La CETM ve insuficiente la inversión de Oscar Puente, ministro de Transportes, de 1.629 millones de euros, para mejorar 5.000 kilómetros de vías

La primera fase del plan para mejorar la Red de Carreteras del Estado se desarrollará entre 2027 y 2031, pero afectará sólo a 5.000 kilómetros de los más de 26.000 que hay en España.
El pasado invierno puso en evidencia el verdadero estado de la infraestructura viaria: España vuelve a las carreteras de hace cincuenta años, un deterioro que se debe a varias razones, como ya te explicamos. Por ello, el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha anunciado una partida de 1.629 millones de euros para mejorar el estado de 5.000 kilómetros de calzadas.
Óscar Puente ha presentado el plan durante una intervención en el Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, en la que ha subrayado la necesidad de actuar sobre la red de carreteras con un enfoque diferente al aplicado hasta ahora.
Además, el ministro de Transportes ha recordado que, “durante años, no se ha llegado al estándar técnico de referencia que fija el nivel de inversión adecuado por kilómetro para garantizar un buen estado del firme”. Esto explica el “déficit acumulado de aproximadamente 5.600 millones de euros”, según ha cifrado el Gobierno.
Sin embargo, la Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM) valora como “insuficiente” la inversión propuesta desde el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible para el nuevo Plan Extraordinario para la mejora de los firmes de la Red de Carreteras del Estado.
Un enfoque preventivo

El plan que ha anunciado el ministro Óscar Puente introduce un cambio de modelo en la conservación de carreteras: ahora se busca un enfoque preventivo frente al tradicional sistema reactivo.
De esta forma, “pasamos de una lógica reactiva a una lógica estratégica, empezando a recuperar el estado de la red y evitando que el deterioro siga avanzando”, ha explicado Puente.
Además, las actuaciones se sumarán a los programas ordinarios de mantenimiento y permitirán anticipar intervenciones antes de que los daños estructurales requieran trabajos de mayor envergadura, como consecuencia de su uso cotidiano.
Para ello, se ha hecho un análisis detallado de la red “tramo a tramo” con el fin de evaluar tanto el estado estructural como la calidad de la rodadura. Con este método se podrá “identificar con más precisión dónde es más necesario intervenir”, según explicó el ministro.
“No se trata de repartir actuaciones de forma uniforme, se trata de priorizar y actuar primero donde el deterioro es mayor, donde el impacto es más relevante y donde la intervención es más urgente”, añadió.
Con este diagnóstico, la dirección general de Carreteras ha identificado cerca de 5.000 kilómetros de la red viaria que necesitan una intervención inmediata y cuyos trabajos comenzarán a licitarse en 2026.
Para la CETM es una inversión escasa
La Confederación Española de Transporte de Mercancías valora como “insuficiente” la inversión que ha propuesto el Ministerio de Transportes, por dos motivos: el primero, por su limitada cobertura, apenas 5.000 kilómetros de una red que supera los 26.000.
Esto implica dejar sin intervención una parte mayoritaria de las infraestructuras viaria, muchas de las cuales presentan un estado crítico que afecta directamente a la seguridad vial, a la eficiencia operativa y a los costes de explotación de las empresas de transporte.
El segundo motivo tiene que ver con la cantidad de dinero prevista, ya que la CETM la considera escasa, sobre todo, si se tiene en cuenta que el sector del transporte por carretera aporta anualmente más de 21.000 millones de euros a las arcas públicas a través de impuestos vinculados a los combustibles.
Por tanto, la asociación exige una inversión mayor para unas infraestructuras que son esenciales para el desarrollo económico y la vertebración del país.
Por su parte, la Asociación de Empresas de Conservación y Explotación de Infraestructuras (ACEX) estima que España debería destinar en torno a 2.000 millones de euros al año para el mantenimiento de la red de carreteras del Estado, una cifra claramente superior a la propuesta desde el Ministerio de Transportes.
Los trabajos no comenzarán hasta 2027
Además de la cobertura y la inversión, la CETM ha cuestionado también el periodo de ejecución de las intervenciones, ya que, si bien las licitaciones comenzarán este año, la primera fase del plan no iniciará hasta 2027 y se extenderá hasta 2031.
Es un plazo de ejecución que, a juicio de la asociación, no se corresponde con una situación de urgencia, como es la que sufren las carreteras españolas, cuyo estado empeora con el tiempo y las empresas del transporte llevan años soportando las consecuencias.
La Conferencia insiste en la necesidad de adoptar medidas más ambiciosas, tanto en términos de inversión como de alcance y rapidez de ejecución, y continuará trasladando a las administraciones la urgencia de actuar de manera decidida para revertir el deterioro acumulado de las infraestructuras viarias.
El Gobierno afirma que el Plan Extraordinario para la mejora de los firmes de la Red de Carreteras del Estado tendrá un impacto significativo en el empleo. Según señaló Óscar Puente, se crearán 18.500 puestos de trabajo y generará un impacto superior a 1.200 millones de euros en el PIB, así como más de 400 millones en recaudación fiscal.
Por otro lado, la mejora de las carreteras permitirá también ahorrar entre un 5% y un 6% en el consumo de combustible, algo positivo para conductores y transportistas en el actual contexto energético al alza.



