De Pekín a París, un rally con coches de casi 100 años y sin asistencia: tres españoles se atreven con el desafío en 2025

Alfonso de Orleans (derecha), copilotará a Christophe Bouchut (izquierda)
Alfonso de Orleans (derecha), copilotará a Christophe Bouchut (izquierda)Will Broadhead/Blue Passion Photography

Tres españoles se suman al legendario Rally Pekín-París 2025: 14.000 km de aventura y resistencia a bordo de coches clásicos, cruzando Asia y Europa hasta llegar a Francia.

En nuestras páginas te hablamos habitualmente de Fórmula 1, de Rally Dakar, de las 24 Horas de Le Mans o de las 500 Millas de Indianápolis. Esos son los mayores retos automovilísticos a los que pilotos y máquinas pueden enfrentarse en la actualidad.  O quizás, porque hoy te vamos a hablar del Rally Pekín-Paris.

Lejos del foco mediático y con un espíritu mucho más amateur, existen carreras centradas en la aventura más que en el cronómetro. El Rally Pekín-París es una de ellas, pues une China con Francia a lo largo de 14.000 kilómetros. ¿Te parece difícil? Espera a saber que muchos coches participantes datan de la década de 1920…

Entre los participantes de la presente edición se encuentran tres españoles, un piloto y dos copilotos.  Con el dorsal número 68 aparecen en la lista de inscritos la dupla formada por Alejandro Cáceres y José Luis Martínez, que participan en la prueba con un Mercedes 250 SE de 1972. 

Con el 55 tenemos a un ilustre, Alfonso de Orleans-Borbón (expiloto de pruebas como el Dakar o Le Mans y patrón de la escudería de GP2 Racing Engineering), que copilotará al francés Christophe Bouchut, todo un vencedor de las 24 Horas de Le Mans de 1993, a bordo de un Peugeot 504 Coupé de 1977.

Coches cargados de recambios, sin asistencia en el camino

La edición de 2025 comenzará el próximo 17 de mayo junto a la Gran Muralla china. Será la primera de 37 jornadas entre el gigante asiático y la capital de Francia. Desde Pekín, los participantes en la maratoniana prueba recorrerán China, Mongolia (atravesando el desierto del Gobi) y Kazajistán, antes de cruzar el mar Caspio en barco hacia Azerbaiyán. Posteriormente, llegarán a Georgia, y desde ahí marcharán hasta Turquía.

El camino en occidente continuará por Bulgaria, Rumanía, Hungría, Austria, Suiza y finalmente Francia, donde se prevé alcanzar la meta el 22 de junio, al inicio del verano. Atravesarán desiertos, irán por caminos de tierra y harán varias noches al raso en tienda de campaña. El objetivo es pasárselo bien, rodeados de pilotos, empresarios y aventureros con pasión por las cuatro ruedas.

Cualquiera podría pensar que, al tratarse un rally amateur y en formato aventura, sin una exigente batalla contra el cronómetro como vemos en el WRC o el Dakar,  los participantes tendrán todas las facilidades para completar el camino. Pero nada más lejos de la realidad. Esta prueba está solo abierta a mecánicas previas a 1985. 

Muchos de los vehículos participantes han sido construidos en Europa o Estados Unidos, la mayoría hace cerca de cien años. Ya no es solo que en países como China, Mongolia, Kazajistán o Bulgaria ni siquiera identifiquen las marcas, sino que encontrar recambios a lo largo de toda la ruta será tarea prácticamente imposible.

Los pilotos y copilotos (olvídate de equipos o asistencias) han cargado sus vehículos de piezas de recambio para poder reparar, ellos mismos, los coches en caso de avería, o como mínimo realizarles sencillas tareas de mantenimiento que les permita llegar a meta. 

En el caso del Peugeot 504 de la dupla Bouchut-Orleans, se trata de una exclusiva unidad, que fue desarrollada por el departamento de competición de Peugeot para competir en los años 70. Solo existen tres coches como este: dos están expuestos en un museo y esta se encuentra en manos de este equipo. 

Es un vehículo que se desarrolló para correr el exigente Rally de Safari, en Kenia, con una potencia de 240 CV, mayor que la que ofrecía el modelo de serie. El 504 soportó las demandas de la competición y venció la prueba africana en 1975 y en 1978, con leyendas como Ove Andersson o Jean-Pierre Nicolas a los mandos. Lo que seguro no se imaginaban los ingenieros que lo desarrollaron es que 50 años después iba a estar corriendo un rally entre Pekín y París...

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En su interior, Orleans y Bouchut llevan 350 kilogramos de repuestos, entre amortiguadores, pistones, muelles.... También llevan algunas provisiones para el recorrido, ya que la organización 'solo' les proveerá de cenas y almuerzos, cortesía de los camiones que harán el camino de forma paralela. El resto corre a su cuenta.

Entre los participantes se encuentra un coche de 1917 y varios de 1920

Basta un solo vistazo a la lista de vehículos inscritos para abrir los ojos de par en par. El primero de la tabla es un American LaFrance Type 12 de 1917 con un bestial motor de 14500 cc que será pilotado por los australianos Alain y Leigh Maden. Hay otros modelos de la década de 1920, de marcas como Rolls Royce, Bentley, Chrysler, Ford... 

Hay otras curiosidades entre los competidores de la edición de 2025, que será la novena de la historia, tras la primera edición histórica en 1907 y su posterior reedición. Por ejemplo, el coche número 20, es un Chevrolet de 1939 que estará integrado por el excopiloto de WRC y piloto del Dakar Jorge Pérez Companc y su hijo Cristóbal. 

Por otro lado, Federico Pedini Amati, ministro de Turismo de San Marino, correrá en el coche más pequeño jamás inscrito: un Fiat 500 de 1973, copilotando a Fabio Longo. Y el director de la organización, Tomás de Vargas Machuca, se lanza a la aventura en su forma más exigente, ya que ha decidido participar sin copiloto, al volante de un Bentley de 1925.

"El Pekin to Paris es un evento que te puede cambiar la vida por muchas razones: el espíritu de aventura, el intercambio cultural, las habilidades de conducción y mecánica que exige, y la absoluta determinación de cada participante por llegar a París", ha declarado Tomás de Vargas. 

"Todo esto es lo que hace que el desafío resulte tan irresistible. Además, se crean vínculos únicos entre personas de todos los rincones del mundo y de distintos ámbitos, unidos por una camaradería auténtica y el deseo compartido de afrontar el desafío automovilístico definitivo", ha señalado.

El próximo 17 de mayo se dará el pistoletazo de salida a esta gran aventura. Pase lo que pase y más allá del resultado, es una experiencia que sus protagonistas nunca olvidarán en su vida. ¡Mucha suerte a todos!

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