Ya he probado el Opel Mokka GSE, el nuevo SUV deportivo alemán: "Más allá de la potencia, el paso por curva es sensacional"

He probado en circuito y en carretera el Opel Mokka GSE, un SUV eléctrico de 281 CV que promete deportividad y grandes sensaciones al volante. ¿Lo consigue?
El lado deportivo de Opel ha estado históricamente acompañado de las siglas GSI, pero también de la denominación GSE, que ha vuelto con un significado diferente. Si bien originalmente significaba Grand Sport Einspritzung (inyección, en alemán), ahora es un apellido asociado primero a híbridos enchufables y ahora a eléctricos. Eso sí, la deportividad sigue presente y el Opel Mokka GSE es la última prueba de ello.
Tras otras marcas del Grupo Stellantis, ahora es Opel la que recibe un modelo prestacional de baterías, esta vez basado en el SUV más pequeño de la marca. El Opel Mokka es un todocamino pequeño con versiones térmicas y eléctricas, pero ahora se suma otro BEV que promete no enfocarse tanto en la eficiencia, sino en las sensaciones.
Para lograr esto, en la firma alemana han decidido inspirarse en la competición. Concretamente, en el Opel Mokka GSE Rally que se ha creado para sustituir al Opel Corsa Rally Electric en la ADAC Opel GSE Rally Cup. Así es como se ha dado con un coche que difiere en muchos aspectos del SUV urbano que ya conocíamos.
Desde el primer momento se percibe una personalidad más agresiva, con una estética en la que destacan elementos como unos paragolpes más musculosos, nuevas molduras laterales con la inscripción GSE, un capó negro opcional y unas llamativas llantas de 20 pulgadas. Pueden envolverse en gomas Michelin Pilot Sport EV o GoodYear Eagle F1 en medida 225/40 R20.
De la misma forma, el interior del Opel Mokka GSE también trae cambios relevantes. Lo primero son los materiales, donde ahora está presente la Alcántara y el negro piano no tiene demasiada presencia. Además, tanto el cuadro de instrumentos como la pantalla central cuentan con colores y gráficos específicos, con el amarillo como color predominante.
Todo esto son detalles, pero algo que no pasa desapercibido son los asientos delanteros semubucket, atractivos, inspirados en los del coche de competición y con un agarre del cuerpo muy bueno. Nada más entrar al coche, notas como sujetan a la perfección, ya que este no es un modelo pensado para parecer rápido, sino para serlo de verdad.
Para esto, el motor del Mokka GSE es un propulsor delantero eléctrico síncrono de 207 kW (281 CV) y 345 Nm de par, como en otros eléctricos deportivos de Stellantis. De hecho, la receta es similar, así que también encontramos un diferencial mecánico autoblocante Torsen en el eje delantero, frenos Alcon con pinzas de cuatro pistones y ajustes en áreas como la suspensión y el chasis.
También se ha rebajado la altura en 10 mm y se ha trabajado en la rigidez, todo con el objetivo de lograr un tacto de conducción diferente que se deja notar desde el primer momento. Incluso a bajas velocidades, notas cómo la dirección tiene más peso y cómo el tarado de la suspensión es más firme, sin llegar a ser incómodo.
¿Cómo se conduce?
En conducción normal, el tacto es claramente más deportivo, pero apto para el día a día. De hecho, con ese fin se han puesto limitaciones de potencia en los modos Eco y Normal, de 190 y 231 CV, respectivamente. El par también se queda en 300 Nm en el modo Eco y notarás claramente que las prestaciones se ven reducidas, pero así es como te podrás garantizar los 336 km de autonomía del Mokka GSE con su batería de 54 kWh.
El modo Normal es en el que más vas a circular y donde el coche se siente más equilibrado. Es ágil, pero no está desatado y ofrece la suavidad necesaria para los trayectos convencionales. Además, ofrece prestaciones más que adecuadas, con una velocidad limitada a 180 km/h, mientras que en el modo Eco se queda en 150 km/h.
Sea como fuere, el modo Sport es el que te deja experimentar las verdaderas cualidades del Opel Mokka deportivo. Aquí puedes contar con los 281 CV y 345 Nm de par, el tacto del freno y de la dirección varía y también se reajusta el control de estabilidad para que la conducción sea más deportiva.

Tanto en carreteras montañosas como en las curvas del Circuito del Jarama, donde también ha transcurrido esta prueba, el SUV eléctrico de Rüsselsheim sorprende para bien. Por supuesto, la entrega de potencia es inmediata, pero tiene una cierta progresión que recuerda a la de un coche térmico. Además, la dirección se vuelve algo más comunicativa.
Asimismo, en curvas es donde más destaca, con una estabilidad más que buena por la suspensión y por un diferencial Torsen que trabaja de maravilla. Gracias a él, los giros se vuelven más sencillos y te permite meter el coche en la curva incluso cuando aceleras antes de lo debido y a pesar de ser un tracción delantera.
Más allá de la potencia, el paso por curva es sensacional y la experiencia al volante es muy positiva, especialmente si tenemos en cuenta el tipo de coche que es. No obstante, algo mejorable a mi juicio es el tacto de los frenos, con un pedal muy esponjoso que te obliga a pisar con ganas y para contar con la efectividad del sistema Alcon.

En circuito es donde esto supone un menor problema y en una carretera de curvas, si conduces de forma decidida, te haces a ello. Aun así, al principio necesitarás un periodo de adaptación, ya que esperarás una mayor efectividad de los frenos desde el primer tramo del recorrido del pedal.
En cualquier caso, el Opel Mokka GSE sí ofrece la deportividad que promete. No es un coche radical, pero se diferencia suficientemente del resto de la gama y ofrece un punto de diversión al volante que se agradece. Aunque un coche eléctrico con carrocería SUV no sea la representación de lo que entendemos como un deportivo, es mucho mejor de lo que esperas.
De esta forma, el eléctrico prestacional de Opel ya está a la venta en España, aunque por un precio que puede hacer que te lo pienses si quieres hacerte con él. El precio del Mokka GSE parte de 47.300 euros sin descuentos, así que esa será la cifra a pagar por el que actualmente es el eléctrico más potente de la firma alemana
Valoración
Nota 7
Puede que un Opel Corsa GSE hubiera sido más atractivo, pero el Mokka GSE sorprende positivamente. Sin ser radical, ofrece diversión al volante y un comportamiento dinámico más que digno que lo hace muy atractivo.
Lo mejor
Los toques de diseño, el agarre de los asientos y el comportamiento en curva.
Lo peor
El tacto del pedal del freno y el precio.

Sergio Ríos
Redactor
Sergio Ríos es Redactor de Auto Bild y Top Gear. Prueba todo tipo de coches, escribe artículos y graba contenido para redes sociales. Por un friki del motor, para los frikis del motor





