Giro de 180 grados: la Unión Europea quiere acabar con los coches híbridos enchufables

La Unión Europea va a hacer cambios en los próximos años para que los coches híbridos enchufables no gocen de las mismas ventajas y beneficios que hasta ahora.
Desde hace un tiempo a esta parte, los coches híbridos enchufables están en el foco de toda la atención. Hay quienes argumentan que son una estafa al sistema, mientras que otros defienden que es una tecnología con verdadero potencial de crecimiento. Mientras, el mercado hace lo propio y la Unión Europea ya prepara un cambio de normativa que va a golpear de lleno a los PHEV.
Todo se reduce a una interpretación de cuál es el consumo real de los híbridos enchufables y su potencial contaminador en términos de emisiones. Si estás al tanto de esta tecnología, sabrás que los Plug-In Hybrid son vehículos que llegan a homologar consumos medios inferiores a 1 l/100 km según el ciclo WLTP. También consiguen emisiones de CO2 realmente reducidos, de hasta 20 g/km.
Además, se suma el hecho de que pueden circular en modo 100% eléctrico durante un número determinado de kilómetros antes de agotar la carga de su batería. Si superan los 40 kilómetros homologados, en España se benefician de la etiqueta ambiental Cero Emisiones de la DGT, el mismo distintivo con el que son catalogados los coches eléctricos y los de pila de combustible de hidrógeno.
Y es aquí donde surge la polémica. Estudios realizados por la Unión Europea han determinado que la mayoría de usuarios de coches híbridos enchufables no cargan su batería. Esto significa que los utilizan como un coche de combustión tradicional, en cuyo caso las emisiones y el consumo de carburante es sustancialmente más elevado que la media homologada.
Si bien estos estudios discriminan a los que sí hacen un uso adecuado de esta tecnología, desde Bruselas creen firmemente en que esta tecnología es un intento de estafa por parte de los fabricantes de coches, en lugar de mirar la enorme contribución que estos sistemas de propulsión aportan en cuanto a reducción de emisiones contaminantes.
Y es que la autonomía que homologan, de media, los coches híbridos enchufables actuales cubre sobradamente la distancia recorrida por los conductores en Europa diariamente. Esto significa que, haciendo un buen uso de la carga de la batería, se puede circular casi todo el tiempo en modo eléctrico, donde realmente está el ahorro y la mejora para el medio ambiente.
Ahora bien, las pruebas de homologación del ciclo WLTP favorecen que estos coches obtengan medias de consumo tan bajas y, por tanto, se puedan beneficiar de grandes ayudas económicas a la compra. Sin ir más lejos, con el casi extinto Plan MOVES III podías obtener hasta 5.000 euros de incentivo si compras un PHEV, un ahorro importante teniendo en cuenta que sus precios de venta no son precisamente bajos.
Y a esto hay que sumar las ventajas que aporta el hecho de que los híbridos enchufables tienen etiqueta ambiental Cero Emisiones, por lo que no pagan el Impuesto de Matriculación, están exentos del pago del Impuesto de Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM) y pueden acceder libremente a las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) de las grandes ciudades.
Esto justifica que en España se estén vendiendo casi tantos coches híbridos enchufables como eléctricos puros. Entre enero y septiembre se han matriculado ya 90.837 vehículos híbridos enchufables por los 81.539 eléctricos de batería que se han vendido en el mismo período. Esto supone un incremento del 111% respecto a las cifras de ventas del año pasado.
Y la razón, además del acceso a ayudas oficiales y las evidentes ventajas de la etiqueta Cero, es que de cara a 2027 los criterios para obtener este distintivo ambiental van a cambiar con la nueva Ley de Movilidad Sostenible establezca que los híbridos enchufables solo podrán acceder a este distintivo medioambiental si homologan más de 90 kilómetros de autonomía eléctrica.
Este endurecimiento de los criterios afecta también a Europa, donde los fabricantes de ya saben que para seguir homologando cifras de consumo y emisiones tan bajas como hasta ahora van a tener que aumentar la capacidad de la batería de estos vehículos, incrementando así la autonomía eléctrica que son capaces de homologar.
Y esta es la razón por la que muchos de los últimos lanzamientos del segmento de coches híbridos enchufables están llegando al mercado con autonomías muy superiores. Cada vez es más complicado encontrar autonomías inferiores a los 80-90 kilómetros por carga, y ya hay muchos modelos que superan el centenar de kilómetros en modo eléctrico.
Por tanto, la Unión Europea no va a acabar con los coches híbridos enchufables a corto plazo, pero sí va endurecer los requisitos para que estos vehículos se sigan beneficiando de las mismas ventajas que hasta ahora, todo ello en pro del coche eléctrico, la única tecnología que, desde Europa, ven con el potencial suficiente como para ser el único medio de transporte del futuro.
