¿Era Stirling Moss tan especial para Mercedes como para darle el nombre a un superdeportivo como el SLR McLaren?

Stirling Moss fue uno de los mejores pilotos de la historia, pese a que nunca ganó un mundial de Fórmula 1, aunque sí ganó otras carreras importantes, como la Mille Miglia de 1955 con Mercedes.
En 2009, Mercedes hizo uno de esos coches especiales que ha hecho la marca de la estrella a lo largo de su dilatada historia. Un deportivo no al alcance de cualquiera, sino de muy pocos privilegiados que debían tener algo más que mucho dinero, porque sólo se construyeron 75 unidades. Se trata del Mercedes SLR McLaren Stirling Moss.
La marca alemana presentó el exclusivo superdeportivo en Brescia, antes del comienzo de la Mille Miglia de aquel año. El escenario no fue casualidad. En 1955, junto con su copiloto Denis Jenkinson, Stirling Moss ganó la mítica carrera italiana al volante de un Mercedes 300 SLR W 196 S, marcando un récord.
Llegó hasta Roma y regresó a Brescia en un tiempo de 10 horas y 7 minutos, a una velocidad media de casi 160 km/h. Tras su retirada en 1962, debido a las secuelas que le dejó un accidente, el piloto británico siguió participando en eventos para clásicos. Pero, en 2009, ya llevaba años retirado.
Cuando Mercedes presentó la versión final del SLR McLaren, en el marco de la Mille Miglia, Moss fue el invitado de honor. No era para menos, el coche se llamaba como él y rendía homenaje a su carrera y a su vinculación con la compañía de Stuttgart.
Stirling Moss y Mercedes, una unión que nació en 1955
El nombre de Stirling Moss quedó estrechamente vinculado a Mercedes en 1955. Un año antes, el jefe de equipo de la estrella, Alfred Neubauer, lo fichó, pero le recomendó que comprara un coche para evaluar su rendimiento, antes de incorporarse al equipo el año siguiente.
Esa temporada el piloto londinense hizo un gran papel con su Maserati 250 F como equipo privado (primero como Equipe Moss y más tarde Stirling Moss Limited). Uno de los momentos más destacado de la temporada 1954 fue el duelo que mantuvo nada menos que con Juan Manuel Fangio, de Mercedes, en el Gran Premio de Monza.
Se puso en cabeza, superando a Fangio y Ascari, pero el coche empezó a perder aceite a 12 vueltas para el final. Moss tuvo que cruzar la meta empujando el Maserati. Fangio declaró que el verdadero vencedor había sido Moss.
No obstante, esa temporada cuajó actuaciones memorables, como un tercer puesto en el Gran Premio de Bélgica, una segunda posición en Caen o su vuelta rápida en Nürburgring durante los entrenamientos.
Por fin llegó 1955 y Stirling Moss se incorporó al equipo Mercedes. Su contrato le obligaba a correr no sólo las carreras de Fórmula 1, sino también las de Sport, como las 24 Horas de Le Mans, los 1.000 km de Nürburgring, la Panamericana o la Mille Miglia.
La Mille Miglia de 1955

Fue la Mille Miglia de ese año la que encumbró a Stirling Moss y unió su nombre a Mercedes para siempre. Esta carrera era una de las más importantes del mundo. Como indica su nombre, recorría 1.000 millas (1.016 para ser exactos, 1.634 kilómetros) por carretera abierta, desde Brescia a Roma y regreso a Brescia, en el norte de Italia.
Moss participó con un Mercedes 300 SLR W 196 S con el dorsal 722. En la Mille Miglia, el número significa la hora de salida. Su compañero de equipo y rival, Juan Manuel Fangio, llevaba el dorsal 658, lo que significa que salió 24 minutos antes que Moss.
Pues bien, el piloto británico, con su copiloto y periodista Denis Jenkinson, adelantó al argentino durante la carrera y le sacó una ventaja de 32 minutos, completando la carrera en un tiempo de 10 horas, 7 minutos y 48 segundos, a una velocidad media de 157,65 km/h, a través de las carreteras y ciudades italianas de la época, con puntas de 280 km/h.
Fue una auténtica locura que ni el propio Stirling pudo explicar: “Si no puedes comprender cómo íbamos tan rápido por aquellas carreteras no eres el único, yo tampoco”, bromeaba años después, recordando aquella victoria épica.
Esa temporada de 1955, Stirling Moss protagonizó otras actuaciones increíbles, como la victoria en el Gran Premio de Gran Bretaña en Aintree, el 16 de julio, superando a su compañero Fangio. Fue la primera vez que un piloto británico cruzaba la línea de meta en primera posición en este Gran Premio.
Ese año, Moss consiguió otras victorias importantes, aunque no le valieron para proclamarse campeón del mundo de Fórmula 1, cosa que hizo Fangio.
‘El campeón sin corona’

De hecho, Stirling Moss fue subcampeón del mundo en la categoría reina durante cuatro temporadas seguidas, entre 1955 y 1958, y tercero de 1958 a 1960. En total, consiguió 16 victorias, pero unca logró ganar un mundial. Esto hizo que se le conociera como ‘el campeón sin corona’.
Moss fue un piloto muy completo que tuvo un papel muy destacado en todas las competiciones en las que participó, pero no tuvo mucha suerte en la F1. Entre otras cosas, porque tuvo que convivir con el número 1, Fangio.
En 1962 sufrió un terrible accidente cuando competía en el Trofeo de Goodwood. Tras perder el control de su Lotus, se estrelló y golpeó la cabeza con el volante metálico, provocándole graves daños en la cabeza y una severa pérdida de visión en un ojo, lo que le obligó a dejar las carreras, al menos, de manera profesional.
Posteriormente, siguió corriendo en eventos y siempre se mantuvo vinculado al mundo del automóvil, especialmente, a Mercedes. Tanto que la marca de la estrella hizo una reinterpretación moderna de aquel SLR McLaren con el 722 que ganó la Mile Miglia en 1955 y le puso su nombre: Stirling Moss.
La vida de Stirling Moss se apagó en la madrugada del 12 de abril de 2020, en plena pandemia, debido a una insuficiencia cardiorrespiratoria después de una larga enfermedad. Falleció en su casa de Mayfair, Londres, con 90 años.

