BYD Seal U u Omoda 5, hora de escoger la mejor propuesta china para tener un SUV con Etiqueta CERO

Desde China, llegan estos dos todocaminos 100% eléctricos que destacan por su buena relación entre precio y producto. Enfrentamos al BYD Seal U y al Omoda 5 EV.
En China, hay una competencia a cara de perro entre los diferentes fabricantes debido a la guerra de precios, lo que ha hecho que muchos de ellos “busquen refugio” en otros mercados, como el europeo. Pero esa competencia empieza a ser notable también en España y aquí tenemos un ejemplo: BYD Seal U y Omoda 5 EV.
No lo decimos porque ambos modelos acumulen cifras de ventas similares. De hecho, hasta el momento los resultados son muy dispares: el BYD Seal U suma 7.425 unidades matriculadas hasta el 30 de septiembre, mientras que el Omoda 5 EV apenas alcanza las 600 (596 para ser exactos).
Pero, poco a poco, llegan más marcas y modelos que terminarán dominando el mercado de coches eléctricos. Un mercado que, por ahora, lidera Tesla, cuyos Model 3 y Model Y son los más vendidos, con 7.667 y 4.586 ejemplares, respectivamente.
Seguidamente, vamos a analizar las principales características del BYD Seal U y el Omoda 5 EV, como dimensiones, equipamiento, motores y autonomía, para elegir el mejor.
BYD Seal U

El BYD Seal U mide 4,78 metros de largo, 1,89 metros de ancho y 1,67 metros de alto, con una distancia entre ejes de 2,76 metros. Está a la venta desde 31.990 euros, incluyendo el descuento de 4.800 euros de la marca y las ayudas de hasta 7.000 euros del Plan MOVES III.
Estéticamente, el SUV chino presenta un diseño convencional, sin pretender llamar demasiado la atención. Aun así, no pasa desapercibido por lo novedoso que es.
Por dentro, encontramos un habitáculo muy amplio, entre los mejores de su categoría y mucho más espacioso que el del Omoda 5 eléctrico, aunque también es normal, ya que es más grande. Hay mucho espacio para las piernas y en anchura, mientras que en altura es correcta.
Sin embargo, no es tan buena la capacidad de carga que ofrece el maletero, apenas 425 litros, una cifra escasa para el tamaño del vehículo. Abatiendo los asientos de la segunda fila, puede llegar hasta los 1.445 litros.
El salpicadero tiene la misma presentación que otros productos de BYD. Tenemos una pantalla digital en el centro, de 12,8 o 15,6 pulgadas, destinada al manejo del sistema multimedia. Tiene función giratoria, es compatible con Apple CarPlay y Android Auto sin cables y sistema de órdenes vocales, que se activa diciendo “Hi BYD”.
La pantalla se ve bien, pero tiene algunos fallos de traducción y la organización de los menús es mejorable. También hay otra pantalla de 12,3 pulgadas, esta vez para la instrumentación, con algunas opciones de personalización, pero no resulta muy intuitiva.
Hasta 500 kilómetros de autonomía

La gama de motores está conformada por un motor de 218 CV y dos tamaños de batería: 72 kWh de capacidad y 420 kilómetros de autonomía; 87 kWh y 500 kilómetros de autonomía.
Ambas baterías son de tipo LFP (fosfato de hierro y litio) y tienen el formato Blade de BYD. Admiten recarga a 11 kW con corriente alterna y hasta 115 kW en corriente continua para la de 72 kWh y 140 kW para la de 82 kWh (esta última tarda unos 40 minutos en pasar del 10 al 80% de capacidad). Además, incluye función V2L para alimentar dispositivos externos.
El SUV eléctrico chino se ofrece con dos niveles de equipamiento: Comfort y Design. Cada uno ligado a un tipo de batería. El Comfort va asociado a la de 72 kWh y el Design a la más grande.
De serie, cuenta con llantas de 19 pulgadas, la pintura metalizada, el techo solar panorámico, asientos de cuero vegano, volante calefactado, asientos delanteros regulables eléctricamente, cuadro de instrumentos de 12,3 pulgadas, pantalla central táctil giratoria de 12,8 pulgadas, cámara de 360 grados, función de carga bidireccional (V2L) y sistema de purificación del aire PM2.5.
El nivel Design añade un doble cargador por inducción, un sistema de proyección de información en el parabrisas y un sistema de sonido más avanzado con diez altavoces.
Omoda 5 EV

Por su parte, el Omoda 5 EV mide 4,42 metros de largo, 1,83 metros de ancho y 1,59 metros de alto, con una distancia entre ejes de 2,63 metros. Se aprecia aquí la diferencia de tamaño. Está a la venta a partir de 22.990 euros, precio que incluye las ayudas públicas, campaña promocional del fabricante y descuento por financiación.
El diseño es más llamativo que el del Seal U. El Omoda 5 eléctrico adopta un estilo coupé, aunque eso perjudica al interior, el cual es idéntico a la versión de gasolina. La habitabilidad no es el punto fuerte de este coche, sobre todo, en lo que respecta al espacio para la cabeza en los asientos traseros. Dos adultos de 1,85 metros tocan el techo.
Sin embargo, el acceso a las plazas traseras es cómodo. El vehículo está homologado para cinco pasajeros, aunque, como es habitual, la plaza central de la segunda fila es estrecha e incómoda. El maletero ofrece 380 litros de capacidad, lo cual es poco. Es prácticamente el mismo volumen que ofrece un compacto medio.
En el interior del Omoda 5 EV encontramos luces y sobras. La presentación del salpicadero es correcta, es un diseño similar al de otros modelos del mercado, siguiendo la tendencia actual del sector.
Encontramos dos grandes pantallas digitales coronando el salpicadero, unidas por una misma superficie. Una sirve para la instrumentación y otra para el sistema multimedia. Ambas son de 12,3 pulgadas.
Pero, si el funcionamiento de la pantalla es mejorable en el BYD Seal U, en el caso del Omoda 5 peor. Pese a que tiene un sistema operativo diferente con respecto a la versión de gasolina (y mucho mejor), es complicado de manejar y poco intuitivo por la organización de los menús y a la mediocre sensibilidad del tacto.
Hasta 430 kilómetros de autonomía

El Omoda 5 eléctrico sólo se vende con una opción de motor y batería: 204 CV de potencia y 61 kWh de capacidad que le proporciona una autonomía WLTP de 430 kilómetros.
Igual que en el BYD, la batería es de tipo LFP y admite recargas en corriente alterna a 11 kW. Sin embargo, la potencia en corriente continua es más baja: 80 kW. Aún así, Omoda afirma que necesita 28 minutos para recuperar el 80% de capacidad.
Por último, el equipamiento se divide en dos niveles: Comfort y Premium. El primero cuenta con control inteligente de luces altas, climatizador automático bizona, panel de instrumentos digital LCD de 12,3 pulgadas, pantalla de infoentretenimiento LCD de 12,3 pulgadas, comandos inteligentes de voz, conectividad CarPlayTM & Android Auto, seis altavoces, carga inalámbrica Wireless (50W), volante calefactado, luces diurnas LED, faros Full LED delanteros y traseros, llantas de aluminio de 18 pulgadas, sistema de acceso y arranque sin llave, control de crucero adaptativo y limitador de velocidad, alerta de tráfico cruzado trasero y asistente de cambio de carril.
El acabado premium añade ocho altavoces Sony, asientos delanteros deportivos, calefactables y con ventilación, asientos en la segunda fila calefactables, ajuste eléctrico del asiento del conductor y pasajero en seis direcciones, cámara 360º HD con vista panorámica, cristales con privacidad, techo solar panorámico eléctrico y sensor de lluvia con ajuste automático de velocidad.
Conclusión: ¿BYD Seal U u Omoda 5?

Contando con todos los descuentos y ayudas, hay una diferencia de precio notable entre ambos modelos. El Omoda 5 EV es exactamente 9.000 euros más barato que el BYD Seal U. Así que, en este sentido, no hay color.
Ahora bien, el BYD es un producto mucho más redondo y refinado, con mayor calidad en todos los aspectos: confort, conducción, acabados en el interior, habitabilidad… También tiene más autonomía, aunque tampoco la diferencia sea sustancial.
Por tanto, nos quedamos con el BYD Seal U por ser mejor en prácticamente todo y, gracias a los descuentos, el precio no es excesivo.
El Omoda 5 EV es más recomendable para parejas sin hijos que quieran un coche eléctrico de un tamaño medio, pero dispongan de un presupuesto ajustado.
