Plan MOVES III, dudas y soluciones al agotamiento de los fondos en varias comunidades. ¿Lo puedo cobrar?

Nueve Comunidades Autónomas han agotado los fondos del Plan MOVES III para la compra de vehículos electrificados, lo que, unido al retraso en los pagos, genera un escenario complicado.
A finales del verano saltaron las alarmas: el Plan MOVES III se está agotando en varias Comunidades Autónomas. Y, efectivamente, se ha consumido en nueve de ellas. Esto ha generado muchas dudas entre los compradores, que no saben si van a cobrar las ayudas públicas a la compra de coches eléctricos e híbridos.
El 2025 está siendo una montaña rusa para el Plan MOVES III. Recordarás cómo el año empezó con la suspensión de las subvenciones al no convalidarse el famoso decreto Ómnibus en el Congreso de los Diputados, un decreto en el que el Gobierno incluyó el importe de las ayudas, pero también muchas otras cosas de cuestiones muy variopintas.
Finalmente, tras unos meses de mucha incertidumbre, el Ejecutivo confirmó el 1 de abril la renovación del MOVES hasta el 31 de diciembre de 2025, con una dotación de 400 millones de euros desde el primer día del 2025 hasta el último. Por tanto, quienes querían comprar un vehículo eléctrico podrían recibir el correspondiente incentivo.
A lo largo de estos últimos meses hemos visto un aumento notable de las matriculaciones de automóviles electrificados, lo cual es una buena noticia para el sector y para quienes impulsan la movilidad baja en emisiones, pero también ha tenido un efecto negativo: los fondos del Plan MOVES III se han agotado.
Los fondos del Plan MOVES III se han agotado en nueve Comunidades Autónomas
Esos 400 millones se repartieron entre las distintas Comunidades Autónomas en cantidades dispares. Así, por ejemplo, a Madrid le correspondieron 57,1 millones de euros, mientras que Cataluña recibió 65,6 millones y Andalucía 71,3 millones, la que más.
Pero el dinero se ha terminado en nueve Comunidades Autónomas que representan el 83% de las ventas de coches electrificados (híbridos enchufables y eléctricos) hasta septiembre, según datos de las patronales del sector. Entre esas regiones figuran Madrid, Andalucía o la Comunidad Valenciana.
Normalmente, los meses de verano suelen ser flojos en ventas de coches, pero las marcas han desplegado agresivas campañas comerciales, lo que unido a la llegada de modelos eléctricos más pequeños y baratos y a iniciativos como el MOVES y el Plan Reinicia Auto+, han hecho que se registren récords de ventas.
Tal y como informa El Economista, entre julio y septiembre, las matriculaciones de coches electrificados se multiplicaron por más de tres en Andalucía (+200%), Aragón (+265%), Cantabria (+203%), Comunidad Valenciana (+193%) y País Vasco (+238%), porcentajes muy superiores a los registrados en el trimestre anterior, en el que también hubo crecimientos a triple dígito.
El efecto perverso que ha generado las ayudas a la compra de vehículos eléctricos

Ahora mismo hay un problema que puede afectar a muchas personas que han comprado un vehículo eléctrico. Como recoge el diario El Debate, para facilitar las ventas muchos concesionarios empezaron a descontar del precio del vehículo el importe del MOVES, de hasta 7.000 euros en el caso de los eléctricos (siempre que se mande a chatarra un coche de al menos siete años).
Es como si dieran por aprobada la ayuda pública, aunque los clientes no tenían el dinero todavía. Estos firman contratos en los que se estipula la devolución del dinero en un plazo de entre ocho meses y dos años, mientras esperan que la Administración abone la subvención.
Pero, como decimos, los fondos del MOVES se han agotado en algunas Comunidades y, además, los expedientes se acumulan sin resolución. En algunos casos, desde hace más de un año y algunas administraciones autonómicas tienen pendientes todavía peticiones del primer programa, lanzado en 2021.
Según fuentes del sector, hay más de 100.000 expedientes pendientes en toda España y el dinero disponible apenas cubre una parte. En consecuencia, si los clientes no reciben las ayudas que solicitaron, tendrán que devolver el importe adelantado al concesionario o a la financiera. Por tanto, lo que era una ayuda se convierte en un préstamo con intereses.
Es un efecto perverso, porque los compradores se endeudan sin saberlo, creyendo que van a recibir una subvención y luego se encuentran con que deben devolver ese dinero con intereses, algo con lo que no contaban cuando se compraron el coche.
Sin presupuestos
Lo que se ideó como un sistema para incentivar la compra de coches electrificados se ha convertido en una trampa, no sólo por el agotamiento de los fondos, sino también debido al mal funcionamiento y a las trabas burocráticas.
Ya cuando se derogaron las ayudas a principios de año, el sector de la automoción pidió un nuevo plan de ayudas que fuese más rápido en su ejecución y, sobre todo, con la entrega del dinero en el momento de la compra. Parecía que el Gobierno iba a atender esta solicitud, pero no fue así.
Todo esto ha provocado una situación financiera complicada en algunas familias, al tiempo que pone en peligro el avance del coche eléctrico, a la espera de una nueva partida presupuestaria o un nuevo Plan MOVES.
El problema es que el Ejecutivo lleva dos años gobernando sin unos presupuestos aprobados y, de momento, tampoco hay para 2026, lo cual impide poner en marcha un nuevo programa de ayudas con mayor dotación económica y mejor elaborado.
