El BYD Tang 2026 es un SUV eléctrico de siete plazas con una batería gigante y un precio llamativo

La firma china presenta su propuesta renovada del BYD Tang con una mejora significativa del espacio, batería y precio.
El BYD Tang es el modelo con el que el gigante asiático BYD ha decidido dar un golpe sobre la mesa. Y es que aunque en España no lo veamos demasiado, hablamos de la renovación de uno de sus modelos (no solo SUV) eléctricos más emblemáticos.
Este SUV de grandes dimensiones no solo busca consolidarse como la opción predilecta para las familias numerosas que quieren dar el salto a la electrificación, sino que lo hace desafiando las convenciones del segmento premium con una combinación de autonomía, potencia y, sobre todo, una estrategia de costes que pone en jaque a sus rivales directos.
El diseño exterior del nuevo Tang 2026 sigue fiel a la filosofía Dragon Face que tanto éxito ha reportado a la marca, aunque con matices que lo acercan a una estética más futurista y aerodinámica.
Su imponente presencia, que roza los cinco metros de longitud, se ve acentuada por una línea de cintura fluida y unas llantas de aleación de 21 pulgadas que no solo cumplen una función estética, sino que han sido optimizadas para reducir la resistencia al viento.
El frontal, presidido por una mirada afilada de sus ópticas LED, transmite una sensación de robustez que se traduce en confianza para quien busca un vehículo capaz de enfrentarse a viajes largos con la casa a cuestas.
Sin embargo, el verdadero corazón de esta bestia eléctrica reside en su chasis. La gran protagonista es la renovada batería Blade Battery de BYD, una unidad de fosfato de hierro y litio que alcanza ahora una capacidad de 108,8 kWh.
Hablar de un pack de este tamaño es hablar de tranquilidad para el usuario, ya que permite al Tang homologar una autonomía en ciclo combinado WLTP de 530 kilómetros, cifra que se eleva por encima de los 680 kilómetros si el uso se restringe exclusivamente a entornos urbanos.

En cuanto a las prestaciones, el nuevo BYD Tang no se comporta como el pesado familiar que sus dimensiones podrían sugerir. Gracias a su sistema de tracción total inteligente AWD y a un esquema de motores duales que entregan una potencia combinada de 517 caballos de vapor, este SUV es capaz de detener el cronómetro en el cero a cien en apenas 4,9 segundos.
Es una cifra que hace apenas una década estaba reservada a deportivos de pura cepa y que hoy, gracias al par instantáneo de la electricidad, está al alcance de un vehículo de siete plazas.
Interior del BYD Tang: mejorado con detalles de (muy) alta gama
El habitáculo es otro de los puntos donde la marca ha decidido no escatimar. Al entrar, lo primero que capta la atención es la enorme pantalla central táctil que, fiel a la tradición de la marca, cuenta con una función de rotación eléctrica para adaptarse a las preferencias de visualización del conductor.

Los materiales han dado un salto cualitativo evidente, con superficies suaves al tacto, asientos delanteros que incluyen funciones de calefacción, ventilación y masaje de serie, y un sistema de sonido firmado por Dynaudio que convierte el interior en una auténtica sala de conciertos sobre ruedas. Pero la clave aquí es la versatilidad de sus siete plazas reales, distribuidas de tal forma que incluso la tercera fila resulta aprovechable para trayectos que vayan más allá de ir al colegio.
La tecnología de a bordo no se queda atrás, incorporando un sistema de interacción por voz que ahora es capaz de distinguir entre cuatro zonas diferentes del vehículo, permitiendo que cualquier pasajero pueda ajustar su temperatura o cambiar de canción sin distraer al conductor.
Además, la seguridad se ha reforzado con un sistema de detección de presencia infantil que utiliza sensores ultrasónicos para evitar descuidos fatales, una medida que demuestra que BYD entiende perfectamente el perfil de cliente al que se dirige.
Finalmente, el factor que realmente hace que el BYD Tang sea una opción difícil de ignorar es su precio. Mientras que sus competidores directos de marcas europeas o americanas suelen arrancar en cifras que superan los 90.000 euros cuando se busca un equipamiento similar, el Tang se posiciona con una tarifa de salida que, tras aplicar las ayudas estatales y los descuentos promocionales, puede situarse en el entorno de los 50.000 euros.
Con esta propuesta, BYD no solo vende un coche; vende la idea de que la transición ecológica no tiene por qué ser un privilegio exclusivo de las rentas más altas ni una renuncia al espacio y a la potencia.


