Skip to main content

Comparativa

Volkswagen Polo GTI vs Golf II GTI 16v. Duelo de ayer y hoy

VW Polo GTI vs VW Golf II GTI 16v

¿Nostalgia o eficacia pura? Difícil elección...

“Come on, join the joy ride”, cantaban Roxette en 1991. ¿Se referirían a un Golf GTI 16 V? Puede ser. Viajamos en el tiempo al 1991, con un ejemplar de la época. Y lo enfrentamos a su equivalente a día de hoy. Comparativa: Volkswagen Polo GTI vs Golf II GTI 16v.

Dos litros, turbo, 200 CV. En 2004, el eslogan del Golf GTI en Alemania empezó a ser: para jóvenes que empiezan la vida adulta. Hoy, se puede aplicar lo mismo al Volkswagen Polo GTI. Apretemos el botón de encendido y pisemos a fondo. El modo Sport activado, y el sonido del escape, con el Sound Generator, es realmente explosivo. El velocímetro y el cuentavueltas del cockpit digital opcional se tiñen de rojo. En 6,7 segundos, el Polo pasa de 0 a 100 km/h.

VÍDEO: Analizamos el nuevo VW Polo 2017

El cambio DSG de seis velocidades inserta con viveza, aunque lo puedes controlar tú si quieres desde el volante: el mando de la izquierda reduce, el de la derecha sube de marcha. El manejo manual de este coche te pondrá los pelos de punta, por el sonido cada vez que lo estiras y reduces. “Just the way it is”, cantaban The Rembrandts en los 90. Se podría aplicar ahora perfectamente. 

Nada menos que 26 años diferencian al Golf II GTI 16 v de este Polo GTI. El Polo es pura diversión: estira las marchas, empuja con contundencia y el sonido es cautivador. Y estoy rodeado de tecnología: navegador, avanzado con información en tiempo real, cockpit digital, y un sistema multimedia de gran tamaño con control táctil. Esta unidad lleva inserciones en rojo, y ya es cuestión de gustos, pero todo está bien acabado.

El motor actual es un  dos litros turbo con 200 CV. En el anterior modelo era un 1,8 litros, con 192 CV. Por tanto, la diferencia no es abismal, pero el ajuste en este Polo GTI de 2017 es un poco más deportivo todavía. Eso lo noto en la respuesta del acelerador, el chasis y la dirección. Se nota todo un poco más firme y espontáneo. Luego está su increíble sonido, que da la impresión de tener más de 200 CV.

Por otro lado, sí he notado que en algunos tramos con poca adherencia, el ESP tiene que hacer horas extras. No significa que no tenga un buen grip, pero tal vez, en un coche de tracción delantera de esta potencia, echo de menos un poco más de margen. Sea como sea, es un coche pequeño con grandes dosis de diversión y unas prestaciones excepcionales. Seguro que en circuito es divertidísimo pero, de momento, yo me lo estoy pasando bomba por estas serpentinas de Mallorca. Acelerar a la salidas de las curvas, volver a reducir, frenar, escuchar las explosiones del motor... Todo es un deleite. El Polo no balancea y se mueve con una agilidad increíble. Y resulta curioso que si pongo la transmisión en modo Normal... Se convierte casi en un coche incluso aburrido. Es un coche con doble cara.

Avanzado en los 90

El Golf II GTI 16v fue el primero con antena de techo trasera, y en llevar un catalizador que, por cierto, le “castraba” 10 CV, y por eso se queda en los 129. Era un coche avanzado en su época. Pero, ¿hoy? Es como los éxitos pop de los 90, que entonces nos sonaban muy bien, pero, si los ponemos hoy... Pues eso. Uno se sienta, pisa a fondo, y las sensaciones que le llegan nunca son como las de entonces. 

VW Golf II GTI 16v vs Polo GTI

De adolescente, para mí este Golf era un sueño, pero hoy... Entro con este Golf en la serpentina y el volante, sin servo, es muy duro y me hace trabajar a fondo. Tiene un pequeño 1,9 litros de 4 cilindros, y hay que llevarlo alto para sacarle chicha. En eso, también te hace trabajar mucho en las curvas. El cockpit es austero hoy, pero en su época era muy moderno. Tengo hasta un "sistema multimedia":  ¡Una radio Beta! En fin. No hay duda de que este interior tiene mucho encanto. Y conducirlo, también.

¡Subámoslo de vueltas! Llego a las 5.000, freno, tomo la curva... ¡Vennnnga vamos! Buf, no llevo ni 20 minutos y ya estoy sudando. Es Qué os voy a decir: Golf GTI 16 V de 1991. Me recuerda a un gran amigo, que tenía un Golf GTI. Y la verdad es que me daba bastante envidia. Yo tenía un Renault 11 GTX, en fin... Pero ahora, casi tres décadas después, puedo ponerme al volante. Y, si me preguntas si tendría hoy un coche así... Pues sí lo tendría, siempre que al lado, en el garaje, hubiera aparcado otro más actual y, digamos... Confortable. En ese caso, sería genial. 

 

Lecturas recomendadas