Una empresa con sede en Madrid ha creado un motor de gasolina que tiene el tamaño de una maleta

Horse, la empresa con sede en Madrid propiedad de Renault y Geely, ha creado un motor de gasolina compacto para coches eléctricos de autonomía extendida.

Los coches eléctricos de autonomía extendida, conocidos como REEV (Range Extended Electric Vehicle), se han convertido en una de las soluciones más interesantes dentro del proceso de electrificación del automóvil. Renault y Horse, empresa de la que la marca española es propietaria junto a Geely y Saudi Aramco, y que tiene su sede en Madrid, han creado un innovador motor de gasolina orientado a su uso en vehículos eléctricos de autonomía extendida.

Se trata de una tecnología, la de los REEV, que combina las ventajas de un coche eléctrico puro con la tranquilidad de contar con una fuente adicional de energía capaz de eliminar prácticamente la ansiedad por la autonomía, uno de los principales obstáculos que todavía encuentran muchos conductores a la hora de dar el salto a la movilidad eléctrica.

La alternativa al coche eléctrico y el híbrido enchufable

A diferencia de un coche híbrido enchufable convencional, en un REEV las ruedas siempre son impulsadas por uno o varios motores eléctricos. El motor de combustión no está conectado a la transmisión ni mueve directamente el vehículo. Su única función es actuar como generador para producir electricidad cuando la batería se descarga o cuando el sistema necesita energía adicional.

En la práctica, esto significa que la experiencia de conducción es idéntica a la de un coche eléctrico puro, con una entrega inmediata de potencia, un funcionamiento silencioso y la ausencia de cambios de marcha.

Sin embargo, esta tecnología permite disfrutar de autonomías eléctricas muy elevadas para el uso diario mientras mantiene la capacidad de recorrer largas distancias sin depender exclusivamente de la infraestructura de recarga.

En trayectos urbanos o desplazamientos habituales, el vehículo puede funcionar durante cientos de kilómetros utilizando únicamente la energía almacenada en la batería. Cuando ésta se agota, el motor térmico entra en funcionamiento para generar electricidad y alimentar el sistema de propulsión, ampliando considerablemente la autonomía total.

El motor español del que se aprovechará Renault

Renault es una de las marcas que ha puesto el foco en esta solución como una alternativa real para todos aquellos conductores que todavía no quieren cambiar a un coche eléctrico. Se trata de una apuesta de la compañía francesa para la nueva plataforma RGEV Medium 2.0 con la que prometen vehículos eléctricos con autonomías de hasta 750 kilómetros y eléctricos de autonomía extendida que ofrecerán más de 1.000 kilómetros de alcance sin necesidad de parar a cargar ni repostar.

Para lograr un sistema de propulsión que convenza a los clientes de un nicho de mercado dominado en su mayoría por marcas chinas, necesitan que el tren motriz cuente con innovaciones como el motor de combustión que ha desarrollado Horse.

El bloque en cuestión se caracteriza por su reducido tamaño. La firma del rombo dice que es tan grande como una maleta y ofrece una gran versatilidad. Tanto es así que este pequeño motor de gasolina de 1.5 litros y cuatro cilindros se puede instalar tanto en posición horizontal como vertical. Mide 50 cm de largo, 55 cm de ancho y tiene una altura de 27,5 cm, como una maleta de cabina.

Más allá de lo que pueda ofrecer el compacto motor de gasolina de Horse, los coches REEV permiten instalar baterías de mayor capacidad que las de muchos híbridos enchufables (PHEV), lo que se traduce en una mayor autonomía eléctrica por carga.

Mientras que un PHEV convencional suele ofrecer entre 50 y 100 kilómetros de autonomía eléctrica (ya hay modelos de hasta 200 kilómetros de autonomía), algunos REEV superan ampliamente esas cifras, permitiendo que gran parte de los desplazamientos cotidianos se realicen sin consumir ni una sola gota de combustible.

Una tecnología que empieza a convencer

Otra ventaja importante frente a un híbrido enchufable reside en la simplicidad mecánica. Al no necesitar una compleja integración entre motor de combustión, caja de cambios y sistema eléctrico para mover las ruedas, el conjunto resulta más sencillo desde el punto de vista técnico.

Además, el motor térmico puede trabajar siempre en su rango de funcionamiento más eficiente, ya que no tiene que adaptarse continuamente a las demandas de aceleración y velocidad del vehículo.

Los REEV también representan una alternativa especialmente atractiva para quienes quieren las sensaciones de conducción de un coche eléctrico, pero todavía no confían plenamente en la red de recarga o realizan viajes largos de forma habitual. En cierto modo, combinan lo mejor de ambos mundos, incluyendo la suavidad, eficiencia y respuesta instantánea de un eléctrico con la autonomía y facilidad de repostaje que proporciona un depósito de combustible.

Por todo ello, muchos fabricantes consideran que los eléctricos de autonomía extendida pueden convertirse en una tecnología de transición muy eficaz durante los próximos años. Marcas como Renault saben que esta tecnología ofrece una experiencia más cercana a la de un vehículo eléctrico puro que la de un híbrido enchufable tradicional y elimina buena parte de las barreras que todavía frenan la adopción masiva de los coches eléctricos convencionales.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España