Durante estas horas y en estas situaciones no veras motoristas de la Guardia Civil en las carreteras

La Benemérita tiene un enorme problema: cada año se quedan desiertas cientos de plazas para motoristas. Los agentes de la Guardia Civil no quieren cubrir algunos destinos.
No solo hay déficit de conductores de camiones en España, la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil no tiene agentes suficientes para cubrir todos los destinos. El organismo asegura que muchos de ellos se quedan desiertos año tras año.
La situación empieza a ser dramática en algunos puntos de la geografía española. Solo en Málaga han quedado desiertas 548 plazas de Guardia Civil, lo que supone que el 22% de la plantilla teórica está sin cubrir.
Las consecuencias no han tardado en llegar a las carreteras. El número de motoristas en patrulla está cayendo año tras año, es para muchos una de las divisiones menos atractivas dentro del cuerpo de la Guardia Civil.
Menos motoristas de la Guardia Civil en las carreteras
Los motoristas de la Guardia Civil se enfrentan a diario a condiciones laborales más duras que en otros departamentos. Los agentes de patrulla en carretera se enfrentan a temperaturas extremas, mala conciliación y jornadas laborales interminables.
"La Agrupación de Tráfico, que durante años fue el buque insignia del Cuerpo, ha dejado de resultar atractiva para los guardias civiles, como demuestran los datos del último curso de especialidad", afirman.
El Boletín Oficial de la Guardia Civil publicó el pasado 8 de agosto la convocatoria del curso de especialidad de Tráfico. La Benemérita necesitaba cubrir 200 plazas presenciales para motoristas, muchas de ellas han quedado desiertas.
"Uno de los principales factores que explica esta falta de interés es la ausencia de un sistema de turnos homogéneo, fijo y garantizado para todos los efectivos de Tráfico", comentan desde la AUGC.
Unas condiciones mejorables para los motoristas
A falta de asignar los destinos publicados en la convocatoria en el Boletín Oficial de la Guardia Civil, muchos de ellos quedarán sin cubrir. Los motoristas critican que las condiciones laborales van empeorando cada año.
Las patrullas de motoristas solo operarán entre los 5 a los 35 grados, por debajo y por encima siempre se usan los coches. A esto se suman menos solicitudes que nunca para los conocidos como “destino de riesgo”.
Los motoristas de la Guardia Civil no quieren trabajar en destinos con temperaturas extremas en verano o continuas heladas en invierno. Además, si llueve o graniza las órdenes son regresar a su origen o ponerse a cubierto si no fuese posible.
Teniendo en cuenta que tienen que darse la temperatura casi perfecta para patrullar las calles, los destinos con climas más extremos y las condiciones laborales poco atractivas, cada vez será menos habitual que encuentres un Guardia Civil en moto.
A esto se suma que es una de las unidades con mayor siniestralidad de la Benemérita, a pesar de que los miembros de la Agrupación de Tráfico no están reconocidos como profesión de riesgo.

