Después de gastar millones en una flota de coches para ICE, los agentes de inmigración no quieren conducirlos

Los agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos no quieren conducir sus nuevos automóviles rotulados porque, aseguran, “no quieres anunciar lo que estás haciendo”.
Después gastar millones en una flota de vehículos nuevos para la agencia ICE del presidente de Estados Unidos Donald Trump, varios informes sugieren que los agentes no quieren conducir estos coches y los mantienen ocultos en un aparcamiento. La operación le ha costado a las arcas del país la friolera de unos 3 millones de dólares en total, unos 2,6 millones de euros al cambio.
Para quien no sepa qué es esta agencia, ICE son las siglas en inglés de Immigration and Custom Enforcement, o lo que es lo mismo, la agencia encargada de aplicar las leyes de inmigración, aduanas y seguridad interior. Forma parte del Departamento de Seguridad Nacional y nació en 2003, año en el que se fusionaron el Immigration and Naturalization Services (INS) y el United States Custom Service.
Para realizar sus funciones de identificación de personas que se encuentran en situación irregular en Estados Unidos, gestionar las detenciones y deportaciones, investigar las redes criminales internacionales, y proteger la seguridad económica y comercial, ICE necesita de una flota de vehículos que, hasta ahora, se caracterizaban por ser discretos y pasar desapercibidos ante los ojos des ciudadanos.
Los nuevos coches de ICE no pasan desapercibidos como antes

Sin embargo, el Gobierno de Trump decidió el año pasado renovar la flota de vehículos empleada por ICE, apostando por coches nuevos que, en principio, eran mejores que los que sustituyen. Sin embargo, los recién llegados tienen una apariencia que no parece haber convencido a parte de los 20.000 empleados con los que cuenta la agencia repartidos en las más de 400 oficinas de las que dispone.
Durante la segunda mitad del año 2025, ICE encargó aproximadamente 2.500 vehículos rotulados que suponía abandonar su histórica dependencia de coches sin identificación visible para apostar por algo mucho más llamativo.
El nuevo diseño incluía pintura azul marino como base, sobre la cual hay presentes unas franjas rojas y blancas, logotipos dorados y el lema “Defend the Homeland” (Defender la Patria) a lo largo de los laterales. Algunos incluso llevaban la inscripción “President Donald J. Trump” en letras doradas en la luneta trasera. Al parecer el propio diseño de la decoración se habría inspirado en el avión privado del presidente.
El pedido fue realizado por la entonces subdirectora de ICE, Madison Sheahan, que ya no se encuentra en el cargo. Sheahan concedió sin concurso público un contrato de 2,25 millones de dólares (2 millones de euros) a una empresa de motorsport dirigida por un donante republicano para rotular 25 Chevrolet Tahoe destinados a tareas de reclutamiento.
La agencia también gastó más de 120.000 dólares (103.000 euros) en la compra de un dos Ford Mustang GT y adjudicó tres contratos adicionales, valorados entre 174.000 y 230.000 dólares (150.000-200.000 euros), para aplicar el llamativo rotulado a distintos vehículos que conforman la flota.
Críticas y defensa por parte de la agencia
La agencia mostró con orgullo el nuevo aspecto de sus vehículos el pasado mes de agosto en una serie de fotografías tomadas frente a algunos de los lugares históricos de Washington. El problema es que, a diferencia de los policías, los agentes de ICE no quieren vehículos rotulados para su trabajo de control habitual, ya que los llamativos adhesivos revelan exactamente quién va dentro y qué están haciendo.
“ICE nunca ha tenido vehículos rotulados”, declaró al Washington Examiner una fuente familiarizada con la compra de estos coches. Otra persona calificó la idea de “ridícula”, argumentando que conducir vehículos claramente identificados destruye el propósito de estas operaciones porque “no quieres anunciar lo que estás haciendo”.
Una tercera fuente aseguró que los vehículos están prácticamente apartados del servicio, afirmando que “simplemente los están escondiendo en algún garaje porque no queremos conducirlos”.
ICE niega estas afirmaciones y sostiene que no son ciertas, asegurando que los vehículos rotulados están complementando la flota existente y apoyando operaciones en todo Estados Unidos.
“Cualquier afirmación de que estos vehículos de ICE no se están utilizando es falsa”, declaró un portavoz de la agencia a The Independent. “ICE es una agencia de aplicación de la ley y, como cualquier otra, mantiene una flota de vehículos que incluye algunos con la imagen de ICE”.
“Estos vehículos concretos complementan la flota actual de ICE y apoyan operaciones en todo el país”, añadió. “La seguridad de nuestros hombres y mujeres es, y siempre ha sido, nuestra prioridad, y sugerir que los vehículos policiales rotulados, no diferentes de los de la policía, pondrían eso en peligro simplemente no es cierto”.
Aun así, según se informa, la sede central de la agencia estaría intentando modificar los pedidos de vehículos que aún quedan pendientes para que las próximas entregas lleguen sin este rotulado.
