Ya he probado el Peugeot E-208 GTI: “subidón de adrenalina, sí. Pero dura poco”

Peugeot E-208 GTI
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El nuevo compacto deportivo de Peugeot retoma las siglas GTI, pero es un 208 eléctrico que adelanta a los modelos de Alpine o Mini por la derecha con bastante más potencia.

Me dispongo a probar el Peugeot E-208 GTI. Y lo hago con el debido respeto que se merece un compacto deportivo heredero de una estirpe que empezó hace 40 años con la aparición del venerable Peugeot 205 GTI. También respeto porque voy a conducir un coche eléctrico de 281 CV por las carreteras de los alrededores de Glasgow, con el carril bueno justo al revés de lo que tenemos en el resto de Europa. Y respeto, por último, porque probar un Peugeot de los deportivos siempre es algo que te puede alegrar el día.

Pero antes de seguir, vamos a hacer una pequeña recapitulación de lo que es el nuevo Peugeot E-208 GTI. Como quizá hayas imaginado al leer su cifra de potencia, comparte base con otros modelos de Stellantis, muy en la línea del gigante automovilístico: Opel Mokka y Corsa GSE (lee aquí la prueba), Abarth 600, Alfa Romeo Tonale Veloce Elettrica y Lancia Ypsilon HF tienen todos en común su arquitectura con una batería de 54 kWh (51 utilizables), el motor M4+ de 207 kW (exactamente, 281,52 CV) y 345 Nm de par máximo.

Cómo es la puesta a punto del Peugeot E-208 GTI

Pero luego aparecen diferencias: los ingenieros de Peugeot Sport han puesto a disposición del nuevo deportivo eléctrico sus conocimientos adquiridos en el WEC. Así, la suspensión cuenta con unos amortiguadores específicos con topes hidráulicos y muelles más rígidos. En el eje delantero es pseudo McPherson con estabilizadora de 31 mm, lo que es un diámetro más que decente para un modelo de estas características, y detrás hay un eje de torsión con una estabilizadora de 17 mm integrada. También han aumentado las vías: delante, nada menos que 56 mm y 28 mm detrás.

Todo esto lo vas a notar al entrar en zonas de curvas o, en el día a día, en alguna rotonda: el coche vira plano, te transmite seguridad (aunque, como yo, circules en el ‘lado malo’ de la carretera y el asfalto esté mojado con la siempre presente lluvia escocesa) y no tienes la sensación de que te echa hacia el exterior, como ocurre en otros modelos deportivos.

El Peugeot E-208 GTI cuenta con un equipo de frenos bastante decente. Delante el equipo es Alcon y cuenta con pinzas de cuatro pistones y discos ventilados de 355 mm, mientras que detrás el diámetro es de 268 mm. En cuanto al tacto, creo que es de lejos lo peor del coche: aunque la potencia de frenado está fuera de toda duda, es cierto que el tacto es malo, con un pedal que se hunde mucho y te da la sensación de que se va a ir al fondo sin cumplir su cometido. Creo que un tacto más firme sería ideal para un modelo de estas características. Pero más allá, pocas pegas le puedo poner: es razonablemente preciso y aguanta el uso y abuso en carretera de manera bastante solvente.

En estas zonas de curvas disfruto de una dirección precisa y rápida (tiene un set-up específico y a diferencia del freno, creo que es de lo mejor del coche), y de un autoblocante mecánico en el eje delantero que ayuda a cerrar el giro de una manera más natural que si fuera un sistema electrónico como el que puedes encontrar en un Alpine A295 GTS, por ejemplo, ya que aquí la sensación es de que se frena el coche.

Enlazando curvas a una velocidad endiablada no puedo evitar pensar todo el rato en lo genial que sería poder adoptar una postura más natural al volante, ya que el peaje que hay que pagar por el i-Cockpit es el de un volante demasiado bajo si quieres ver los relojes, o no saber a qué velocidad vas si quieres tener el aro a una altura más adecuada. Al menos tiene materiales agradables al tacto, tienes algunas inserciones en rojo que te dan ese toque deportivo (quizá algún guiño más a los GTI hubiera estado genial) y los asientos son deportivos y cómodos y cumplen muy bien con la función de sujetarte el cuerpo.

El Peugeot E-208 GTI es un coche muy divertido de conducir. El feeling del coche es el de un deportivo de la vieja escuela: como ocurre con la parte del tren de rodaje, se nota que aquí hay más trabajo que el de meter simplemente un motor más gordo en el vano motor.

Este, como has podido leer antes, es el M4+ de 281 CV, fabricado en Tremery, en Francia, y que ha sido sometido a un proceso de desarrollo específico por parte de los ingenieros de Peugeot Sport. Aquí hay una gestión electrónica nueva que procede directamente del mundo de la competición y que de algún modo lo notas al accionar el acelerador: es el mismo tacto preciso e inmediato que suelen tener los coches eléctricos, pero con un toque más afilado.

¿Estropea la parte eléctrica el carácter del Peugeot E-208?

Ahora llega una de esas partes en las que muchos dicen eso de “he llegado a la parte eléctrica y he dejado de leer”. A estos les digo que nada, que un placer y que hasta siempre, porque he de reconocer que con el E-208 GTI se ha logrado una sensación deportiva decente. No llega al carácter y las sensaciones que en el mundo eléctrico es capaz de proporcionar el Ioniq 5 N, la vara de medir en este segmento (igual que el Golf GTI lo fue durante décadas entre los deportivos compactos de gasolina), pero creo que se ha logrado un gran compromiso entre la usabilidad en el día a día y la diversión al volante cuando te quieres soltar el pelo.

Dicho esto, déjame que pase a la parte de la batería. En Peugeot han mantenido el pack de 17 módulos, 54 kWh y 400 voltios de sus compañeros de grupo, pero le han dotado de una gestión diferente para soportar las cargas de trabajo más elevadas que se supone que va a experimentar.

Con todo, la autonomía máxima oficial es de 352 kilómetros con Michelin Pilot Sport 4S o 375 con los Hankook Ventus S1 Evo3, lo que claramente supone todo un coitus interruptus cuando te apetece salir a destripar un poco en tu carretera favorita, ya que vas a tener que planear una recarga a mitad del camino si quieres llegar a casa conduciendo tú mismo.

En definitiva, esta primera prueba del Peugeot E-208 GTI completamente eléctrico me ha dejado más satisfecho que la de algún rival, ya que se nota que hay un cariño y un trabajo por detrás que no se suele encontrar en un mundo en el que los coches “clónicos” abundan. Aquí, si quieres pasarlo bien te va a regalar todo un subidón de adrenalina, sí, pero lo malo es que te va a durar muy poco.

Valoración

Nota 8

Un deportivo divertido de conducir que sabe esconder sus 1,6 toneladas de peso. Yo mejoraría el tacto del freno para conseguir una mejor experiencia. Si sabes a lo que te expones al comprate uno de estos en cuanto a autonomía y usabilidad, entonces no le pondrás ninguna pega.

Lo mejor

Dirección, asientos deportivos, dinámica, con diferencial de deslizamiento limitado mecánico.

Lo peor

Tacto del pedal de freno, podían haber aprovechado para hacer un interior más deportivo, autonomía.

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Luis Guisado

Webmanager

Luis Guisado es Webmanager en TOPGEAR.es y AUTOBILD.es. Prueba coches desde 2001 y es un apasionado de los clásicos y la historia del automóvil. Tan porschista que hasta el Cayenne diésel o los 718 eléctricos le parecen genial.

Peugeot E-208 GTi

MODELO

208

NOTA8

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El pequeño felino ha pasado por nuestras mano para hacer una prueba. El Peugeot 208 PureTech 130 EAT8 GT Line muestra una imagen sensacional.