BYD piensa en España para fabricar sus coches: suenan Valencia y Asturias como favoritas

Fachada de la nueva oficina de BYD en Las Tablas (Madrid)
Fachada de la nueva oficina de BYD en Las Tablas (Madrid)

La compañía del gigante asiático ve en nuestro país grandes oportunidades de expansión y diversifica sus fábricas en el territorio

BYD no se detiene y continua con sus planes de expansión en España tras el rumor de una nueva fábrica en la península. Concretamente, son las provincias de Valencia y Asturias las dos opciones de la compañía del gigante asiático para seguir dominando el mercado de los vehículos eléctricos en nuestro país. 

La decisión de BYD de acelerar su producción en Europa responde a una estrategia clara: evadir los posibles aranceles de la Unión Europea y asegurar un suministro rápido y eficiente para el mercado continental, donde la marca ha experimentado un crecimiento de ventas fulgurante, superando el 280% en los primeros meses del año.

España, el segundo fabricante de vehículos de Europa después de Alemania, ofrece un ecosistema industrial maduro, una red de energía limpia en expansión y costes de producción relativamente competitivos, factores que han inclinado la balanza a su favor.

En la Comunidad Valenciana, la candidatura se concentra en varios puntos, aunque la zona de Sagunto (Puerto de Sagunto) se perfila como un emplazamiento prioritario. La proximidad del puerto, fundamental para la logística de importación de componentes y exportación de vehículos terminados.

.

A esto se suma el "efecto tractor" generado por la gigafactoría de baterías que Volkswagen está levantando en Parc Sagunt II. Y es que la presencia de la multinacional alemana confirma el potencial de la zona para albergar proyectos industriales de gran calado.

Además de Sagunto, otros municipios como Cheste y Requena también han entrado en el radar de los directivos chinos. Cheste, por su experiencia logística y las negociaciones que en su momento mantuvo con Tesla, y Requena, por su disponibilidad de grandes parcelas a precios competitivos y las futuras inversiones para reforzar su red eléctrica industrial.

De hecho, una delegación de BYD ha visitado recientemente emplazamientos clave en la región, analizando in situ la conectividad y la capacidad de suelo disponible, lo que subraya el serio interés de la compañía por el arco mediterráneo.

Por otro lado, el Principado de Asturias ha reactivado con determinación su oferta. La candidata estrella es la Zona de Actividades Logísticas e Industriales de Asturias (ZALIA), un proyecto que, tras años de parálisis, ha comenzado a recibir reservas de suelo bajo estrictos acuerdos de confidencialidad que podrían estar ligados al fabricante chino.

La propuesta asturiana se basa en su inmejorable ubicación estratégica: salida directa al Atlántico, proximidad a los puertos de Gijón y Avilés, y una sólida red eléctrica con un alto porcentaje de generación renovable, un punto vital para una empresa enfocada en la movilidad sostenible como BYD.

Además, la posible llegada del gigante chino significaría un impulso masivo y el resurgir definitivo del tejido industrial de la comarca Gijón-Avilés, creando miles de empleos directos e indirectos.

k

Por su parte, Asturias busca reforzar su peso en la movilidad sostenible, aprovechando las sinergias con un sector de proveedores que históricamente ha sido potente en la región. Por tanto, la inversión de BYD podría ser la inyección que defina el futuro industrial de la comunidad.

El interés de BYD por España no es un caso aislado. El país se ha convertido en un campo de batalla de la nueva geopolítica del coche eléctrico, atrayendo inversiones de otros gigantes asiáticos y fabricantes tradicionales. 

El Gobierno central, a través de programas de financiación como el PERTE VEC (Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica del Vehículo Eléctrico y Conectado), está ejerciendo una presión activa para que España se consolide como el hub de electromovilidad del sur de Europa.

Aunque las fuentes del sector son prudentes y confirman que la decisión final aún no está tomada, con otros países europeos todavía en la mesa de negociación, el hecho de que España se perfile como el candidato favorito para la tercera fábrica de BYD es una señal poderosa.

Se espera que la decisión final, que además requiere la aprobación de los reguladores chinos para un plan de expansión de tal magnitud, se anuncie antes de que finalice el año

Mientras tanto, tanto Valencia como Asturias esperan con la respiración contenida la llamada que podría redefinir su futuro industrial y situar a España como un actor clave en la dominación global del coche eléctrico.

Más información sobre:

Ver sus artículos

Alicia Pérez

Colaboradora

Colaboradora redacción motor Auto Bild España