Hasta 170 euros por dar energía de un coche eléctrico a la red

El nuevo sistema de carga promete una mayor durabilidad y un menor sobrecalentamiento de las celdas

El Gobierno chino está liderando la tecnología que permite a los conductores de coches eléctricos ganar dinero con su energía cuando el vehículo esté aparcado. 

Los coches eléctricos son mucho más que un vehículo. Muchas marcas están consiguiendo grandes innovaciones gracias sus tecnologías avanzadas, sobre todo, las que están relacionadas con la energía. Y, sobre esto, las que están relacionadas con la energía.

Como en el resto del sector de la automoción, China va al alza. Su Gobierno está implantando estaciones de recarga bidireccionales especiales que permiten a los vehículos eléctricos aparcados devolver energía a la red durante los periodos de máxima demanda. Esto se consigue mediante la tecnología V2G

Hasta la fecha, se han instalado al menos 30 estaciones V2G en nueve ciudades, entre ellas Pekín y Shanghái. El objetivo del Ejecutivo es disponer de 5.000 estaciones de este tipo entre los 28 millones de puntos de recarga totales de China para 2027.

Esta medida podría contribuir a diversificar las fuentes de energía más allá del carbón en un país que cuenta con 40 millones de coches eléctricos. Pero no solo en China esta tecnología puede ser crucial, en lugares como España podría popularizar a los eléctricos.

China espera adelantar a Japón, EEUU y Reino Unido

Una vez más, China quiere dar un golpe en la mesa con esta tecnología. Los proyectos V2G no son nuevos, pero ningún país hasta la fecha ha conseguido adoptarla. Más de 150 proyectos V2G en 27 países, entre ellos Japón, Corea del Sur, el Reino Unido y los Estados Unidos, llevan más de una década estancados en pequeñas pruebas. 

Lo cierto es que, sobre el papel, las ventajas de esta tecnología son amplísimas, aunque las pruebas no han logrado superar los problemas de los altos costes, la resistencia de los consumidores y las barreras del mercado, como los sistemas de precios de la electricidad inconsistentes.

"China es, sin duda, el líder mundial en vehículos eléctricos, pero en lo que respecta al V2G, su implantación se encuentra aún en una fase inicial", explicó Alan Jenn, experto en coches eléctricos del Instituto de Estudios del Transporte de la Universidad de California, Davis, a Rest of World. 

"El V2G en China podría sin duda impulsarse más que en otros países, ya que el Gobierno se ha mostrado mucho más dispuesto a realizar inversiones a gran escala, de una magnitud muy diferente a la de la mayoría de los demás países del mundo".

Es lógica la intención de China de convertir a los coches eléctricos en almacenes de energía móviles, teniendo en cuenta que, según una investigación del Departamento de Energía de EEUU, el 95% del tiempo los coches no se usan. 

Este dato refleja que las baterías de los coches eléctricos podrían almacenar electricidad barata durante la noche y devolverla cuando los precios se disparan y, por ende, los propietarios podrían ganar dinero mientras los tienen aparcados.

De hecho, según una prueba realizada por el Gobierno chino, este año los propietarios de vehículos eléctricos pueden ganar unos 200 dólares (unos 170 euros) al mes en créditos de recarga, comprando electricidad barata durante las horas valle y revendiéndola durante las horas punta.

Obstáculos de esta nueva energía

Sin embargo, no todo es tan maravilloso como se expone en el papel.  Por un lado, la falta de oferta, Solo BYD, Nio y GAC Aion venden unos pocos modelos compatibles con V2G, lo que limita el número de coches que pueden utilizarse. 

El precio también es un problema: una estación de carga bidireccional cuesta entre 2.100 y 2.800 dólares, entre dos y tres veces más que un cargador unidireccional estándar. Esto dificulta su expansión sin subvenciones.

"El verdadero problema es la falta de un modelo de negocio", declaró Mo Ke, fundador de la consultora china especializada en baterías RealLi Research, a Rest of World. "Todos los proyectos actuales están muy subvencionados. Están muy lejos de la comercialización".

Otro punto conflictivo es la vida útil de las baterías. Un temor para los propietarios de los coches eléctricos es que sus pilas se estén constantemente cargando y descargando. 

Un informe de Fortune Business Insights publicado este año identificó la degradación de las baterías como una de las principales preocupaciones de los posibles usuarios de V2G. 

"La mayoría de los retos de los que se habla tienen que ver con el hardware y con si la tecnología está lista", afirma Jenn. "Pero las barreras que suponen los clientes y el comportamiento individual son retos igual de importantes, si no más".

La red eléctrica estatal de China añade otra capa de complejidad. Según cifras del Gobierno, el país sigue dependiendo del carbón para más de la mitad de su generación de electricidad. 

Los precios de la electricidad, controlados en gran medida por el Estado, dejan poco margen para la fluctuación a pesar de los años de reformas orientadas al mercado. 

Las pruebas realizadas en Europa y Estados Unidos durante la última década han suscitado preocupación por los costes de la adopción masiva. La tecnología funciona, pero es demasiado cara para ampliarla sin subvenciones continuas.

A pesar de estas dudas, la UE ya ha aprobado la obligación de que todas las estaciones fijas cuenten con capacidad de carga bidireccional a partir de 2027.

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Lidia Vega

Redactora

Lidia Vega es Redactora de Autobild. Puedes encontrarla o encerrada escribiendo noticias sobre la actualidad del sector o perdida por el mundo probando coches.