner en riesgo las inversiones que ya se han realizado.
Cambio de planes en la Unión Europea
En el año 2021, el Viejo Continente se marcó como objetivo que en 2035 no se iban a vender más coches de combustión. O lo que es lo mismo, quería acabar totalmente con las emisiones contaminantes y llenar los países de modelos electrificados. Desde este momento, tanto las marcas como los países se pusieron a trabajar para conseguir alcanzar este objetivo marcado.

Según se acercaba la fecha, muchos países vieron que esto era inviable e intentaron cambiar los objetivos marcados en un inicio. Tanto fue así, que la semana pasada hasta seis líderes europeos redactaron una carta para la Comisión Europea donde se solicitaba una suavización de esta prohibición. De no ser así, estas seis naciones señalaban que iban a convertir el continente en un 'desierto industrial'.
Tras todas estas protestas, ya es oficial, no habrá veto total a los coches de combustión en Europa a partir del año 2035. La Comisión Europea ha cambiado sus planes y permitirá la venta de este tipo de vehículos, aunque con una serie de restricciones. Si antes hablábamos que el objetivo era reducir las emisiones al 100%, ahora lo han reducido a 90%. Esto abre así un hueco para los híbridos enchufables, los vehículos con extensores de economía, los híbridos y, por último, los coches que cuentan con motor de combustión interna.
Este cambio no será totalmente gratuito, pues tal y como adelantábamos va a haber una serie de restricciones para permitir seguir vendiendo estos vehículos. Pues los fabricantes europeos han recibido esta buena noticia, pero al mismo tiempo han conocido que tienen que usar 'acero verde'. Este será fabricado en Europa o a través de biocombustibles.

España y Francia se quedan solas
Al igual que hemos comentado que algunos países, como puede ser el caso de Alemania, Italia o Polonia, pedían un cambio en esta prohibición, otros países como son Francia y España estaban en el lado completamente opuesto. Así esta modificación de la prohibición por parte de Europa se posiciona totalmente en contra de la postura que había adoptado nuestro país y nuestros vecinos franceses.
Las peticiones de estos dos países eran que se mantuviese la prohibición de la venta de los coches de combustión, tal y como se había marcado hace cuatro años. En todo este tiempo se han realizado muchos trabajos e inversiones para llegar a este objetivo en 2035, y Francia y España consideran que este paso atrás puede poner en riesgo todas las inversiones enfocadas en la electrificación. Por lo que esto puede hacer que el ecosistema industrial del coche eléctrico se debilite en toda Europa.
La Comisión Europea ha desoído estas peticiones por parte de Francia y España y ya han hecho oficial la suavización de la prohibición. Incluso Pedro Sánchez envió hace una semana una carta dirigida a Ursula von der Leyen, máxima responsable del ejecutivo, para que prohibiese totalmente estos coches de combustión. Para disgusto de estos dos países, la UE ha cambiado el objetivo que tenían marcado y ahora buscan reducir al 90% las emisiones, en vez de al 100%.
