Dos niños cavan en el jardín de su casa y encuentran un Ferrari Dino 246 GTS enterrado

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Los jóvenes estaban jugando en su propio domicilio cuando encontraron algo mejor que un tesoro: un coche de la firma del Cavallino Rampante con un motor V6 que alcanza una potencia de 195 CV.
Encuentran el Ferrari más recóndito de la historia. Lewis Hamilton recientemente se ha hecho con un modelo del Cavallino Rampante que llevaba 30 años abandonado, pero seguro que no tiene una historia tan rocambolesca como la de este automóvil. El vehículo lo encontraron dos niños pequeños mientras jugaban a cavar en su jardín y dieron con un Ferrari Dino 246 GTS como si se tratase de un tesoro enterrado.
Esta historia digna de Óscar tuvo lugar en Los Ángeles una tarde del año 1978. El deportivo de la firma italiana fue un obsequio de cumpleaños antes de ser un objeto robado. Años más tarde, fueron unos niños los que se encontraron uno de los coches más codiciados del momento, con una potencia de 195 CV, enterrado en su jardín y alertaron a la policía. Hay muchas leyendas urbanas y muchas preguntas sin resolver todavía a día de hoy alrededor de esta historia.
Un Ferrari Dino 246 GTS enterrado como un tesoro
Para retroceder al inicio de esta historia, hay que centrarse en un regalo de cumpleaños de un esposo a su mujer. Este presente fue ni más ni menos que este Ferrari, pero para tristeza de la pareja, este coche acabó siendo robado cuando salieron un 7 de diciembre a cenar. El robo fue denunciado, pero ningún policía consiguió dar con el paradero de este vehículo del Cavallino Rampante.

Este caso se quedó sin resolver, hasta que un día, años más tarde, dos niños se vistieron de detectives sin saberlo. Los dos hijos de una familia que vivía en Los Ángeles se pusieron a cavar en su jardín cuando de repente toparon con algo extremadamente duro entre la tierra. Es ahí cuando siguieron cavando alrededor y vieron una especie de techo y decidieron alertar a unos agentes que pasaban por la zona.
Lo que había en este jardín no era un tesoro, pero como si lo fuera, pues se trataba del Ferrari Dino 246 GTS que había sido robado a la pareja mencionada anteriormente. Este coche, del que solo se fabricaron 1.274 unidades, es considerado uno de los modelos más bonitos de la historia y esconde en su interior un motor V6 de 2,4 litros que es capaz de generar una potencia de 195 CV. Además, este modelo en concreto contaba con las llantas opcionales de Campagnolo y los asientos Daytona, lo que le convertía en más preciado aún.
Un Ferrari y un misterio sin resolver
Este vehículo estaba colocado con el morro hacia abajo y cubierto de plásticos de tal forma que no le afectó ni la humedad ni el paso del tiempo, a pesar de estar bajo tierra. Al sacarlo de la ubicación donde estuvo durante años, los policías revisaron que no tuviese nada extraño en el interior, y al ver su estado tan cuidado, empezaron a sospechar que este coche había sido enterrado no para perderlo de vista, sino para recuperarlo en un futuro.

Nunca llegó a salir a la luz quién había sido el culpable de que uno de los Ferrari más bonitos de la historia acabara bajo tierra en un jardín de unos particulares. Una de las hipótesis que más fuerza cogió en aquel momento fue que el esposo del principio había organizado el robo de su propio coche para luego recuperarlo y además obtener la indemnización por robo. Esto él lo negó y nunca se pudo llegar a demostrar.
Una vez ese deportivo salió de debajo de la tierra, un mecánico decidió hacerse con él por un valor bastante reducido en comparación con su precio original. Lo vio como una gran oportunidad para hacerse con un Ferrari y decidió obtenerlo para restaurarlo. Lo consiguió dejar como nuevo y lo sacó de nuevo a la carretera, pero nunca se ha vuelto a ver por Los Ángeles este impresionante coche. Queda por resolver el misterio de cómo llegó ese Dino 246 GTS a ese jardín donde jugaban los niños y cuál es el paradero actual de este vehículo con una historia tan extraña y única.
