Alicia Rueda, alumna de autoescuela: "Prefiero conducir un coche automático a uno manual, es como subir una montaña a pie pudiéndolo hacer en un teleférico"

Cada vez más alumnos eligen examinarse con coche automático para olvidarse del embrague y las marchas, una opción que la DGT quiere impulsar.
Para muchos, sacarse el carnet de conducir es un verdadero suplicio. Entre las quejas más repetidas se encuentran la dificultad para cambiar las marchas y el uso del embrague. Es por eso que, con la llegada del coche automático, muchos han visto una segunda oportunidad. "Hice dos prácticas y mandé el coche manual a la porra. Después de probar un automático no quise volver atrás", afirma Alicia Rueda, alumna de autoescuela.
Aunque durante años no fue posible, ahora la DGT cuenta con una norma que permite a los aspirantes a sacarse el carné de conducir hacer el examen práctico con un coche con cambio automático.
Se trata de una anotación administrativa, el famoso código 78, que la DGT imprime en el reverso del carné de conducir y que indica que el titular de ese permiso solo está autorizado a conducir vehículos que estén equipados con una caja de cambios automática.
Lo cierto es que la mayoría de vehículos nuevos, sobre todo los eléctricos e híbridos, que circulan por las carreteras cuentan con una caja de cambios automática. Esta popularidad es algo que ahora se está reflejando en los centros de exámenes.
Incluso el director de la Dirección General de Tráfico, Pere Navarro, ha destacado que el organismo trabaja en una fórmula para impulsar la formación y los exámenes con cambio automático.
"Buscamos una fórmula para promover la formación y los exámenes de conducir con cambio automático", afirmó durante una comparecencia en el Congreso, donde recordó que el 98% de las pruebas prácticas todavía se realizan con vehículos manuales.
Las ventajas de sacarse el carnet con un coche automático
Los motivos que tienen los alumnos de las autoescuelas para decantarse por los coches automáticos son de lo más variado. Un ejemplo de ello es el de Roger Omar Morales, que, tras cinco décadas conduciendo por toda América, al emigrar a Barcelona con 72 años, necesita volverse a examinar.
"Uno cree que por llevar tantos años conduciendo ya lo sabe todo, pero no es verdad; cada país tiene sus normas y hay que adaptarse", explica Roger Omar en La Vanguardia.
Sin embargo, aunque ahora se esté sacando por primera vez el carnet con un coche automático, ya los había conducido por EEUU. Por eso, cuando empezó sus prácticas en Barcelona con un vehículo manual, se dio cuenta de que no tenía sentido.
"Conducir también es seguir siendo independiente, pero el día que vea que ya no estoy en condiciones, seré el primero en dejarlo; la responsabilidad está por encima de todo", señala.
En otro punto está Alicia Rueda. Es cierto que, aunque tiene una lesión que hace que conducir un coche manual sea más molesto, empezó las prácticas con uno de estos. Después de dos clases "mandé el coche manual a la porra", afirma al mismo medio.
"Después de probar un automático no quise volver atrás", asegura. "Para mí no hay comparación. Es como subir una montaña a pie pudiendo hacerlo en un teleférico: llegas al mismo sitio, pero disfrutas mucho más del camino".
Para muchos, conducir un coche sin marchas es no saber conducir. "Conducir de verdad es prestar atención a la carretera, no cambiar de marchas", sentencia Rueda. "Con el automático termino las prácticas relajada; con el manual acababa agotada, física y mentalmente", confiesa.
Sin embargo, este cambio no solo lo notan los alumnos, sino que también los profesores. "Hay quienes empiezan con un manual y acaban cambiándose por recomendación del profesor, porque eliminando el cambio de marchas consiguen concentrarse mucho mejor en lo realmente importante: la circulación", explica Ana Calvo, profesora de Exit Autoescola.
La profesora destaca que prescindir del embrague elimina algunas de las dificultades iniciales del aprendizaje. "El coche no se cala, no retrocede en una pendiente y el alumno puede centrar toda su atención en el tráfico y en tomar decisiones", concluye.


