Irán anuncia que abre el estrecho de Ormuz. La gasolina y el diésel bajarán su precio

Surtidor de gasolinera.
Surtidor de gasolinera

Tras mes y medio de bloqueo, Irán ha anunciado que abre el estrecho de Ormuz al tráfico marítimo, lo que desencadenará una caída de los precios del diésel y la gasolina en España.

El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, ha comunicado este viernes que Irán ha decidido permitir de nuevo el tránsito comercial por el estrecho de Ormuz, que quedará “completamente” abierto mientras se mantenga el alto el fuego acordado con Estados Unidos, tal y como recoge Europa Press. Esto repercutirá directamente en el precio de la gasolina y el diésel, que debería tender a la baja en las próximas semanas.

Según ha explicado el propio Araqchi en redes sociales, esta medida se enmarca en el contexto del alto el fuego en Líbano y supone que todos los buques mercantes podrán circular libremente por el estrecho durante el tiempo que dure dicha tregua. Además, ha señalado que las embarcaciones deberán seguir la ruta previamente establecida y coordinada con la Organización Portuaria y Marítima iraní.

Desde Estados Unidos, el presidente Donald Trump ha reaccionado rápidamente al anuncio, mostrando su satisfacción por la reapertura de un paso que, según sus palabras, vuelve a estar preparado para un tránsito completo. Esta decisión implica el levantamiento temporal del bloqueo que había permanecido activo durante aproximadamente un mes.

Conviene recordar que Irán había condicionado el fin de las restricciones en el estrecho a la declaración de un alto el fuego en Líbano, con el objetivo de que Israel detuviera sus operaciones militares dentro de la ofensiva contra las milicias chiíes de Hezbolá.

La situación se había complicado aún más en los últimos días. Irán había comenzado a permitir el paso únicamente a barcos procedentes de países con acuerdos de peaje, lo que llevó a Estados Unidos a imponer el pasado fin de semana un cierre perimetral que bloqueó completamente la navegación en la zona.

De hecho, poco antes del anuncio oficial de reapertura, el Mando Central del Ejército estadounidense había informado de que hasta 19 buques comerciales se habían visto obligados a cambiar de rumbo desde el fin de semana, tras recibir órdenes de los barcos estadounidenses desplegados en el área. Según el CENTCOM, ninguna embarcación logró eludir el control de las fuerzas norteamericanas.

¿Fin a la subida de los precios de los carburantes?

El pasado 28 de febrero tuvo lugar el comienzo de una escalada sin control en los precios de los combustibles a consecuencia del estallido de la guerra en Oriente Medio. Irán bloqueó el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, por donde pasa gran parte de la gasolina y el diésel que se consume en Occidente, lo que ha provocado desabastecimiento en los surtidores y un encarecimiento de los carburantes.

España ha sufrido las consecuencias del conflicto en Oriente. A mediados de febrero, cuando los carburantes se vendían a unos precios dentro de una lógica razonable, a pesar de que siguen siendo más caros de lo que lo eran antes de 2022, el gasoil oscilaba alrededor de 1,40 euros por litro repostado de media en España.

En cambio, la gasolina era más cara, como lo ha sido históricamente. En concreto, el litro de 95 estaba unos 5 céntimos de euro por encima del diésel, lo que lo situaba cerca de la zona de 1,50 euros/litro. En cambio, el gasóleo costaba de media 1,41 euros el pasado 1 de febrero, mientras que la gasolina estaba en 1,46 euros.

El inicio de la guerra en Oriente Medio provocó que los precios de los combustibles subieran de forma abrupta. El 21 de marzo se alcanzó su máximo en esta crisis, llegando a estar el litro de gasolina a 1,82 euros, mientras que el del diésel se elevó hasta los 2,04 euros por litro repostado.

Entonces, llenar un depósito de gasolina de unos 50 litros costaba de media en España unos 91 euros, mientras que repostar la misma cantidad de gasóleo costaba 102 euros, es decir, unos 11 euros de diferencia entre dos combustibles que, en principio, deberían tener precios opuestos, es decir, que la gasolina debería ser más cara que el diésel.

La caída del precio de los carburantes después de la entrada en vigor de la rebaja del IVA del 21% al 10% aprobada por el Gobierno provocó que el diésel bajara hasta los 1,87 euros, mientras que la gasolina se quedó en 1,62 euros. Incluso con la reducción del IVA, la bajada fue aún más pronunciada en la gasolina, llegando a registrar una diferencia de unos 40 céntimos de euro por litro en las últimas semanas.

Ahora, tras el anuncio realizado por Irán, se espera que el precio de los combustibles continúe bajando. El barril de brent cuesta hoy 96 dólares, lejos ya de la zona de los 120 dólares, mientras que el litro de gasolina cuesta de media 1,521 euros en España, con el diésel todavía más caro, a 1,806 euros.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España