Alfa Romeo Giulia de segunda mano: ¿coche para apasionados o para valientes?

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Para Alfa Romeo, el Giulia (952) supuso un nuevo comienzo ambicioso, tanto desde el punto de vista técnico como estético. ¿Cómo está envejeciendo esta elegante berlina?
Cuando hablas de un coche italiano, el estilo no es un lujo, sino una exigencia. Y el Alfa Romeo Giulia (tipo 952) se sitúa en primera línea. Esta berlina deportiva ofrece desde su lanzamiento en el año 2016 un diseño fascinante, soluciones técnicas ambiciosas y hereda el gran nombre de la primera generación, producida entre 1962 y 1979 y que se conoce como Giulia Tipo 105.
Sin embargo, las cosas cambian a la hora de comprar una unidad de segunda mano, ya que la solidez suele ser más importante que la estética y la herencia histórica. Quien se atreva con un Alfa Romeo Giulia no debería ser solo un amante de la belleza, sino también contar con el respaldo de un taller con experiencia.
No solo imagen: el Giulia 952 también quiere que disfrutes de la técnica
Como berlina de cuatro puertas con un fuerte ADN deportivo, el Giulia se desmarca de las berlinas medias convencionales: líneas afiladas, un gran scudetto frontal y, en la zaga, hombros musculosos. Bajo su envoltura icónica se esconde la plataforma Giorgio, introducida junto con el modelo en 2016, con tracción trasera o total (los modelos Q4), centro de gravedad bajo y una distribución de pesos casi perfecta. El Giulia es un coche que se disfruta al conducirlo, no solo al poseerlo.
Suma un interior de corte deportivo y compacto, Alfa Romeo apuesta por una clara orientación al conductor. La ancha consola central, la posición de conducción baja y el cuadro de instrumentos enmarcado en una capilla circular al estilo clásico son un guiño a la tradición deportiva de la marca. Aquí los diseñadores incluso tuvieron en cuenta la ergonomía para que se pudieran adaptar conductores altos.
Las versiones tope de gama cuentan con auténtica fibra de carbono, aluminio y cuero finamente trabajado. Los amantes más técnicos se deleitarán con el árbol de transmisión en carbono y diversos componentes de aluminio de construcción ligera. Y este Alfa quería ofrecer una técnica para ser sentida, no solo que fuera imagen pura.
Las líneas de equipamiento y las opciones de la Giulia están bastante escalonadas. El modelo de acceso era el Giulia “sin apellido”; por encima, y según el año de fabricación, se sitúan variantes con nombres tan sugerentes como Super, Executive o Veloce, coronadas por la creación más potente de la gama Giulia: el imponente Quadrifoglio (lee aquí la prueba). Cada una aporta un nivel diferente de equipamiento, aunque hay que tener en cuenta que pueden variar de un año a otro.
El abanico va, a grandes rasgos, desde tapicerías de tela sencillas y colores sólidos, pasando por distintas llantas de aleación, hasta asientos deportivos, pinzas de freno en color, inserciones de fibra de carbono auténtica, salpicaderos revestidos en cuero, colores especiales y sistemas de escape de alto rendimiento.
En el año 2020 el Giulia recibió una actualización técnica, además de materiales interiores de mayor calidad; también se incorporaron nuevos asistentes a la conducción para experiencias de manejo semiautónomas y un sistema de infoentretenimiento con pantalla táctil, algo que era muy esperado. Luego, en 2023, un segundo lavado de cara aportó un toque de frescura discreto, gracias a los cambios en los gráficos luminosos y los faros LED.
Motores de gasolina más finos que los diésel
Quien hoy busque una Giulia de segunda mano no encontrará el último grito en tecnología, sino estilo y extravagancia. Y, además, hará una declaración de intenciones frente a la uniformidad de la clase media. Eso sí, conviene no dejarse deslumbrar por esa exclusividad: el mantenimiento, el historial y el estado técnico siguen siendo decisivos.
Conducirlo es muy divertido. Bajo el capó del Giulia hay poco espacio para la contención. Los motores de gasolina y diésel montados en posición longitudinal mantienen una clara vocación deportiva. El cuatro cilindros turbo de 2,0 litros rinde, según la versión, entre 200 y 280 CV. Por desgracia, todavía no existe (¿ni existirá ya?) un seis cilindros que haga de alternativa a un S4 o un M340i; los seis cilindros quedan reservados exclusivamente para el espectacular tope de gama.
Esta es la versión Quadrifoglio y en ella late con un potentísimo V6 biturbo con algo de ADN Ferrari que, con su motor de 2,9 litros de cilindrada, entrega 510 CV (540 CV en el GTA). Una de las cosas más increíbles era que en sus inicios incluso se ofrecía con cambio manual. Este auténtico fuera de serie acelera de 0 a 100 km/h en 3,9 segundos y, si hace falta, supera con holgura los 300 km/h.
Los motores diésel, poco refinados pero con un gran par, están disponibles bajo la denominación MultiJet y son cuatro cilindros y 2,2 litros con 136, 150, 160, 180, 190 o 210 CV. Dependiendo de la configuración, algunos modelos cuentan con tracción total y cambio automático ZF de ocho velocidades que es una delicia.
El Giulia exige atención al volante, pero a cambio ofrece un comportamiento dinámico de auténtico deportivo. Sin embargo, quienes aprecien la conducción deportiva deben asegurarse de buscar una unidad en la que el volante y los amortiguadores estén en buen estado, o bien prever una costosa renovación de la estructura de la suspensión multibrazo.
Lamentablemente, incluso en los modelos más recientes, enseguida comienzan a aparecer los primeros signos de óxido, sobre todo por encima del parabrisas, en la unión con el techo y en el portón trasero.
Así funciona el sistema de infotainment

Hasta el restyling de 2019, el sistema Alfa Connect de Magneti Marelli, con un tamaño de entre 6,5 y 8,8 pulgadas (depende del acabado), parecía bastante anticuado, ya que no tenía pantalla táctil, sino solo un controlador clásico en la consola central al estilo de los Audi MMI.
Además de radio y conexión Bluetooth, el sistema utiliza el software de navegación de TomTom. También se han integrado diversas funciones de asistencia y confort.
Cuáles son los defectos más habituales de los Alfa Romeo Giulia
La calidad de fabricación en la planta italiana de Cassino varía de un vehículo a otro, aunque los problemas suelen ser mucho más moderados de lo que podría sugerir la reputación, a veces algo caprichosa, de este modelo. No obstante, conviene tener siempre presente que muchos costes de reparación se sitúan claramente por encima de la media, más cerca del extremo superior de los precios habituales en su segmento.

Batería Tiene una vida útil bastante limitada. Una tensión baja puede provocar diversos problemas en el sistema eléctrico del vehículo.

Volante El cuero del volante es claramente menos resistente que el de los asientos, lo que hace que, tras un uso intensivo, se desprenda.

Transmisión Las fugas de aceite y los problemas con los sensores son averías clásicas. También hay que tener cuidado con la correa.

Suspensión En particular, los cojinetes de los brazos inferiores del tren delantero suelen desgastarse de forma prematura.
Valoración
Nota 8
Como berlina elegante y enormemente dinámica, el Giulia tiene motivos más que suficientes para tener una legión de admiradores. Hay que aceptar los elevados costes de mantenimiento y una calidad mejorable en algunos acabados y materiales.
Lo mejor
Dinámica de conducción, motores de gasolina, modelo de propulsión.
Lo peor
Costes de reparación y mantenimiento, duración de la batería, hay que llevarlo al día.

