En China vuelan los cuchillos a causa de los precios locos de BYD en el país, y hasta los números 1 de las marcas llegan al insulto

En el Foro del Automóvil de China Chongqing representantes de BYD y de Geely se han acusado frontalmente por la tensión derivada de la guerra de precios.
Las marcas de coches chinas se están convirtiendo en una potencia temida en el resto del mundo. Han empezado a abrirse al resto de mercados, inundándolos con modelos baratos, pero también con automóviles de enfoque premium y buena factura. Aunque de cara al resto, son una unidad, dentro de su país no es que se lleven precisamente bien y sus CEO han llegado recientemente incluso hasta el insulto.
Tal y como recoge CarNewsChina, recientemente se ha celebrado el Foro del Automóvil de China Chongqing, en el que han estado presentes los números 1 de marcas muy potentes del país y, lejos de ser una puesta en común amistosa, han volado las acusaciones verbales y los enfrentamientos.
El origen de esta situación hay que buscarlo en la actual guerra de precios en la que se encuentran actualmente los fabricantes de coches chinos en el país. BYD comenzó una política de rebajas agresivas de sus modelos de cero emisiones que, quienes quieren mantenerse relevantes en el mercado, no han podido si no seguir. Pero hay un problema: a precios tan bajos los coches prácticamente no son rentables de producir y vender.
Según el citado medio chino, el enfrentamiento verbal más fuerte fue entre BYD y Geely, dos de los gigantes de la industria.
El gerente general de marca y relaciones públicas de BYD, Li Yunfei, no se cortó y sin dar nombres concretos, dijo que algunos de sus competidores estaban utilizando “trucos sucios” y “campañas de desprestigio”, es decir, tácticas desleales cuyo objetivo sería manipular a manipular la opinión pública para ponerla en contra de BYD.
Aunque no se le mencionó directamente, dentro del mismo foro, el vicepresidente sénior de Geely Holding, Victor Young, tampoco se cortó, señalando que los comentarios de su rival eran hipócritas y que ese discurso, precisamente, lo que quería era engañar a la gente “¿No es esto simplemente un caso de ladrón que llora a un ladrón?”.
La realidad es que actualmente las marcas chinas están en una situación peliaguda, especialmente en lo que a modelos eléctricos se refiere. Hace cuatro años tenían un margen de beneficio del 20% por cada vehículo vendido, pero en 2024 éste se redujo a solo un 10% y durante el primer trimestre de 2025 la caída fue todavía más acusada, quedándose en solo un 3,9%.
Esto ha llevado incluso a que la Asociación China de Fabricantes de Automóviles haya tenido que hacer público un comunicado en el que pide que se paren estas prácticas, puesto que pueden tener consecuencias nefastas para la industria del motor china.
En éste no se hacia mención directa a BYD, pero si se exponía que “un fabricante de automóviles ha liderado una importante campaña de reducción de precios, y muchas compañías han seguido su ejemplo, desatando una nueva ola de pánico por la guerra de precios”.
La asociación pone sobre la mesa lo que es de pura lógica, que esto “intensifica la competencia feroz”, que meterse en ella “reduce todavía más los márgenes de beneficio corporativos” y que, en consecuencia, terminan por “afectar a la calidad de los productos y las garantías del servicio posventa […] lo que perjudica los derechos e intereses de los consumidores y genera problemas de seguridad”.
A pesar de esta publicación, no parece que las principales marcas del sector estén dispuestas a enterrar el hacha de guerra.
El CEO de Xpeng cree que la industria china se está equivocando
He Xiaopeng, CEO de Xpeng, ya habló recientemente respecto a la situación, que considera que irá a peor: “Creo que ahora no es el momento de mayor competencia. En uno o dos años, en los próximos cinco, creo que la competencia será más intensa. Esto es solo el aperitivo”.
Sin embargo, dejó claro que es una guerra de la que su empresa no va a formar parte, puesto que su enfoque no son los bajos precios, si no desarrollar vehículos tecnológicamente avanzados que atraigan a los potenciales compradores por ese motivo.
“Xiaopeng Motors no quiere competir con ellos. En primer lugar, Xiaopeng no debería competir en precio, sino en tecnología. En segundo lugar, creo que Xiaopeng Motors debería trascender China y globalizarse. En tercer lugar, Xiaopeng Motors debería avanzar hacia una nueva productividad de calidad e inteligencia artificial”, explicaba.
“Creo que en los próximos diez o incluso veinte años, la integración de la inteligencia artificial y los coches inteligentes será cada vez más rápida. Personalmente, creo que estas habilidades para ganar dinero no son suficientes. Avanzar hacia la tecnología, la globalización y la innovación son las tendencias del futuro”, concluía.

