El BYD Racco conquista el Salón de Japón. Es un kei car eléctrico con 180 km que cuesta menos de 15.000 euros

BYD Racco
BYD Racco

El BYD Racco es el kei car eléctrico con el que la marca china quiere ganar a los japoneses en su propio juego, pero la pregunta es: ¿llegará a Europa bajo el paraguas de los E-Cars?

BYD parece tener como objetivo conquistar la industria del automóvil de todo el mundo. En Europa ya le va bastante bien, por no mencionar el desempeño que tiene en su propia casa, pero ahora ha decidido afilar sus cuchillos en Japón, creando un modelo pensado específicamente para dicho mercado: el BYD Racco, un kei car eléctrico.

Este tipo de coches (que quizá pronto empecemos a ver en Europa gracias a la nueva legislación que se está barajando) está adaptado a las necesidades del país nipón: no hay mucho espacio, así que son vehículos de dimensiones muy compactas, con formas cuadradas para aprovechar al máximo su capacidad interior y con limitaciones técnicas, puesto que están pensados para conducción en el día a día.

La inmensa mayoría de marca japonesas tienen uno o varios de estos kei car en su catálogo, pero ahora vienen desde fuera a intentar ganarles en su propio terreno: BYD cree que tiene lo que hay que tener para conseguirlo.

La marca lanzó un teaser hace unos días y ya lo ha presentado de manera oficial, mostrando su imagen definitiva, aunque no se ha explayado demasiado respecto a su aspecto técnico.

Visualmente no hay nada especialmente sorprendente y es que, aunque los lenguajes de diseño que maneja la compañía son bastante atractivos, el lienzo típico de un kei car se queda algo escaso y no permite mucho margen de improvisación.

A grandes rasgos es un cubo con las siguientes medidas: 3.395 mm de longitud, 1.475 mm de anchura y 1.800 mm de altura. Es más o menos el estándar del segmento, con unas proporciones que nunca son visualmente muy atractivas, pero que obedecen a que la forma tenga una función.

En términos generales todos los kei car son muy parecidos, pero es en el frontal y en la zaga donde las marcas pueden dejar su huella.

En el caso del Racco, en la parte delantera el logo de BYD va incrustado en un listón en el centro de la parrilla, enmarcado por unos grupos ópticos LED en forma de ‘D’ mirando hacia el exterior. En el paragolpes van alojados los faros antiniebla, las llantas tienen unas dimensiones mínimas (14 pulgadas), tanto las carcasas de los retrovisores como los pilares están acabados en negro y los tiradores de las puertas son adyacentes, porque las traseras son correderas.

BYD Racco
BYD Racco

Mirando atrás, toda la zaga conforma un enorme portón. La sección superior consiste en una gran superficie acristalada, que se separa de la chapa inferior por unos faros que se extienden desde un lado al otro.

El interior del Racco no se ha podido ver muy bien, puesto que en la carpeta de imágenes oficiales no hay instantáneas del mismo, pero sí que se ha podido ver en vivo. Es sencillo, como ocurre normalmente en el segmento, con cuatro plazas para ocupantes adultos y cuenta tanto con un cuadro de instrumentos digital como con una pantalla central de gran tamaño.

En lo que se refiere a mecánica, se desconoce la potencia del motor, pero lo lógico sería que el fabricante fuera al máximo de lo que permite la legalidad, como hacen el resto de marcas, y el bloque eléctrico, asociado al eje delantero, desarrollase una potencia de 64 CV. No se sabe nada de sus prestaciones, pero tampoco es un tipo de vehículo que se diseñe con esto en mente.

El sistema se alimenta gracias a una Blade Battery de 20 kWh de capacidad. No es muy grande, pero según la homologación le permite conseguir una autonomía de 180 km según el ciclo WLTC. Además, dado que es compatible con sistemas de carga rápida en corriente continua de hasta 100 kW, el tiempo necesario para recuperar energía será bastante corto.

La marca tiene previsto empezar a vender el BYD Racco en Japón en 2026. La cuestión que queda en el aire es si, después, le tocará el turno a otros mercados. La nueva legislación que se rumorea que podría haber una nueva categoría de coches pequeños, eléctricos y baratos en Europa sería el caldo de cultivo perfecto para que se llevara a cabo el movimiento.

En Japón se espera que su precio de partida sea de unos 2,5 millones de yenes, lo que al cambio actual suponen unos 14.000 euros. De tener una tarifa similar en Europa (el salto de precio de Japón a aquí no es como cuando hablamos del mercado chino), sería el eléctrico más barato de la marca por debajo del BYD Dolphin Surf. Habrá que esperar para conocer los planes de la firma.

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España