El efecto Trump ya golpea Cuba. Solo se puede repostar con cita para dentro de varias semanas o meses y 20 litros de gasolina. “Esto no me va a durar mucho”

La presión de Estados Unidos sobre Cuba se intensifica y los conductores tienen dificultades para repostar gasolina: sólo 20 litros por coche y hay largas colas en las gasolineras.
A Cuba no le espera un futuro nada halagüeño. Tampoco es que el presente sea mucho mejor, pero la isla caribeña ya siente el efecto de la presión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Los conductores en Cuba se enfrentan a la perspectiva de esperar varios meses para repostar gasolina, a medida que se intensifican el desabastecimiento de combustible provocado por el asedio petrolero de Estados Unidos.
Para evitar el caos fuera de las gasolineras, la semana pasada el gobierno cubano obligó a los conductores a utilizar una aplicación conocida como Ticket donde pueden pedir cita para repostar. Como en el médico…
Sin embargo, según dijeron a The Associated Press los conductores en La Habana el lunes, la aplicación sólo asigna citas para varias semanas o meses: "Tengo la cita número siete mil y algo", dijo Jorge Reyes, un hombre de 65 años que descargó la aplicación el lunes.
Reyes se inscribió para repostar en una gasolinera de La Habana que sólo otorga 50 citas por día: "¿Cuándo podré comprar gasolina de nuevo?", se lamenta.
El efecto Trump sobre Cuba: dificultar para conseguir una cita y repostar gasolina

La aplicación sólo permite a los conductores registrarse para citas en una gasolinera. Así que, en los grupos de WhatsApp, algunos conductores están compartiendo información sobre las estaciones de servicio que podrían estar menos concurridas o cuáles tienen mayor capacidad para atender a los clientes, señalando que algunas ubicaciones otorgan hasta 90 citas por día.
Pero eso es de poco consuelo para quienes han descargado la aplicación, al descubrir que hay hasta 10.000 citas antes de la suya. El gobierno cubano también ha dejado de vender gasolina en moneda local a precios subsidiados de unos 25 centavos de dólar por litro y ahora sólo vende combustible más caro, cotizado en dólares estadounidenses.
Un litro de gasolina se vende actualmente por 1,30 dólares en las gasolineras y puede costar hasta seis dólares en un creciente mercado negro. Los funcionaros del gobierno en Cuba ganan menos de 20 dólares al mes, al convertir su salario en pesos cubanos en ingresos de pesos cubanos en dólares estadounidenses, utilizando las tasas de mercado.
Sólo 20 litros de combustible
Finalmente, cuando los conductores consiguen repostar en las estaciones de servicio, únicamente se les permite comprar 20 litros de gasolina: "Esto no me durará mucho", reconoce Ariel Alonso, un empresario que repostó el lunes en la gasolinera El Riviera.
"Tengo que dejar una reserva de cinco litros en caso de que alguien se enferme en casa y tenga llevarlo al hospital", añade.
Una empresa de software estatal, XETID, se encarga de gestionar la app Ticket. La semana pasada, el director comercial de la empresa, Saumel Tejada, declaró al portal noticias Cuba Debate que más de 90.000 conductores habían solicitado citas para repostar utilizando la aplicación.
Ticket existe desde hace tres años y anteriormente lo utilizaban los cubanos para asegurar citas en notarías y en gasolineras donde podían pagar el combustible en moneda local. Pero ahora es casi la única forma para que los ciudadanos reposten sus coches, sin recurrir al mercado negro.
Sin embargo, hay algunos coches que se libra de esta pesadilla: son los vehículos que utiliza el sector turístico, que tienen matrículas especiales y pueden repostar en 44 estaciones de servicio de la isla, donde se han formado largas colas. No obstante, también tienen un límite de 20 litros de combustible.
La crisis se intensifica
La escasez de combustible y los apagones se han intensificado en Cuba este mes, a medida que el país lucha por importar petróleo para sus centrales eléctricas y refinerías.
A finales de enero, Donald Trump amenazó con aranceles a cualquier país que vendiera petróleo a Cuba, a medida que Washington intensifica sus esfuerzos para presionar al gobierno de la isla a realizar reformas económicas y políticas. Dicho de otro modo, poner un gobierno favorable a los intereses de Estados Unidos.
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, ha dicho que está dispuesto a negociar con Estados Unidos "en pie de igualdad" y sin renunciar a la soberanía de su nación. Díaz-Canel ha acusado a Estados Unidos de orquestar un "bloqueo energético".
Venezuela, uno de los principales proveedores de petróleo de Cuba, dejó de vender crudo a la isla en enero tras la captura del presidente Nicolás Maduro y su posterior traslado a Nueva York, acusado de narcotráfico. Lo mismo hizo México, después de que Trump emitiera una amenaza arancelaria.
Los bancos de la isla han reducido sus horas de trabajo en un intento por ahorrar electricidad y a principios de este mes el gobierno cubano anunció que no proporcionará combustible a los aviones que aterricen en la isla, lo que llevó a tres aerolíneas canadienses a cancelar sus vuelos a Cuba.
