Comparativa

Comparativa: Porsche 911 GT2 RS vs Chevrolet Corvette Z06

Porsche 911 GT2 RS vs Chevrolet Corvette Z0
Redacción Auto Bild

El Porsche 911 GT2 RS y el Chevrolet Corvette Z06 están entre los deportivos más rápidos del mundo. Pero, ¿cuál se pone por delante? Lo comprobamos por delante. Comparativa: Porsche 911 GT2 RS vs Chevrolet Corvette Z06.

El GT RS es, de hecho, el 911 de serie más rápido de Porsche. Concebido para dejar claro quién manda en el circuito. Por ejemplo, en el de pruebas de Good Year en Mireval, con sus casi cuatro kilómetros de longitud. El Porsche nos espera con su bóxer biturbo de 700 CV, con 750 Nm y una punta de 340 km/h. ¿Qué más puede llegar? Pues el Corvette Z06 de 659 CV con un portentoso V8 con compresor, capaz de llegar a los 300 km/h.

El GT 2 hereda toda la experiencia de la marca en competición: construcción ligera, potencia, precisión del chasis, frenos brutales... Y un paquete aerodinámico que roza los 30.000 euros, y se nota hasta en la última centésima frente al crono. El Corvette lleva el paquete Performance por algo más de 15.000 euros, y en cuanto entro, me deja claro que no me va a tener en palmitas. El volante se siente duro al girar, la palanca del cambio, pesada en las inserciones... Eso sí, los asientos son amplios, cómodos y agarran bien el cuerpo. Después de una vuelta de calentamiento, piso a fondo y... Todo cambia: cada golpe al acelerador me responde con un golpe en la espalda, la línea del horizonte, más allá del morro interminable, se acerca una y otra vez.

El Corvette es una bestia de circuito...

Y todo con este estruendo enfurecido, un bramido mecánico que pone la carne de gallina y o hiela la sangre, sino que la calienta. Las inercias y fuerzas centrífugas me obligan a tensar todo mi cuerpo en los giros. Unido a la dureza de la dirección y el cambio, hay que estar en buena forma para cabalgar a este americano. Y aunque sea tosco, que uno no piense que no es preciso: se agarra al asfalto con uñas y dientes y, una vez se lo coge el punto, es extremadamente preciso en curvas y permite trazarlas con un deslizamiento controlado de la zaga, y la enorme potencia de frenada permite apurar mucho antes de cada giro.

Este coche te hace sudar, pero si te lo curras, te corresponde con uno de los mejores comportamiento que se pueden encontrar hoy en día. ¿Subviraje? Nunca. ¿Pérdida de tracción a al salida de las curvas? ¡Para nada! ¿Perdida de empuje en rectas? Este no sabe de eso. Termino la vuelta más rápida. Me sudan las manos y la frente. Miro el crono: me saluda con un 1:28,64 minutos.

.... pero gana el Porsche

Porsche 911 GT2 RS vs Chevrolet Corvette Z0

Paso al Porsche. La dirección es más ligera, y es así como se siente todo el conjunto gracias a sus 100 kilos de menos. Las siete marchas del mejor cambio de doble embrague del mundo insertan de forma fulminante y sin tirones, y a cada insinuación sobre el acelerador me hundo en el respaldo se sus baquets, que me recogen el cuerpo como un guante. Las gomas traseras son de 325 y se pegan al asfalto como chicles, aunque también permiten driftar con precisión. La entrada en curvas, aun yendo al límite, demuestra la especialidad de este bólido.

Y la aerodinámica hace su trabajo, y pega el conjunto al asfalto con una dosis de presión extra. La respuesta del motor no es a empellones como en su rival, sino más lineal. Y estira sin suspirar hasta más allá de las 7.000 vueltas. El rugido que llega de la parte trasera también me eriza el vello de los brazos. Termino la vuelta rápida. Miro al crono: 1:27,56. No solo le saca más de un segundo al poderoso Corvette. Es que, hoy por hoy, es el coche más rápido que ha pasado por este circuito.

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